Ayer tocaba en Garde celebrar el día en el que desde hace 21 años sus habitantes recuerdan públicamente su pasado euskaldun y sus raíces. Es la fiesta del Uskararen Eguna, una fiesta viva en un valle vivo que se mueve en la defensa de lo que fue y de lo que es.
Bajo el lema “ Erronkaribarreko Izorroak”, (raíces del Valle de Roncal) en uskara roncalés, la comisión de la fiesta reivindicativa itinerante quiso dedicar el día a su lengua y al reconocimiento de sus mujeres, que la sustentaron en el tiempo como eje que fueron en la historia.
Por eso eligieron la trenza como logotipo, y ayer la elaboraron con telas de colores del traje de roncalesa: morado, rojo y dorado como parte del acto de apertura en el que participaron representantes y colectivos de todo el valle: Vidángoz, Uztárroz, Urzainqui, Escuela de Pelota Toki Ederra, Escuela Infantil, Roncal, Burgui, Gaztelu ( grupo de mujeres), dispuestos en forma de media luna en torno a Garde, el anfitrión. A las puertas del ayuntamiento participaron juntos en el Mannequin Chellenge (desafío maniquí), con canción, suelta de globos y aires de fiesta. “Desde que en 1997 se puso en marcha esta iniciativa, han sido muchos y muy variados los temas alrededor de los cuales se ha celebrado esta fiesta. Este año hemos decidido dedicarlo a la mujer roncalesa en un intento de reconocer algo de lo mucho que ha supuesto y supone su aportación a nuestra cultura y a nuestra manera de ser”, expresaron las voluntarias de la comisión organizadora.
Procedieron acto seguido a la entrega de premios del Concurso de Microcuentos, edición 2016, a los participantes, ilustradores, niños y niñas del colegio público del valle, al profesorado, y a los ganadores: Ohiane Garmendia (Roncal) y Enrique Galán (Garde).
La iniciativa ha sido convocada por segundo año consecutivo, y la presente edición estará abierta hasta finales de mes. Hasta la fecha, se han presentado 16 relatos. “Han participado desde Sestao a Cortes de Navarra y Roncal. La idea es seguir dejando huella en torno a un lema”, significaba Koldo Viñuales de la asociación Kebenko, al tiempo que destacaba el lema de esta edición: “Erronkaribarreko Izorrak” (raíces del Valle de Roncal), así como el hecho de poner en valor en el tiempo a la mujer roncalesa.
cambio de testigo Llegó el momento del cambio de testigo de Garde a Uztárroz. El eguzkilore ha dado tres vueltas por el valle. Allí empezó en 1997 por iniciativa de la asociación Kebenko, y allí se celebrará con nuevo lema el próximo año. La fiesta itinerante del Uskara Roncalés no se detiene y crece en imaginación para sufragarse y hacerla más nutrida cada año, con ejemplos como el libro: “Gure Erronkariko Amonen Errezetak” (Recetas de nuestras abuelas roncalesas), elaborado por la Comisión Uskararen Eguna de Garde, agotado antes de la fiesta.
El libro contiene entre otras recetas la de las migas, como las que se degustaron ayer en la plaza junto al frontón, por cortesía de la Escuela de Pelota. Migas y queso nunca faltan en Roncal.
El programa avanzaba en la mañana amenizada por el Grupo de Trikitrixas del Valle y el Kantuz, también surgido en Kebenko, que recorre mes a mes los pueblos roncaleses en su Kantujira, y que precedió a la comida popular para 330 comensales. El voluntariado de Garde no podía mostrarse más satisfecho: “Agradecemos a todo el valle su apoyo en esta fiesta tan nuestra”.