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Exuvia: "Han sido dos años muy intensos, de mucho trabajo, pero de mucho disfrute"

Tras dos años de incesante actividad, Exuvia puso el pasado viernes fin a la gira de su primer trabajo con un concierto en Zentral. que fue, también, el último de Amaia como cantante de la banda

Exuvia: "Han sido dos años muy intensos, de mucho trabajo, pero de mucho disfrute"Cedida

Dos años después de la publicación de su primer epé, Exuvia cierra una etapa marcada por una actividad incesante sobre los escenarios, dentro y fuera de Navarra. La banda se despidió de esta primera gira el viernes 5 de febrero en Zentral, en un concierto que será también el último de Amaia como vocalista del grupo. Hablamos con Exuvia sobre el recorrido del proyecto, el paso por salas y festivales, la respuesta del público y el final de una etapa que recuerdan con orgullo, intensidad y mucha emoción.

Han pasado dos años desde que salió el epé. ¿Cómo lo ven ahora? ¿Se siguen reconociendo en él?

Yo creo que ha aguantado bien en estos dos años. No nos arrepentimos de nada de lo que hicimos, que suele pasar. Somos bastante culo inquietos, no nos quedamos satisfechos con lo primero que nos viene, pero la verdad es que estamos contentos.

En estos dos años han tocado muchísimo, que creo que era la premisa inicial, ¿no?

Eso es. Nos hemos movido un montón. Ha sido increíble, muy guay, porque hemos podido tocar en mil sitios. Hemos dividido la gira en dos partes: el primer año hicimos más salas por el Estado, y este segundo año hemos hecho más festivales, sitios en los que nos apetecía tocar, más grandes. Nos han seleccionado en algunos concursos y certámenes y hemos podido dedicar este segundo año a los sitios más grandes y no centrarnos tanto en el circuito de salas.

Han tocado mucho fuera de Navarra. ¿Sentían la necesidad de mostrar su música fuera del entorno más cercano?

Sí, creíamos que nuestro proyecto no es que estuviera fuera de la música que se hace en Pamplona, pero sí que se acercaba más a la música que hacen otras comunidades autónomas. Eso no es ni mejor ni peor, pero sí que creíamos que iba a funcionar bien fuera de Navarra. En la primera parte de la gira quisimos hacer muchas salas fuera. Queríamos probar, ver cómo funciona nuestro directo.

Sobre esa primera parte de salas, se suele decir que el panorama es difícil. ¿Cómo lo vive un grupo emergente como Exuvia?

Es verdad que está difícil. Es complicado. Nos hemos aventurado a que no cuadren los números. Unas veces han cuadrado y otras veces, no. No nos importaba tanto eso, sino darnos a conocer. Muchas veces hemos tocado con una banda local de la ciudad en la que estuviésemos, de esa forma ya tienes por lo menos el público de la banda de allí, eso nos ha facilitado bastante. También hemos intentado encadenar bolos, por ejemplo, hacer Sevilla y Madrid en el mismo fin de semana, para optimizar recursos.

La segunda etapa ha sido la de los festivales. ¿Es fácil entrar en ese circuito?

A priori es complicado, pero hemos tenido bastante suerte de presentarnos a certámenes y convocatorias cuyos premios eran tocar en un festi. Así hemos llegado a varios. Entrar en el circuito de festivales con la música que hacemos y con los festivales que se programan hoy día es complicadísimo.

¿Cuáles han sido esos certámenes?

En el Endesa Play fuimos finalistas. Hemos recibido el premio Mondo Sonoro, en Mala Nube quedamos segundos… El premio de este último era la producción del disco que vamos a grabar ahora, en dos semanas, con Martín Muñoz, en The Blue Studios. Martín estuvo nominado a los Latin Grammy, es un crack. También ha habido convocatorias de la Navarra Music Commission, entramos en el Iruña Rock el primer año y en Maula Rock. Hemos estado en el Maiatza, en el Trasmocha Fest

¿Cuál ha sido la reacción del público, tanto respecto al epé como respecto a los directos?

Muy buena. El feedback que hemos recibido es que era algo muy rompedor, muy innovador. El formato, el tema de que no haya bajista y esté Patxi con la guitarra haciendo también la parte del bajo… Es algo impactante, novedoso. Por lo que nos llega, ha gustado. El epé lo grabamos como lo hacemos en directo, tocando todos a la vez. Eso hace el proyecto más real y más directo.

Patxi Morrillas, Carlos Beroiz y Amaia Lizarraga

Cuando comenzaron la gira dijeron que querían conciertos cortos, pero intensos. ¿Han mantenido esa tónica?

Sí, así es. Hemos ido componiendo y sacando temas nuevos y, en lugar de alargar los conciertos, hemos sustituido unos temas por otros para que el formato siga siendo corto, de una hora o incluso menos, y que fuese rápido y directo. Impacta poder transmitir esa energía, que igual si hacemos algo de dos horas, el cuerpo no lo aguantaría (risas).

Han dicho que van a grabar un nuevo trabajo. ¿Disco o epé? ¿Qué nos pueden adelantar?

Va a ser otro epé. En septiembre hicimos la preproducción y los temas quedaron bastante hilados. La idea era volver un mes después, pero Carlos (Beroiz, batería) se lesionó y hasta que se ha recuperado no lo hemos retomado. Vamos a grabar en dos semanas. Pensábamos haberlo hecho con Amaia, pero ha decidido dejar la banda por razones personales, así que grabaremos con la nueva cantante. De momento es una sorpresa. En esta ocasión no vamos a grabar a la americana, tocando todos a la vez, sino por pistas, con más tranquilidad. El estilo va a ser el mismo: sin bajo y con las guitarras grabadas en tomas seguidas siempre que se pueda.

Ya habían anunciado la salida de Amaia. Dicen que es por motivos personales. ¿Quieren ampliarlos?

— No, prefiero dejarlo así. Está todo bien, estamos todas bien, no hay ningún problema entre nosotras. Es una elección mía porque voy a tomar otro rumbo. No tengo ningún proyecto nuevo entre manos.

Cuando pasen los años y recuerden esta etapa, ¿qué creen que les vendrá a la cabeza?

(Amaia): Mucha nostalgia y algo brutal. Había tenido otras formaciones, pero nunca había tocado en el Caballo Blanco, que para mí fue un sueño. Todo lo lejos que hemos llegado, los buenos ratos, las risas… Ha sido un crecimiento personal enorme.

¿Y en tu caso, Patxi?

Lo mismo. Han sido dos años muy intensos, de mucho trabajo, pero de mucho más disfrute. La furgoneta, los hoteles, los conciertos, los guiños en directo… Sentiremos nostalgia, pero también orgullo. En dos años hemos hecho muchas más cosas de las que imaginábamos. Estamos muy agradecidos a toda la gente que nos ha acompañado y apoyado desde aquí y desde fuera.