El 'groove', eje del primer laboratorio de Atalak 2021, impartido por Itsaso Cano

La muestra final del trabajo llegará el 16 de abril al Museo de Navarra

25.03.2021 | 00:29
Itsaso Cano, durante una de las sesiones del laboratorio. Foto: cedida

La Red Transfronterizade Creación Coreográfica Atalak está desarrollando en marzo el primer laboratorio de experimentación programado para este año bajo la dirección de la artista navarra Itsaso Cano. Del 15 de marzo al 26 de marzo, un grupo de 8 bailarines/as han colaborado con la coreógrafa, que está basando su laboratorio en el groove. Su propuesta propone enfocarse en la sensación rítmica creada por el ritmo de la música en el cuerpo. ¿De dónde parte mi motivación hacia el movimiento? ¿Qué estímulos activan este movimiento? ¿El movimiento es previo al pensamiento? ¿Estos estímulos actúan en todas las personas de la misma manera? ¿Los movimientos que surgen son catalogables y los podemos reproducir, anotar y coreografiar? Tomando como punto de partida estas preguntas, Itsaso Cano junto con un grupo de bailarines/as de la Eurorregión y alumnos/as de Dantzerti han investigado y desarrollado materiales coreográficos. Para ello, han contado con la colaboración de Mikel Nieto y Guillermo Medín y con el acompañamiento de Idoia Zabaleta.

Las muestras del trabajo realizado durante las dos semanas de creación e investigación se realizarán mañana en el Teatro Félix Petite Antzokia (Vitoria-Gasteiz); el 29 de marzo en el AuditorioNiessen (Errenteria); el 10 de abril en Tabakalera dentro del programa Kamaleoiak Gara (Donostia-San Sebastián) el 10 de abril (17.00), y el 16 de abril en el Museo de Navarra dentro del marco del festival DNA el 16 de abril (19.00 horas).

 

trayectoria Itsaso A. Cano (Pamplona, 1980) es graduada por el Conservatorio Superior de Danza María de Ávila en la especialidad de coreografía contemporánea. Su sensibilidad hacia diferentes expresiones la han llevado a formarse en técnicas como Graham en Nueva York, danza Butoh en Japón o danza místicas en Gurdjieff y giro Sufi, entre otras. Estas influencias generan un lenguaje que une distintas artes vivas, música, iluminación, audiovisual, que conviven en un marco de danza urbana contemporánea que trabaja sobre conceptos filosóficos.