La Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana ha publicado El arte contemporáneo en Navarra, una obra resultado de un trabajo de investigación y de escritura coral -son nueve los autores- que recorre 250 años de creación artística en la comunidad.
Dos siglos y medio condensados en las 635 páginas de esta publicación, que "llena un vacío" ya que supone "la primera gran síntesis del arte contemporáneo en Navarra abordado en toda su riqueza y complejidad", en palabras del coordinador del libro, el historiador navarro del Arte y profesor en la Universidad de Navarra Javier Azanza.
Una "aportación fundamental"
Con una tirada de 400 ejemplares y a la venta al precio de 40 euros en la tienda de publicaciones y en la distribución habitual de Gobierno de Navarra, se trata del quinto volumen de una línea de publicaciones editada por la Dirección General de Cultura del Gobierno foral, tras los dedicados a los estilos artísticos Románico, Gótico, Renacentista y Barroco (este último publicado en 2014).
“Este libro, fruto de años de trabajo riguroso, viene a cubrir un vacío y afronta un reto complejo”
El volumen que acaba de ver la luz se presenta como "una aportación fundamental en un panorama historiográfico todavía incompleto, al ofrecer una visión integradora del arte contemporáneo en Navarra y situarlo en el contexto de las corrientes nacionales e internacionales, sin renunciar por ello a su propia identidad temática y estética", han destacado el director general de Cultura, Ignacio Apezteguía, y el coordinador del libro, Javier Azanza López, en la presentación que ha tenido lugar este martes 10 de febrero en la Sala Pío Baroja del INAP (Instituto Navarro de Administración Pública).
Nueve autores especialistas en artes
Los textos de esta nueva publicación vienen firmados por nueve especialistas en diferentes materias: Carlos Cánovas, Alberto Cañada, María Larumbe, Pedro Luis Lozano, José Manuel Pozo, Ignacio Urricelqui, Fernando Tabuenca, Silvia Sádaba y José María Muruzabal, quienes analizan en profundidad las disciplinas tradicionales de arquitectura, escultura y pintura, a las que se suman ahora la fotografía, el cine y "un acontecimiento de especial significación como fueron los Encuentros de Pamplona de 1972, que merecen un capítulo aparte porque situaron a Navarra en el mapa del arte contemporáneo como espacio de experimentación y vanguardia", ha destacado Azanza.
Las investigaciones de estos nueve especialistas permiten "descifrar las influencias, transformaciones y aportaciones que han definido este periodo y proporcionan una mirada actual a la contemporaneidad artística navarra", ha subrayado el coordinador del libro.
La publicación ha sido coordinada por la Sección de Recursos y Desarrollo Estratégico de la Dirección General de Cultura–Institución Príncipe de Viana, que ha impulsado y acompañado todo el proceso editorial. El diseño y la maquetación han corrido a cargo de Estudio Roseta y Oihana, y la impresión se ha realizado en Gráficas Iratxe.
De finales del siglo XVIII a hoy
En palabras de Javier Azanza, el recorrido que se aborda en esta extensa publicación se inicia con "los aires renovados del academicismo de las últimas décadas del siglo XVIII", y llega "hasta nuestros días".
Se ha tratado de "superar la dificultad de construir un panorama general a lo largo de dos siglos y medio" y de plantear "una lectura transversal que posibilite el diálogo entre autores y obras".
La elaboración de esta obra, fruto de tres años de "riguroso trabajo", ha sido "un auténtico reto", ha destacado Azanza, apuntando que "resulta muy difícil aplicar el concepto de estilo artístico" a este periodo conocido como contemporáneo.
“El arte contemporáneo en Navarra atraviesa un momento de retos y de una gran disgregación”
"Tendríamos que hablar más bien de generaciones artísticas e incluso de individualidades artísticas que escapan a toda etiqueta, con lo cual la complejidad es básica en este periodo. Además, hablamos de unas fronteras cronológicas que muchas veces se desdibujan por completo, y de algunos movimientos artísticos que han sido desprestigiados por los propios historiadores del arte y que han necesitado de una posterior reivindicación. Así que es un panorama inconexo, disgregado, incompleto", ha reflexionado el coordinador del libro, que, según el Gobierno de Navarra, "consolida un marco de referencia riguroso que contribuye decisivamente a valorar el arte contemporáneo navarro como uno de los períodos más creativos de su patrimonio cultural, por lo que merece ser conocido y valorado en toda su dimensión".
El momento actual de "retos" y "disgregación"
Javier Azanza y varios de los autores del libro El arte contemporáneo en Navarra que han acudido a la presentación han resaltado la gran "labor de equipo" que se ha realizado para sacar adelante la publicación.
"Esta ha sido una empresa totalmente compartida de principio a fin", han dicho, reconociendo especialmente la labor de María Larumbe Martín, "cuya labor investigadora durante décadas constituye la pieza angular sobre la que se sustenta el estudio de la arquitectura, del academicismo y del siglo XIX en Navarra, y que lamentablemente no ha llegado a tiempo de ver finalizada esta monografía".
El libro, cuyos textos se enriquecen con un buen número de "fotografías de una gran calidad", aspira a impulsar la apertura hacia nuevas investigaciones, "ya que el arte contemporáneo, por su naturaleza, sigue siendo un campo abierto a nuevas interpretaciones y requiere de una constante revisión, en continuo diálogo con su tiempo, con su sociedad, con la mirada de cada espectador".
En palabras de Azanza, el arte contemporáneo en Navarra atraviesa un momento caracterizado por "una gran disgregación", y en el que se vislumbra un futuro más optimista para la arquitectura que para la escultura, la pintura y la fotografía, artes que pasan por "una época complicada".
Y este momento también va acompañado de cambios en cuanto al apoyo que necesitan los artistas, "que debe sustentarse cada vez más en lo institucional, porque el cliente, el promotor, ha desaparecido. Es un periodo de retos para el mundo artístico y para la profesión artística, y un momento de ser valientes desde la sociedad a la hora de seguir apostando por el arte y la cultura", ha concluido Azanza.