ORKOIEN. Dicen sentirse abandonados y reclaman más atención por parte del Consistorio. Un grupo de vecinos de Kupueta, barrio histórico de Orkoien, se reunió ayer por segunda vez en la antigua ludoteca para hacer piña y buscar de soluciones en común para su barrio. Ayer decidieron constituirse como Plataforma de Vecinos del Barrio de Kupueta, y desde hoy van a distribuir por los establecimientos del barrio un documento para recabar firmas y sugerencias de los vecinos que así lo deseen, que elevarán después al Consistorio.

“El barrio está abandonado”, cuenta uno de los asistentes a la reunión, Domingo Cabeza López, de 50 años, 40 de ellos en Kupueta. Su barrio se levantó en el año 1971. Fue, después del pueblo viejo y algún pequeño núcleo salpicado en la venta de la Muga, de lo primero en edificarse. Y siempre ha sido un barrio obrero. De hecho hasta hace poco se llamaba San José Obrero y sigue celebrando sus fiestas con el primero de mayo.

“Las obras que se están haciendo supuestamente para mejorar no están bien ejecutadas o bien terminadas. Se están cambiando jardines por zonas de baldosas. Tampoco sabemos el motivo, pero las aceras suponen un obstáculo para las silletas. En el acceso a la zona deportiva del barrio antes había una rampa, y ahora se están poniendo escaleras, con más dificultades de nuevo para las silletas. La zona de jardines está descuidada... nadie se preocupa”, dice este vecino.

Además el Consistorio, en el apartado de inversiones para 2016, aprobó un proyecto valorado en un millón de euros (precio estimado) para la construcción de un edificio, junto al actual centro cívico, que podría albergar el local para jóvenes y el club de jubilados. Son dos de los pocos servicios que le quedan a Kupueta, de ahí los temores de los vecinos. “Si el barrio tiene poca vida y nos quitan esos servicios, todavía tendría menos”, se lamenta Cabeza.

el año con más inversiones El alcalde de Orkoien, Carlos Arróniz (UIO) salió al paso de las quejas y mostró su “especial sensibilidad” con el barrio en el que vive y donde ha vivido su familia. “Ha coincidido ese malestar con el año en el que más dinero se está invirtiendo en Kupueta desde hace mucho tiempo, más de 100.000 euros. No dejamos de lado a sus vecinos. Creo que existe un poco de desinformación. Si los vecinos vienen al Ayuntamiento, hablan conmigo o mandan una queja por escrito, se les puede trasladar la información y la respuesta del vecindario sería otra”, expresó Arróniz.

“Que sepan qué se va a hacer, y cuando esté ejecutado entonces que se busquen los defectos para que los podamos solventar”, aseguró el primer edil, “a deseo” de que todo el que quiera les traslade sus sugerencias. “Estamos para eso”.

Respecto al futuro local junto al centro cívico (todavía en proyecto y cuyas obras comenzarían, en el mejor de los casos, a mediados o finales de 2017), el primer edil destacó que el actual club de jubilados de Kupueta “es muy antiguo, con muchas carencias y muy poco espacio. Entendemos que no es digno para los jubilados. Es más digno centralizar el servicio en el núcleo donde se generan las actividades culturales y recreativas de Orkien, y lo mismo pasa con el plan joven”, dijo.

“Estamos de acuerdo con que en Kupueta tienen que tener servicios, pero también entendemos que en otra ubicación serían mucho más asequibles para cualquier vecino de Orkoien, jubilados y jóvenes. No lo van a tener tan cerca, pero vamos a acercar esos servicios a otros vecinos”, dijo.