Sólo 45 minutos

segunda división b el izarra aguanta bien la primera parte con un excelente trabajo defensivo pero cae con claridad tras el descanso

08.02.2020 | 14:13
Casado e Hinojosa presionan a un jugador de la Real en el partido de ayer.

Real Sociedad B3

Izarra0

REAL SOCIEDAD B Unai Agirre; Álex Sola, Petxarroman, Lapeña (Xiker, min. 46), Jiménez; Guevara, Unai Veiga; Thior (Calvillo, min. 87), Guridi, Barrenetxea (Olaizola, min. 75); Roberto López.

IZARRA Iricíbar; Eguaras, Casado, Cabrera, Eneko; Hinojosa; Areso (Maestresalas, min. 57), Francis (Recalde, min. 73), Deivid, Chema Moreno (Garrido, min. 57); Laborda.

Goles 1-0, m. 53: Barrenetxea. 2-0, m. 75: Roberto López. 3-0, m. 93: Olaizol.

Árbitro Román Román. Colegio castellano-leonés. Amonestó al local Petxarroman y al visitante Hinojosa.

Estadio Zubieta. Unos 800 espectadores.

zubieta - Derrota clara del Izarra para comenzar el año. Los de Rodrigo Hernando firmaron un gran trabajo defensivo en el primer periodo, pero un golazo de Barrenetxea, la nueva perla de Zubieta, desequilibró la balanza en el arranque del segundo periodo. Trataron de reaccionar los estelleses, pero no tuvieron poderío en el ataque y al final cayeron dos dianas más de los vascos, que se impusieron con claridad.

La primera parte estuvo marcada por la seguridad defensiva de los navarros, ayer completamente de amarillo en las instalaciones de Zubieta. Muy sólido atrás el Izarra y tratando de buscar salidas veloces en el contragolpe. Incluso la primera opción fue estellesa, cuando un balón rechazado por la zaga del Sanse lo recogía Eguaras pero su disparo se perdía lejos de los tres palos de Unai Agirre.

El control del encuentro era para el segundo equipo donostiarra, pero los de Zulaika, que debutaba en el banquillo vasco, se empecinaban en atacar por el centro, donde la seguridad defensiva navarra fue la nota predominante. Sólo en jugadas a balón parado, como córners y un lanzamiento de falta de Lapeña que se iba desviado, llegaba peligro real a las inmediaciones de Julio Iricíbar.

Muy sólida la estrategia defensiva de Rodrigo Hernando, sin perder jamás el sitio ni la concentración los zagueros. Eso sí, las posesiones de balón de los estelleses eran muy breves y sin hallar esa receta para el contragolpe, ya que la presión altísima de los potrillos tras pérdida a veces metió el miedo en el cuerpo a los navarros. A la media hora, gol anulado a Roberto López en el ataque donostiarra, fuera de juego claro del ariete. Y en los compases finales, tras una falta que Deivid puso al área con despeje de la defensa local, contra veloz del Sanse con envío final al centro sobre la llegada de Roberto con corte providencial de Casado, evitando una clara opción realista.

Salieron con mucha fuerza los donostiarras en el segundo periodo, y así a los dos minutos Iricíbar firmaba un paradón en el mano a mano ante Thior, que había tirado una pared eléctrica entrando a banda cambiada. Chema Moreno respondía con un centro-chut que se iba cerca del palo, pero lo que iba a llegar era el acoso local hasta el gol. Primer aviso en otra entrada de Thior y remate defectuoso de Guridi que Eneko sacaba bajo palos. Y a los 8 minutos, el golazo. Un zapatazo tremendo, desde lejos y escorado, de Barrenetxea, que curiosamente debutaba con el Sanse después de haberlo hecho ya con el primer equipo, al que saltó directo desde el juvenil. Misil a la escuadra. 1-0.

Trató de reaccionar el Izarra y Hernando introdujo un doble cambio, pero la zaga realista estuvo siempre muy firme. Es más, al subir los estelleses sus líneas, el Sanse encontró más huecos y pudo crear más peligro. Thior Zourdine se estrelló en un par de ocasiones con el acierto de Julio Iricíbar en el uno contra uno. Llegaría el segundo tras un paradón del arquero navarro ante Guridi, pero la jugada prosiguió y una estupenda combinación la remachaba finalmente Roberto a las mallas. Laborda tuvo la mejor de los visitantes tras un estupendo control orientado con chut es-corado que sacó a córner Unai Agirre, pero lo que acabaría llegando fue el tres a cero en una contra perfecta con jugadón individual de Olaizola. Una segunda parte para olvidar. - Área 11