Se empieza investigando la pederastia y se termina quemando iglesias

Clamor en Diestralandia contra las investigaciones de abusos a menores en el seno de la Iglesia

02.02.2022 | 06:28
La jerarquía episcopal tiene defensores en su resistencia a investigar la pederastia en el seno de la Iglesia

Las campanas de Diestralandia tocan arebato. ¿Esclarecer los miles de casos de abusos a menores cometidos por religiosos? ¡Hasta ahí podíamos llegar! "Una causa general contra la Iglesia", clama el editorialista de La Razón. Y añade: "Porque el empeño en la estigmatización, a modo de culpa colectiva, de la institución eclesiástica por parte de sectores políticos e ideológicos contrarios a la propia religión que representa, poco tiene que ver con la búsqueda de la justicia y la reparación. Es atacar a la Iglesia en el flanco más dolorosamente abierto".

El director del periódico azulón, Francisco Marhuenda, denuncia una "Ofensiva contra la Iglesia". Lo divertido es que al hacerlo no evita atizar al mismísimo Papa Francisco y, ojo al dato, a los obispos españoles: "De nada le ha servido al papa Francisco ir de progre y populista, porque los enemigos de la Iglesia no se dejan seducir y tienen como objetivo su destrucción. Lo mismo se puede decir de la jerarquía española, representada por la Conferencia Episcopal, que le ha reído las gracias a los políticos y periodistas de izquierdas. Ahora están sufriendo las consecuencias de su cobardía e inacción. Y solo es el principio. El objetivo es acabar con los conciertos en la educación y quitarles la mayor parte de sus bienes como sucedió en Francia. Los obispos son tan miopes que olvidan lo que sucedió durante la Segunda República y le hacen la pelota a la izquierda política y mediática".

Tenía que salir la Segunda República, aunque Marhuenda solo insinúa. Con más desparpajo, Jorge Fernández Díaz se retrata: "No cabe duda que junto al franquismo, la Iglesia no es precisamente «santo de devoción» de los promotores. Sus antecedentes históricos en España durante la República hablan por sí solos. Al menos algo hemos avanzado –pensarán algunos–, ya que tiempo atrás la persecución frentepopulista no era parlamentaria precisamente". Lean otra vez y comprobarán que ha sido él quien ha equiparado franquismo e Iglesia.

"Todos los abusos sexuales, dentro y fuera de la Iglesia", titula ABC su editorial con aroma excusa no pedida. He aquí el arranque: "Tras el fiasco de las inmatriculaciones, la izquierda vuelve a la carga con una comisión parlamentaria de investigación sobre los abusos sexuales del clero, colectivo al que atribuye toda la actividad delictiva que se haya producido en España al respecto y de la que, con una mirada sectaria y a partir de una campaña guionizada, excluye a cualquier otro sector de la sociedad".

Pedro J. Ramírez calca el mismo argumento en un editorial de El español titulado "El abuso de menores no se reduce a la Iglesia". Claro la parte descacharrante es esta: "Una Iglesia que ha albergado y ocultado casos de abusos en el pasado, pero que también ha cobijado, protegido y formado a esos menores desamparados y que no puede ser juzgada de forma demagoga, como una enmienda a la totalidad, por dichos abusos. ¿Qué institución política, religiosa o civil sobreviviría juzgada con ese mismo baremo?". Vamos, que lo comido por lo servido.

Tenía que salir ETA


Como parece lógico, si hay un medio que se está rasgando las casullas a discreción es El Debate. El digital de la Asociación Católica de Propagandistas ha salido con todo. Su director, Bieito Rubido, promete aclararnos "Lo que se esconde tras el nuevo ataque a la Iglesia católica". Pero luego, la larga filípica es victimismo lagrimero puro: "Detrás de este nuevo ataque hay una evidente acción de acoso a una institución y a un credo al que dicen pertenecer casi el setenta por ciento de los españoles, pero además hay una cortina de humo, una nueva maniobra de distracción sobre los problemas reales que acechan ahora mismo a la ciudadanía y un afán por tapar el comportamiento irresponsable y negligente de determinadas administraciones regidas por la izquierda y la extrema izquierda en casos verdaderamente aberrantes".

Les eximo del contenido de un editorial titulado "Los abusos sexuales, la Iglesia y la demagogia sectaria" porque prácticamente es un autoplagio de lo de Rubido. Sin embargo, no puedo dejarles sin el bocado más rancio, a cargo de Mayte Alcaraz. "Carnaza contra la Iglesia" es el ya ilustrativo título. Y en la letra menuda, faltaría más, aparece "la ETA" y Otegi: "Es de aurora boreal que Arnaldo Otegi, uno de los impulsores de esta operación contra la Iglesia, junto a Sánchez, Belarra y Rufián, haya sentido esta tan fuerte pulsión por la defensa de la infancia tan tarde, teniendo en cuenta que la banda terrorista en la que militó asesinó a 22 niños y dejó huérfanos a miles de críos y no solo no ha reclamado una comisión parlamentaria para investigar a sus autores sino que jamás ha pedido perdón a sus familias". Pueden ir en paz.

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