Poco a poco, las empresas vascas van dando pasos en la descarbonización de su actividad productiva, con ejemplos válidos que allanan el camino a otras. El foro desarrollado permitió a los asistentes aprender de las experiencias de empresas como Grupo Campezo o Pepsico, que aportaron su punto de vista en esta materia.

Marisol Barral, responsable de innovación, ecodiseño y control de calidad del Grupo Campezo, dedicado a la construcción sostenible, subrayó el trabajo que se desarrolla dentro de la división de Asfaltia, que trabaja en la investigación, diseño y fabricación de asfaltos y pavimentos desde una óptica de impacto medioambiental positivo. “Hemos realizado un ecodiseño con el objetivo de evitar, reducir y compensar las emisiones de dióxido de carbono”, apuntó Barral, que destacó asimismo que una de las claves ha estado en la medición de esas emisiones contaminantes. “En la construcción se consumen grandes volúmenes de gas natural y estamos trabajando en reaprovechar esos residuos”, indicó la representante de Campezo. A su juicio, “el gran problema es la obtención de los datos de emisiones”, con lo que, una vez conocidos, pueden trazar una estrategia. En ese aspecto, “las soluciones y apoyos fiscales son de gran ayuda”. 

Por su parte, Iñigo Gómez de Segura, responsable de sostenibilidad de la planta embotelladora de Pepsico en Etxebarri-Ibina, destacó que la trayectoria de la firma en el campo de la sostenibilidad arrancó en 2010. De hecho, ha conseguido ser la primera planta a nivel mundial de Pepsico con emisiones netas cero. Lo han logrado gracias a reducir su consumo de gas, que antes constituía uno de los ejes de su mix energético junto a la electricidad. En ese sentido, remarcó el trabajo hecho para implementar una red de distribución térmica y una instalación fotovoltaica que les permite una mayor eficiencia energética.

Bantec trabaja para desbrozar el camino a las empresas vascas en su adaptación a las regulaciones de sostenibilidad y Medio Ambiente. “La industria está en el ADN de Euskadi. Hemos sido referentes en el campo de la innovación y ahora podemos serlo en el de la descarbonización”, apuntó Ane Aranburu, que subrayó asimismo la necesidad de que todos los agentes implicados en este proceso -empresas, instituciones y sociedad- transiten el camino unidos, puesto que “solos es más dificil para todos”. La complejidad regulatoria y administrativa hace que las empresas no solo necesiten más convicción, sino también más simplicidad en sus trámites burocráticos a la hora de reclamar las ayudas y deducciones. Además, se necesita también aunar talento y capacidades, al tiempo que todo este proceso no involucre solo a las grandes empresas, sino también a las pequeñas y medianas. En la misma mesa, Nora Fernández, de Tecnalia, destacó la unión que se está dando entre todas las partes implicadas, y señaló la necesidad de que cada vez más compañías se informen de las medidas a su alcance para impulsar toda la descarbonización.