washington. Estados Unidos concluyó ayer la retirada de las tropas de combate de Irak y prepara un nuevo capítulo con la operación Nuevo Amanecer, pese a que ese país aún afronta brotes de violencia y el reto de formar un nuevo Gobierno.

La retirada de la última brigada de combate de EEUU en Irak se produjo antes del plazo fijado por el presidente Barack Obama para poner punto final a las operaciones de combate en el país árabe para el próximo 31 de agosto.

Antes de partir de vacaciones hacia Martha"s Vineyard, Obama instó ayer al Congreso a que apruebe una ley de ayuda para la pequeña empresa pero en sus declaraciones desde la Casa Blanca no habló sobre la salida de las tropas de Irak.

El repliegue militar, en realidad, comenzó unos días antes pero, por razones de seguridad, las autoridades castrenses esperaron hasta la salida de la última brigada para anunciarla, según se supo ayer.

Salvo algún que otro vehículo averiado y el cruce de algún camello, el último convoy de la Cuarta Brigada Stryker de la Segunda División de Infantería comenzó su camino hacia Kuwait en la madrugada del jueves sin ningún incidente, pese a temores de que hubiesen minas sembradas en las carreteras.

emoción en la tropa Imágenes de la televisión estadounidense mostraron ayer la emotiva llegada de centenares de veteranos de la guerra en Irak en la base áerea Lewis McChord, en el estado noroccidental de Washington.

Allí fueron recibidos por amigos y familiares, entre abrazos, sonrisas y lágrimas, banderas estadounidenses y música patriótica.

De los 56.000 soldados que están aún en Irak, 6.000 saldrán el próximo 1 de septiembre, cuando dé inicio la llamada operación Nuevo Amanecer, en la que 53.000 soldados estadounidenses participarán en tareas de estabilidad, asesoramiento, capacitación y apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes.

Esos soldados, sin embargo, estarán preparados para misiones de combate si es necesario, según el Pentágono.

En ese sentido, el portavoz del Pentágono, Bryan Whitman, dijo que sería un error "decir que la misión de combate ha llegado a su fin debido a la retirada de esta brigada", porque todavía queda muchísimo trabajo por hacer.

ayuda a los iraquíes La idea de Washington sigue siendo que las tropas de EEUU ayuden a las fuerzas iraquíes a asumir sus propias tareas de seguridad.

Desde Bagdad, el portavoz de las tropas estadounidenses en Irak, el mayor general Stephen Lanza, dijo ayer a la cadena CBS que las fuerzas de seguridad iraquíes están listas para resguardar la seguridad una vez que salgan todas las tropas.

Lanza explicó que EEUU continuará apoyando las operaciones antiterroristas y a los equipos de reconstrucción en el desarrollo y de la capacidad civil y de las instituciones civiles, y seguirá respaldando a las fuerzas de seguridad iraquíes "hasta que nuestra misión acabe en diciembre de 2011".

La retirada se produce exactamente siete años y cinco meses después de que el entonces presidente Bush lanzó la invasión de EEUU.