Viviana Rodríguez comenzó a trabajar en la planta de Fustiñana de Congelados de Navarra en junio de 2017. La empresa del sector agroalimentario contrató a esta joven boliviana para desarrollar su tarea en la sección de envasado, ahora es maquinista.
Allá por septiembre de 2023, Viviana y su compañera Jenny Ibet Chambi Chiri empezaron a moverse porque querían luchar por sus derechos laborales. Para ello, iniciaron una recogida de apoyos en un folio, en el que pedían el nombre, apellidos y DNI de los trabajadores y trabajadoras que respaldaban esta iniciativa. “Aprovechábamos la pausa del bocadillo para recopilar ese respaldo, porque queríamos constituir un sindicato”, rememora Viviana de 29 años y actual presidenta del comité en el centro de Fustiñana.
El asesoramiento de ELA y la creación del comité
Sin embargo, finalmente, ambas buscaron asesoramiento y para ello contactaron con dos sindicatos: uno concretó la cita para varios días después; y en cambio, Ubaldo Sola, responsable en aquel momento de la Federación de Industria en la Ribera por ELA, contestó de manera inmediata. “Aquella jornada nosotras trabajábamos de noche; y sin dormir, asistimos a la reunión concertada”, remarca Viviana.
Ubaldo Sola aconsejó a estas trabajadoras. “Nos afiliamos y nos indicó que no podíamos confeccionar una lista como la que habíamos elaborado, sin protegernos. Cuando empezamos a movilizarnos, sentíamos miedo, principalmente porque siempre predominaba entre la plantilla el comentario de las consecuencias negativas por parte de la empresa que podía aplicar al trabajador o trabajadora que se le ocurriera impulsar unas elecciones sindicales para constituir un comité”, añade Viviana, sobre todo, en una compañía que en su trayectoria de 25 años nunca había contado con delegados y delegadas para representar a la plantilla.
Un antes y un después en la historia de la planta
El encuentro de Viviana y Jenny con el asesor de ELA “marcó un antes y un después” en la historia de estas dos empleadas y del resto de personas que conformaron la candidatura para celebrar las primeras elecciones en la empresa de Benito Jiménez.
En producción la factoría se compone de varias secciones: procesos, expediciones y envasado. Los operarios de los diferentes departamentos no se conocían entre ellos, pero dos años antes Ubaldo Sola había organizado a un grupo de expedición para intentar convocar comicios, que quedó truncado. “Aprovechó esos contactos para que se unieran”, relata.
Además de Viviana y Jenny, se apuntaron a esta experiencia el cubano Lucca Sabido, que tiene 29 años en la actualidad; el ecuatoriano Ángel Córdova, de 42; el boliviano Tito Jairo Torrico, de 32; y el oriundo de Fustiñana Javier Martínez, de 34, entre otros, para optar a la elección en enero de 2024. “Casi un 80% del personal es migrante”, aclara la presidenta del comité.
El centro de Fustiñana suma casi 800 empleados y empleadas, con un comité de 17 delegados y delegadas: diez de ELA, tres de UGT y cuatro independientes.
Ejemplo de éxito: El proceso se extiende a Arguedas
El ejemplo de lucha sindical en esta planta animó a la plantilla de Arguedas, con más de 300 profesionales, a seguir el mismo proceso. La colombiana Maricela Suárez, que ahora suma 48 años, entró a Congelados de Navarra en 2016 junto a su hija. Siempre ha estado en la sección de envasado. “Llegué a España en 2001 y aquí inicié mi trayectoria laboral, ya que en mi país yo nunca había trabajado. Después de dos décadas cotizando, apenas en 2024 tuve conocimiento de mis derechos laborales”, confiesa.
Tras cuatro años en Congelados de Navarra, Maricela preguntó a sus compañeros sobre un incremento en la nómina que percibían otros empleados, pero ella no. “Me contestaron que a mí no me correspondía y agaché la cabeza”, rememora. Pero, Maricela relata que todo cambió cuando cruzó la sede de ELA. “Impulsamos elecciones en el centro de Arguedas en marzo de 2024, y aquella petición salarial que reclamé en su momento, ahora está reflejada en mi nómina”, relata la presidenta del comité en esta planta, con ocho representantes de ELA y cinco de UGT.
Maricela formó lista con el colombiano William Orrego Guefia, de 59 años; el dominicano Brian Dariel Tejada, de 32; el arguedano Rubén Rodríguez, de 41; y la tudelana Lorena Lahuerta, de 45, entre otros. Todos se juntaron para defender sus derechos.
Dejar atrás el convenio estatal por uno propio
Una vez constituidos los dos comités se centraron en trabajar por un convenio propio que mejorara las condiciones laborales del convenio estatal de conservas vegetales. La empresa dijo primero que no, luego hubo cambio de dirección, y ya mostró disposición a dialogar con el objetivo de fidelizar la plantilla a su proyecto.
Los comités implicaron a empleados y empleadas con el reparto de encuestas en las que pedían sus demandas. “En Fustiñana respondieron 280 personas”, recuerda Viviana.
Lucca Sabido, delegado del comité en Fustiñana, detalla los avances en salarios, jornada o derechos sociales que obtuvieron. “Los auxiliares, que percibían sueldos cercanos a los 17.000 euros brutos pasan a cobrar 20.700 euros, y los especialistas alcanzarán los 22.000 euros. Los incrementos oscilan entre los 21% y 36%”, explica. Entre 2026 y 2028, el convenio contempla incrementos de sueldo del IPC más un 1,5%. La negociación se desarrolló con buena sintonía entre la parte social y la dirección.
Plus del frío, bajas y fidelización: Mejoras sociales
El comité y la empresa pactaron un plus del frío. “El convenio reconoce por primera vez la dureza del trabajo en temperaturas extremas (-20 grados) con un plus de un euro por hora para trabajadores en cámaras y un plus de intensidad, entre cero y diez grados, de 600 euros al año, actualizado con el IPC”, aclara Lucca Sabido.
Además, se ha creado un plus de fidelización de 400 euros por cada cuatrienio a partir de 2027 en vez de la antigüedad. Sobre la protección ante bajas por enfermedad común y laboral, la empresa va a complementar las bajas (IT) hasta el 100% del salario, “eliminando la pérdida de ingresos que sufrían los trabajadores hasta ahora al caer enfermos”, repite Lucca y Viviana. Aunque el porcentaje del complemento de baja laboral está condicionado al absentismo.
El texto recoge una carrera profesional con evaluación, una reducción progresiva de la jornada anual –doce horas en 2026 y ocho horas tanto en 2027 como en 2028–; una semana adicional de permiso por nacimiento por encima de lo que dicta la ley; un día más de permiso por fallecimiento y diez horas más hasta 30 horas anuales para citas médicas. Ambos comités trabajan de forma coordinada, celebrando reuniones conjuntas para asegurar que las condiciones se apliquen de forma equitativa. “Somos prácticamente todos uno”, concluyen Viviana, Lucca y Maricela.