“Sí, seguramente, sí”, confirmó Lionel Messi cuando fue preguntado por si la final del próximo domingo con-- la selección argentina será su último partido en un Mundial, mientras agranda aún más su leyenda en el fútbol y en esta competición, récord a récord, a la altura ya de Lothar Matthäus como el jugador con más encuentros en el torneo, y a una victoria de igualar los 17 triunfos de Miroslav Klose, ya por delante de Gabriel Batistuta como el máximo goleador argentino en esta cita con once tantos...

“Al final, lo que queremos es ser campeones del mundo con Argentina. Está bien todo esto, pero lo importante es poder conseguir el objetivo grupal, que es lo más lindo de todo. Estamos a un pasito después de pelearla mucho”, expresó el 10 de la Albiceleste, enfocado en alcanzar la cima con su país en su último encuentro del Mundial: “Son muchos años para el siguiente (en 2026) y no creo que me dé. Terminar de esta manera es lo máximo”.

Queda un partido. La final. En ese momento irá más lejos que nadie en cuanto a número de encuentros en los Mundiales. En su quinta edición, desde Alemania 2006 hasta Qatar 2022 (un hecho sólo al alcance de Cristiano Ronaldo, los mexicanos Andrés Guardado, Guillermo Ochoa, Rafa Márquez y Antonio Carbajal, el italiano Gianluigi Buffon y el alemán Lothar Matthäus), alcanzará los 26 choques en la fase final del torneo, uno más que Matthäus, al que igualó en cuanto empezó el duelo de las semifinales frente a Croacia.

Atrás quedan más y más nombres para la eternidad de la Copa del Mundo, como el alemán Miroslav Klose, con 24 partidos; el italiano Paolo Maldini, con 23, y al que puede rebasar también Messi en la final como el futbolista con más minutos de la historia del Mundial, si es que juega, al menos, 24 minutos (el lateral azzurro sumó 2.217 y Messi va por 2.194); o su compatriota Diego Armando Maradona, con 21, la última figura de una Argentina campeona del planeta, que lideró a su equipo en México 1986, como hace ahora Messi en Qatar 2022.

Ya no hay nadie que haya sido más veces capitán en esta competición que Messi, con 19 partidos, por encima de los 18 que registró el mexicano Rafa Márquez y, en el caso concreto de Argentina, de los 16 de Maradona, el tercero en esa estadística.

Ni siquiera hay nadie que haya dado alguna asistencia en cinco ediciones diferentes como él (Pelé, Grzegorz Lato, Maradona y David Beckham lo hicieron en tres). Y ha igualado a la leyenda brasileña en cuanto a asistencias en las eliminatorias, con seis cada uno, tras dar el 3-0 ante Croacia a Julián Álvarez.

Nadie ha ganado, tampoco, más veces el premio a mejor jugador de cada partido que el propio Messi, establecido desde la edición de Japón y Corea 2002, recibiéndolo en diez ocasiones. La última, este mismo martes en la victoria por 3-0 contra Croacia, con gol de penalti y una asistencia. Y sólo Klose ha ganado más encuentros que él en los Mundiales: 17 victorias, por las 16 que acumula el magnífico futbolista argentino... a falta de la final.

Messi, el goleador más joven de la Albiceleste en un Mundial, también el que debutó más pronto, cuando coincidieron ambas marcas a sus 18 años y 357 días frente a Serbia y Montenegro el 16 de junio de 2006, también ya es su máximo goleador, superando, desde este martes, a Gabriel Batistuta. Él marcó diez en 12 partidos (cuatro en Estados Unidos 1994, cinco en Francia 1998 y una en Japón y Corea 2002). Y Messi ha sumado once en 25 duelos, cinco ya en Qatar 2022, donde ha participado en nueve de los 12 tantos argentinos. Atrás ya dejó a Guillermo Stabile (8 goles en 4 partidos), a Diego Armando Maradona (8 goles en 21 partidos), a Mario Alberto Kempes (6 goles en 18 partidos)...

Por último, superó a todos en número de encuentros en un Mundial con la Albiceleste, con los 25 que suma ahora, ya cuatro por encima de los 21 de Maradona (cinco en España 1982, siete en México 1986, siete en Italia 1990 y dos en Estados Unidos 1994) o los 20 de Javier Mascherano (cinco en Alemania 2006, cuatro en Sudáfrica 2010 y siete en Brasil 2014).