SOLO 15 PUNTOS EN LA SEGUNDA VUELTA

Un final que lo ensucia todo

El Alavés echa tierra sobre todo su sensacional trabajo anterior con un último tramo desastroso

09.02.2020 | 07:25
Borja Bastón se lamenta tras una ocasión desperdiciada el pasado sábado.

El Alavés echa tierra sobre todo su sensacional trabajo anterior con un último tramo desastroso

Vitoria - Si en algo hay que darle la razón a Josean Querejeta cuando decidió cargar tintas sobre Abelardo es en su afirmación de que las valoraciones de las temporadas se hacen cuando las mismas han concluido. El técnico asturiano lleva semanas calificando de extraordinaria la actual campaña por el hecho de haber asegurado la permanencia con una facilidad inesperada, pero la enorme crisis de resultados que el equipo está viviendo en este tramo final ha propiciado que esa calificación que El Pitu le otorga al equipo haya quedado sustancialmente rebajada, al menos por el momento ya que aún hay tiempo para maquillar la situación en los dos compromisos que quedan por delante. Si el primer giro al calendario fue excepcional con 32 puntos que suponen el tope histórico del club y en la primera parte de la segunda vuelta los registros aún fueron buenos, la actual racha de ocho jornadas consecutivas sin ganar con solo tres puntos de veinticuatro posibles ha supuesto un borrón de tamaño considerable que ha ensuciado la valoración del curso de manera considerable. De estar rozando el sobresaliente a quedarse con un bien, además con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad única de estar en Europa y con una caída de puestos en la clasificación -la décima plaza actual es la peor desde la tercera jornada- que, además, lleva aparejada una pérdida de ingresos económicos considerables a través del contrato de televisión, de cantidad creciente con cada posición que se mejora.

Las cifras no engañan a nadie y los quince puntos que el Alavés ha sumado en lo que va de segunda vuelta le situarían en la tercera plaza de descenso en caso de tener solo en cuenta estos resultados. Solo el Girona (13) y el Rayo Vallecano (12) empeoran los registros del conjunto vitoriano. Pero, ahondando todavía más, las cifras son aún más negativas si se tienen solo en cuenta las últimas ocho jornadas, en las que de verdad se ha producido el desplome de un Glorioso que con sus solitarios tres puntos ha sido el peor equipo de toda la categoría desde el último parón a mediados de marzo. Entonces los vitorianos soñaban incluso con la Liga de Campeones y lo increíble es que, tras semejante debacle, la séptima plaza y con ella la clasificación para la fase previa de la Liga Europa todavía siga siendo una posibilidad abierta según las matemáticas. Lo que habla bien a las claras de lo barato que estaba esta temporada el viaje por el Viejo Continente, más accesible que nunca.

Con dos partidos por jugarse aún, el Alavés cuenta ahora mismo con idéntica cantidad de puntos a los que sumó al final del pasado curso. Y entonces se habló repetidamente de la milagrosa reacción que propició la salvación, pero para nada de una campaña histórica. Por ponerlo en perspectiva, la desastrosa primera vuelta de entonces fue superior a la segunda actual en tres puntos, ya que entonces se cosecharon dieciocho y ahora, con seis aún por jugarse eso sí, la cifra asciende a quince. Y tras la última derrota del pasado sábado ante la Real Sociedad, alcanzar los 55 puntos que consiguió el proyecto de Mauricio Pellegrino en el año de regreso a Primera ya es del todo imposible. Y aquella temporada sí que fue histórica de verdad, ya que tuvo la guinda extraordinaria de la final de la Copa del Rey.

Entonces el equipo fue capaz de mantener un ritmo competitivo elevado en dos torneos a la vez y fue creciendo a lo largo de todo el curso. Todo lo contrario que esta versión dirigida por Abelardo, que ha ido perdiendo nivel con el correr de los meses. Cierto es que en la primera parte de la campaña se produjeron muchos resultados positivos un tanto irreales y que en este tramo final la tendencia es la contraria con muchos marcadores negativos que no eran merecidos, pero la verdad es que el Alavés ha ido perdiendo fuerza con el correr del calendario. Las limitaciones cada vez mayores de la plantilla -una cuestión que hay que analizar de cara al futuro-, terremotos internos de diferentes magnitudes, un nivel físico descendente... Todo sumado ha conducido al club a una racha nefasta que ensucia lo que era una gran temporada.