Barasoain acogió este martes la presentación de RuralBizi, una nueva red rural impulsada por el Gobierno de Navarra para dinamizar el emprendimiento joven en los pueblos, favorecer la creación de empleo y contribuir a revitalizar el medio rural. La iniciativa, coordinada técnicamente por la sociedad pública INTIA, nace como una plataforma digital que centraliza información, oportunidades y recursos para quienes apuesten por desarrollar su proyecto de vida y trabajo en entornos rurales. El acto, celebrado en la sociedad de la localidad, reunió a una decena de jóvenes que ya forman parte de la red, representantes institucionales y entidades colaboradoras. El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José María Aierdi, presentó la plataforma acompañado por el director general de Desarrollo Rural, Rubén Goñi, autoridades locales y agentes implicados en su puesta en marcha.
RuralBizi se concibe como un punto digital de referencia que integra en un mismo espacio convocatorias de ayudas, agenda de actividades, experiencias de emprendimiento y recursos disponibles en el medio rural navarro. Entre sus servicios destaca un buscador de subvenciones públicas y privadas, tanto para el sector primario como para infraestructuras y servicios rurales, así como la difusión de iniciativas formativas, jornadas técnicas y buenas prácticas.
Según explicó Aierdi, el objetivo es evitar la dispersión de información que hasta ahora obligaba a consultar múltiples fuentes. “Lo importante es que la experiencia nos dice que hay mucha información y muchas organizaciones que trabajamos buscando que el mundo rural sea un espacio vivo, pero parecía oportuno integrar todo en un punto de referencia”, señaló. El consejero subrayó que la red no se limita a ofrecer datos, sino que incorpora un servicio de acompañamiento para quienes decidan emprender. “Es fundamental no solo disponer de información y convocatorias, sino de ese acompañamiento para que el recorrido sea sólido y seguro”, afirmó.
La red cuenta en su arranque con 19 entidades adheridas, entre grupos de acción local, ayuntamientos y organizaciones empresariales, que trabajarán de forma coordinada con la Administración. Entre ellas figuran Cederna Garalur, TEDER, el Consorcio de Desarrollo de la Zona Media, varias entidades municipales y colectivos vinculados al ámbito agroalimentario y rural. El papel de coordinación recae en INTIA, como entidad pública especializada en el sector.
Rubén Goñi enmarcó la iniciativa en la estrategia de “nueva ruralidad” impulsada durante la legislatura. “Parecía que lo rural, lo pequeño, podía estar denostado. Estamos en posiciones de trabajar para revertir eso”, indicó. El director general defendió la necesidad de poner en valor los proyectos de emprendimiento rural y a las personas que deciden quedarse o trasladarse a los pueblos. “No nos podemos permitir que en Navarra perdamos zonas rurales y que todo se concentre en las grandes ciudades”, afirmó.
En este sentido, señaló que el primer sector es un motor económico en las zonas rurales, pero debe complementarse con otras actividades como comercio, servicios profesionales o asistencia. “No es solo para jóvenes agricultores; es para toda la comunidad que conforma el ámbito rural”, precisó. RuralBizi, añadió, pretende facilitar el acceso a la información y generar referentes que sirvan de estímulo a nuevas iniciativas.
5’5 millones de euros
La puesta en marcha de la red se alinea con el programa LurBerri, orientado al relevo generacional en el sector agrario, que ya contemplaba la creación de una red rural para acercar las políticas europeas al territorio. Aierdi destacó además el incremento de los recursos destinados a la incorporación de jóvenes al sector. Si al inicio de la legislatura la convocatoria contaba con 3,5 millones de euros, el pasado año se elevó a 4,5 millones y en 2026 alcanzará los 5,5 millones. “Hay voluntad real de jóvenes de incorporarse y competir también desde el medio rural”, afirmó.
El consejero vinculó asimismo la estrategia a futuras normas como la ley de calidad alimentaria y la de despoblamiento y desarrollo rural, que el Ejecutivo prevé presentar en el Parlamento foral.
La elección de Barasoain como sede de la presentación responde, según Goñi, a la voluntad de descentralizar este tipo de actos. “Muchas veces se suele decir que el que no está en Pamplona no está en ningún lado. Creemos que en las zonas rurales hay espacios donde se pueden hacer perfectamente este tipo de eventos”, señaló.
