Jesús Bayón, secretario general de la Federación de Servicios Públicos de UGT Navarra

Se fija recuperar el salario perdido y la integridad de la paga extraordinaria de los empleados públicos, entre otros objetivos

22.12.2020 | 14:45
Jesús Bayón, secretario general de la Federación de Servicios Públicos de UGT Navarra

Jesús Bayón ha sido elegido secretario general de la Federación de Empleados de Servicios Públicos (FeSP) de la UGT de Navarra, al frente de una nueva Comisión Ejecutiva respalda por el 100% de los delegados asistentes al primer congreso ordinario de esta federación.

El congreso se ha celebrado en Pamplona, en la sede del Colegio de Médicos, bajo el eslogan: 'Lo público es nuestro compromiso y la unión nos hace fuertes', ha informado el sindicato en un comunicado.

A este primer congreso ordinario han acudido 56 delegados de los 60 convocados en representación de 2.290 afiliados con que cuenta la FeSP-UGT en la Comunidad foral, una federación que, desde el anterior congreso constituyente en el que se fusionaron diversas federaciones y sectores, agrupa a los trabajadores de las administraciones públicas foral, local y estatal, incluidos policías locales y forales; sanidad pública y privada; enseñanza pública, concertada, privada y universidades; transporte sanitario, servicio postal, intervención social, dependencia, discapacidad y servicios a la comunidad.

En su intervención ante el congreso, Jesús Bayón ha señalado que la tarea inmediata de la federación es "fortalecer la organización y hacerla más sencilla, ágil y austera, para trabajar con más eficacia, conjugando la defensa y la mejora de las condiciones laborales de los empleados públicos, con la protección de los derechos de los ciudadanos y el fortalecimiento del estado de bienestar".

En este sentido, "frente a las críticas de quienes desde el neoliberalismo o el populismo buscan erosionar los servicios públicos", Bayón ha defendido "la subida salarial para sus trabajadores y trabajadoras, que la merecen por el esfuerzo extraordinario que están haciendo frente a la pandemia, pero también porque forma parte de los acuerdos que hemos firmado y que se tienen que cumplir".

Entre las reivindicaciones y tareas pendientes, Jesús Bayón se ha referido a "la necesidad de recuperar el salario perdido y la integridad de la paga extraordinaria en aquellas Administraciones que todavía no la han abonado, a la exigencia de la jubilación parcial con contrato de relevo para todo el personal de los servicios públicos y a la recuperación de la negociación colectiva en todos los ámbitos y la estabilidad en el empleo en las Administraciones Públicas".

En esta línea, ha recordado "los diferentes acuerdos alcanzados con la administración foral y estatal, destacando el reparto de los fondos adicionales, fruto del acuerdo firmado por UGT, CCOO y CSIF a nivel nacional, suscrito en Navarra por UGT, CCOO y LAB, que supuso mejoras para diversos colectivos, especialmente la promoción de 1.400 trabajadores del nivel E al D y de 1.725 auxiliares administrativos, del nivel D al C, así como el acuerdo de teletrabajo en las Administraciones Públicas".

En sentido contrario, Bayón ha criticado "la reducción de las ofertas de empleo públicos y la paralización de las bolsas de contratación, en un momento en el que es necesario reforzar los servicios públicos, especialmente los sanitarios y asistenciales, y dotarlos de mayor calidad, por todo lo derivado de la pandemia del Covid-19, entre otras cosas".

Con respecto al proceso de elecciones sindicales, ha hecho un balance positivo de los resultados obtenidos, que han situado a la UGT como "segundo sindicato en el conjunto de los sectores que agrupa la Federación, con 327 delegados y el 20,53% de la representación, sólo por detrás de LAB, con 370 delegados (23,23%), y superando a ELA, que cuenta con 273 delegados (17,52%), y a CCOO, con 270 delegados (16,95%)".

Por último, ha destacado que la FeSP-UGT ha planteado "alternativas constructivas a todos los problemas que han ido surgiendo, ha logrado aumentar la afiliación y mejorar su representatividad, y todo ello en un contexto de crisis económica brutal, que ha pasado una gran factura a los empleados públicos".