El Ayuntamiento de Tudela debería haber anulado el contrato que tiene con el CD Tudelano de alquiler del estadio Ciudad de Tudela al producirse un impago en la deuda aplazada con la Junta de Aguas. Así lo sugirió un técnico de Intervención Municipal en el año 2022 cuando escribió en un informe en el que señalaba que “la situación de morosidad en la que queda incurso el Tudelano provoca que haya que rescindir el contrato que se firmó el 7-8-2014, al no poderse ser contratista y tener deudas en vía de apremio con la misma entidad local”.
No en vano, el pliego de licitación de la prórroga del contrato en 2014 decía en la cláusula octava que “el incumplimiento por parte del cesionario de cualquiera de las obligaciones contenidas en el condicionado conllevará la apertura de un expediente pudiendo concluir con la reversión de la concesión”. Pero nada se hizo tras el impago.
El origen
Ayuntamiento de Tudela y CD Tudelano firmaron un acuerdo en 2014 tras adjudicar a la entidad blanquinegra el uso del estadio Ciudad de Tudela a cambio del pago de un alquiler de 100 euros más IVA al año, una cantidad no sujeta a IPC. Este acuerdo procedía desde 2009 y la cantidad es la misma desde hace 16 años.
Ya entonces, los partidos de la oposición a UPN dijeron que era una licitación hecha “a medida del Tudelano”. Ese acuerdo se logró tras una licitación en la que las condiciones de la misma eran tan difíciles de cumplir por otros clubes que, básicamente, solo podía acceder al mismo el CD Tudelano, único que se presentó al concurso.
Entre otros parámetros que se examinaron se encontraban “los años de implantación en la localidad” (un punto por año, dando hasta un máximo de 25 puntos) o el “número de equipos en competición nacional” (siete puntos por equipo), ya que era el único de los clubes de Tudela que contaba con equipos en esa categoría.
El acuerdo se firmó y en él, el entonces presidente Javier Miranda, se comprometió en nombre de la entidad a pagar la deuda que había contraído el Tudelano con el Ayuntamiento a lo largo de muchos años, y hacerlo en un plazo de 18 años (2032).
La deuda con la Junta de Aguas (“en concepto de abastecimiento de agua, canon de saneamiento del Gobierno de Navarra, tasa de basura e IVA”) se encontraba en vía de apremio, ascendiendo entonces a 134.691,9 euros (112.243,26 euros, más de 22.448,65 de recargo) por lo que se acordó que se iba a pagar a razón de 7.482.88 euros cada año. Esa deuda es la que dejó de pagar la entidad blanquinegra en 2022, según Intervención, por lo que pedían la rescisión del contrato cuando se debían 74.897 euros.
Se da la circunstancia de que en el año 2020 el Tudelano había pedido la prórroga de la deuda porque la pandemia había mermado tanto los ingresos por la venta de entradas y por la aportación de los patrocinadores, que entonces Navarra Suma acordó dejar en blanco ese año y ampliar el plazo en un año, 19, terminando en 2033.
El contrato de 2014
En el documento de 2014 aparece que el Ayuntamiento se hará cargo “del pago de la energía eléctrica, combustible destinado para calentar el agua en los diferentes vestuarios y servicios y del consumo de agua que se produzca en las instalaciones deportivas con motivo de la actividad deportiva que el cesionario genere en dichas instalaciones (a excepción del gasto eléctrico por la iluminación directa de la publicidad exterior de la instalación), de la limpieza y desinfección del estadio, de vestuarios, duchas, lavabos, locales y graderío”.
Además de todo eso, el Ayuntamiento de Tudela debe asumir también los gastos de mantenimiento (conservación y reparación), recogidos en las obligaciones y derechos del cesionario, previa presentación de las correspondientes facturas originales, firmadas por el representante legal del club o entidad, con un tope anual de 45.000 euros (modificado hace poco tiempo, en origen eran 12.800 euros).
El acuerdo se firmó en 2014 para un año y a partir de ese momento se prorrogó año a año, mientras ninguna de las partes denunciaran el contrato, por un máximo de cinco años. Esa prórroga acabó en 2019, pero con la llegada de Alejandro Toquero a la Alcaldía se firmó un nuevo acuerdo por el cual la cesión del estadio se prolongaba “hasta la fecha de la firma del acta de comprobación de replanteo e inicio de obras de remodelación del citado estadio, que supondrá la extinción del contrato, lo cual se comunicará al concesionario con dos meses de antelación”.
Toquero anunció a bombo y platillo una reforma que nunca ha llegado con la presentación de una recreación y críticas al Gobierno por no conceder unas ayudas que nunca solicitó.
El Pleno Municipal del 22-2-2021 volvió a modificar el plazo de vigencia del contrato de concesión hasta la fecha de la firma del acta de recepción final y completa de las obras de remodelación del citado estadio, lo cual se le comunicará al concesionario con dos meses de antelación, dejando sin efecto el acuerdo adoptado por el Pleno Municipal del 7-10-2019.
A día de hoy no se ha ejecutado -ni parece que haya intención de hacerse- esa remodelación del estadio Ciudad de Tudela, por lo que al no figurar una fecha concreta de finalización del contrato, el Tudelano sigue haciendo uso del estadio sine die.
La obra prometida
En julio de 2020, un año después de llegar a la alcaldía, Toquero, que había anunciado la reforma y su financiación sin consultar con el Gobierno de Navarra, señaló que “me he reunido con el presidente y nuestro objetivo no ha cambiado. Si el Gobierno de Navarra nos echara una mano sería más rápido, pero si no va a ser más lento, es lógico. Voy a seguir intentando que el Gobierno entre a echar una mano porque es lógico que la segunda ciudad de Navarra, que el segundo campo de fútbol en importancia de Navarra, tengan ayudas. No pensamos solo en el Tudelano, Tudela adolece un lugar para ferias, conciertos, un lugar al aire libre como Dios manda. Lo vamos a hacer, puede ir más lento, solo con el dinero del Ayuntamiento, o más rápido si entra el Gobierno de Navarra”.
La previsión que se dio entonces es que la reforma integral de esta instalación deportiva, que había cumplido 50 años, tuviera un coste de más de 3 millones de euros si se sumaba el proyecto técnico y dirección facultativas de las obras (114.000 euros más IVA) y la estimación del propio pliego (2.935.512 euros). Esta cantidad superaba en 400.000 euros la estimación que hizo Toquero al en 2019 cuando aseguró que el coste iba a ser menor que los 2,7 millones que suponía adecuar los futuros campos de fútbol del Clara Campoamor.
Durante los primeros años, Navarra Suma ponía una partida para su adecuación, algo que dejó de hacer desde hace dos años. En los presupuestos municipales de 2020 ya se había destinado 650.000 euros para una primera fase. Se anunció que los trabajos tendrían 8 fases: reparaciones estructurales (231.594 euros), demoliciones de fondos y urbanización (547.600 euros), seguridad de evacuación y adecuación de las gradas (348.092 euros), salas y vestuarios (588.494 euros), urbanización exterior (195.100 euros), fachada entre torres (216.154 euros), sustitución de iluminación artificial (357.769 euros) y renovación.