El COVID-19 provoca la peor semana bursátil en una década

El Ibex 35 se deja el 11,7% en línea con el resto de Europa y ya pierde un 8,6% desde el inicio del año

29.02.2020 | 01:46

pamplona –El Ibex registró su peor semana desde mayo de 2010 tras experimentar un descenso del 11,76% y situarse en los 8.723,2 enteros, por culpa del temor a que el coronavirus SARS-CoV-2, causante del COVID-1,9, produzca una desaceleración económica a nivel mundial. Ayer viernes, sesión en la que el selectivo terminó con una caída del 2,92%, fue también el último día hábil de febrero que se saldó con un descenso del 6,88%. Desde que comenzó el año, el principal índice español ha perdido un 8,64% de su valor.

Asimismo, el precio del barril de petróleo de calidad Brent, referencia para el Viejo Continente, retrocedía de nuevo y se situaba en los 50 dólares, mientras que el Texas se colocaba en los 44 dólares. La prima de riesgo española ascendía a 91 puntos básicos.

Mientras que el virus estaba centralizado en China, los inversores tenían la esperanza de que se controlara y que la fuerte demanda global que hay sobre el gigante asiático ayudaría a recuperar el crecimiento perdido.

Sin embargo, el analista de XTB Joaquín Robles explica que en cuanto se ha ido extendido a otras regiones, se ha iniciado un fuerte proceso de venta en todos los activos de renta variable anticipándose a una posible caída en el crecimiento.

"Por ahora no da síntomas de estabilizarse", añade el experto, que explica que todos los valores se han visto afectados, aunque por encima de todos han destacado los relacionados con los transportes, el turismo y las materias primas.

consumo y banca Los valores de componente cíclico, como los relacionados con el consumo y la banca también se han visto gravemente afectados. El sector financiero es uno de los más vulnerables a la incertidumbre, ya que un empeoramiento de las perspectivas de crecimiento podría provocar nuevas medidas de estímulo por parte de los bancos centrales, según Robles.

Según el experto, los mercados esperan dos factores que podrían detener las caídas: algún fármaco que cure el virus o que limite su expansión, o una nueva actuación de los bancos centrales que rebajen los tipos de interés.