El Ayuntamiento de Arguedas ha inaugurado el Espacio Cultural de las Cuevas de Arguedas, un ambicioso proyecto de recuperación patrimonial que pone en valor una parte fundamental de la memoria histórica y social del municipio. Esta actuación ha permitido rehabilitar siete cuevas tradicionales situadas en la emblemática peña del Bordón, un enclave profundamente ligado a la historia reciente de la localidad. Durante décadas, estas cuevas fueron viviendas humildes pero llenas de vida, hogar y refugio para numerosas familias de Arguedas. El proyecto nace con el objetivo de preservar ese legado, evitar su deterioro y transmitir a las generaciones actuales y futuras cómo era la vida cotidiana en estos espacios excavados en la roca, que forman parte del patrimonio material e inmaterial del municipio.
De las siete cuevas recuperadas, cinco recrean fielmente cómo se vivía en ellas, incorporando mobiliario original y enseres de la época. Gracias a este trabajo de ambientación, el visitante puede comprender de manera directa las condiciones de vida, la organización doméstica y la realidad social de quienes las habitaron. Las otras dos cuevas han sido limpiadas y acondicionadas para permitir la visita libre, conservando su estructura original y ofreciendo una experiencia auténtica que permite apreciar cómo eran estas viviendas en su estado más puro. La jornada de inauguración, celebrada el pasado sábado 31 de enero, estuvo marcada por la emoción, el recuerdo y la memoria compartida. Vecinos y vecinas del municipio participaron en un acto cargado de simbolismo, en el que se compartieron anécdotas, vivencias personales y recuerdos ligados a este espacio, que durante años fue sinónimo de esfuerzo, convivencia y comunidad.
El alcalde de Arguedas, José Luis Sanz, agradeció durante el acto de manera expresa “el trabajo de Carlos Floristán, por su empeño en recuperar el espíritu de nuestras cuevas, así como la colaboración de todas las personas que han cedido muebles y material histórico que hoy podemos ver en ellas, y muy especialmente a la familia de Javier Resa”, cuya aportación ha sido clave para dotar de autenticidad al espacio.