Basket Navarra incorpora al ala-pívot búlgaro Simeon Lepichev

Se trata de un jugador versátil que refuerza el mermado juego interior del equipo de LEB Plata

09.11.2020 | 13:53
Bienvenida a Simeon Lepichev en las redes sociales de Basket Navarra.

Simeon Lepichev (Kuala Lumpur –Malasia–, 9/1/1995 –25 años–, 2.06 metros) llega a Basket Navarra procedente del Oviedo Club Baloncesto de LEB Oro, equipo con el que firmó un contrato temporal el pasado mes de octubre. Antes, la temporada pasada, jugó en las filas del Westports Malasya Dragons de la ASEAN Basketball League, donde frente a algunos de los mejores equipos asiáticos disputó 12 partidos promediando 11,1 puntos, 9,1 rebotes y 2,3 asistencias por encuentro.

Lepichev, interior malasio con nacionalidad búlgara, se formó durante dos campañas en los Kankakee Cavaliers de la NJCAA estadounidense. Posteriormente, logró ingresar en la Florida Atlantic University y militó dos temporadas en los Florida Atlantic Owls de la NCAA I. Además, el nuevo ala-pívot de Basket Navarra ha sido internacional con la selección de Bulgaria en categorías inferiores, disputando el Europeo sub-16 en 2011.

Lepichev llega a Pamplona para reforzar un juego interior muy mermado por culpa de las lesiones y de los últimos movimientos en la plantilla. Con sus características y su versatilidad, el nuevo fichaje de Basket Navarra aportará soluciones y seguro que ayudará mucho al equipo en la reanudación de la LEB Plata.

«Nos va a dar aire en el juego interior»


Jordi Juste, entrenador de Basket Navarra, valora el fichaje de Simeon Lepichev. «Es un 'cuatro' clásico, de los de antes, de jugar más por dentro. Tiene buenos movimientos interiores, versatilidad para atacar también de cara, y un porcentaje de tiro de media distancia bastante bueno. Aparte, hace buenas lecturas tácticas y es ágil, lo que nos va a permitir correr al contraataque. Va bien al rebote defensivo y nos puede ayudar también a defender al 'cinco' gracias a su altura y a su físico», apunta el técnico.

«Nos va a dar aire en el juego interior. Nos permitirá hacer distintas combinaciones ofensivas, con la posibilidad de desarrollar otro tipo de juego que hasta ahora no hemos tenido ocasión de desarrollar», concluye Juste.