Historias en primera persona
La jornada incluyó testimonios de jóvenes y agentes que ya desarrollan su actividad en entornos rurales y que compartieron sus experiencias. Teresa Etxarri, veterinaria y promotora de GureVet en Mezkiritz, relató que lanzarse a emprender “fue lo más fácil” una vez tomada la decisión, aunque reconoció dificultades posteriores. Su proyecto, una clínica veterinaria móvil adaptada a zonas con población envejecida, surgió ante la falta de servicios especializados en el entorno rural. “Para algo más complejo había que ir a Pamplona. Esa necesidad requería una clínica, pero en zonas pequeñas todo tiene que ir a domicilio”, explicó. Etxarri destacó la importancia del acompañamiento recibido por entidades como Cederna y programas de la zona pirenaica. “Se podían hacer las cosas de manera acompañada, no sola”, señaló.
Santi Iriguibel, ganadero e ingeniero agrónomo de Elcoaz, decidió regresar al negocio familiar tras la pandemia y el fallecimiento de un familiar. “Volví y no me arrepiento”, afirmó. Considera que el relevo requiere nuevas ideas para mantener la viabilidad de las explotaciones y defendió la necesidad de preservar el conocimiento de las personas mayores. Sobre RuralBizi, opinó que puede ser “una herramienta más” para acceder a información y también un elemento motivacional. “Si en este pueblo alguien está haciendo algo, por qué yo no voy a seguir”, apuntó.
Patxi Irigaray, ganadero de Burguete, tomó el relevo del negocio familiar tras formarse en estudios vinculados a la ganadería. En 2020 introdujeron la venta directa y nuevas tecnologías como GPS o collares virtuales. “Facilitan mucho el trabajo y hacen la vida más sencilla”, indicó. Para él, el apoyo social e institucional es clave. “Si es lo que quieres, hay que ser valiente. Habrá días grises, pero adelante”, trasladó a quienes estén valorando emprender.
Desde el ámbito cultural, Sandra Urra, fundadora del colectivo Pueblerinas en los valles de Antzin Amezkoa, defendió la necesidad de construir un relato del medio rural “desde dentro”. El proyecto nació hace cinco años como un festival autogestionado en el valle de Allín centrado en literatura, feminismo y ruralidad, y con el tiempo se ha ampliado a nuevos formatos como el podcast Pueblerinas en la onda y talleres participativos para recoger historias locales y transformarlas en piezas audiovisuales.
Sandra explicó que el objetivo es visibilizar a mujeres e identidades diversas del entorno rural y preservar el conocimiento y el patrimonio inmaterial que, según señaló, se está perdiendo con el paso de las generaciones. “No nos gusta que se hable desde la ruralidad con una mirada urbana. Queremos que el relato de lo rural sea narrado desde dentro”, afirmó. En este sentido, subrayó que el medio rural está cambiando y que no existe una única manera de vivir en un pueblo. “Ya no hay una sola forma de ser rural”, indicó, al tiempo que defendió que la cultura también debe desarrollarse fuera de los entornos urbanos.
Sobre el nombre del proyecto, explicó que eligieron deliberadamente el término Pueblerinas porque tradicionalmente había tenido una connotación negativa. “Queríamos resignificarlo y decir que somos pueblerinas con orgullo”, señaló, reivindicando una identidad rural diversa y actual, alejada de estereotipos.
La concejala de Urbanismo de Barasoain, Ana Lezaun, destacó que vivir en un pueblo “no es un freno, sino una oportunidad” y confió en que RuralBizi contribuya a generar nuevos proyectos. Por su parte, Rita Roldán, presidenta de la Sociedad Valdorba y exalcaldesa de Barasoain, puso el foco en uno de los principales obstáculos para fijar población joven en los pueblos: la vivienda. Señaló que, pese al dinamismo social y a la cercanía de la localidad con núcleos como Pamplona o Tafalla, existe una carencia real de oferta residencial. “El problema de todos los pueblos es la vivienda”, afirmó.
Roldán explicó que en Barasoain hay algunas casas que podrían alquilarse o venderse, pero que la rehabilitación o construcción resulta complicada sin apoyo institucional. “Si no hay una ayuda institucional es imposible, y los pueblos estamos a la cola de la lista”, indicó, en referencia a la prioridad que, a su juicio, reciben los entornos urbanos en materia de políticas de vivienda.
A su entender, además de generar actividad económica, es necesario reforzar la infraestructura habitacional para que las personas jóvenes puedan instalarse y desarrollar su proyecto de vida en el medio rural. “En los pueblos tenemos que pelearnos y trabajar por nada, porque queremos que tengan vida”, señaló.
Con esta red, el Ejecutivo foral busca avanzar en un modelo de medio rural vivo y diversificado, en el que la información, la cooperación entre agentes y el acompañamiento a nuevos proyectos actúen como palancas para fijar población y reforzar la actividad económica en el territorio.