IGP Alcachofa de Tudela ha celebrado esta tarde un acto conmemorativo en el Tudela Green Temple con motivo del 25º aniversario de la obtención de la Indicación Geográfica Protegida. Una celebración que, junto con Reyno Gourmet, ha puesto en valor el cuarto de siglo de esta figura de calidad y que ha subrayado su importancia como producto emblemático del territorio, así como fruto del trabajo conjunto de personas productoras, técnicas e instituciones en su desarrollo y posicionamiento.
La cita ha contado con la presencia del consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José María Aierdi; del presidente de la IGP Alcachofa de Tudela, Guillermo Agorreta, así como de los miembros del Consejo Regulador a lo largo de su andadura, representantes de INTIA, del agro, de la sociedad ribera y del alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, quien ha ejercido de anfitrión.
En la presentación, Aierdi ha destacado que este producto "símbolo de identidad", es el "reflejo de décadas de trabajo y compromiso firme con el territorio y los agricultores", mientras que Toquero ha alertado del peligro que, a su juicio, supone la planta de lodos de Nilsa, siguiendo así con la campaña de publicidad que ha iniciado hoy y por la que ha pagado 18.000 euros, "no podemos permitirnos dormirnos en los laureles, las amenazas está ahí, sobre todo cuando hablan de proyectos al lado del Ebro, disfrazados de una falsa sostenibilidad cuando en realidad son insostenibles".
Los discursos
El consejero Aierdi ha felicitado a la IGP Alcachofa de Tudela y a quienes la han hecho posible y ha señalado que este aniversario llega “en un buen momento”, refiriéndose al importante incremento de la superficie inscrita y con previsiones positivas en cuanto al volumen de producción. En total, la superficie registrada alcanza las 398 hectáreas repartidas en 337 parcelas, lo que supone un aumento del 12% con respecto a la campaña anterior, en la cual, la sociedad pública INTIA certificó una producción total entregada de 1.468.011 kilos de alcachofa.
De esta cantidad, 350.449 kilos se certificaron para consumo en fresco y 617.947 kilos se destinaron a conserva. Aierdi ha defendido que “la IGP Alcachofa de Tudela representa paisaje, cultura gastronómica, economía rural y empleo. Es el reflejo de décadas de trabajo, de conocimiento acumulado generación tras generación, pero también de innovación, y de un compromiso firme con el territorio, con la agricultura y con una manera de hacer las cosas basada en la excelencia”.
"No podemos permitirnos dormirnos en los laureles, las amenazas está ahí, sobre todo cuando hablan de proyectos al lado del Ebro, disfrazados de una falsa sostenibilidad cuando en realidad son insostenibles".
Consejo Regulador
En el evento se ha reconocido la labor de las personas miembros del Consejo Regulador a lo largo de estos 25 años a través de una mesa redonda en la que ha participado el primer presidente de la Consejo Regulador, Serafín Osta; junto con el actual presidente, Guillermo Agorreta. En este espacio, se ha recordado cómo se fraguó la IGP y cómo ha evolucionado durante estos 25 años, recordando los principales hitos vividos hasta la fecha.
Asimismo, durante la mesa redonda, Agorreta ha destacado que “tenemos que sentir mucho orgullo de todas y cada una de las personas que han trabajado por la Alcachofa de Tudela en este cuarto de siglo”. Además, ha valorado que hoy “tenemos este producto tan reconocido gracias a ellas”.
Reconocimientos honoríficos
Seguidamente, se ha procedido a otorgar dos reconocimientos honoríficos a personas o entidades que han contribuido con sus aportaciones a la valorización de la Alcachofa de Tudela, tanto en el ámbito científico como en el gastronómico.
Así, el reconocimiento científico ha recaído en el doctor en ingeniería agrónoma Juan Ignacio Macua, por su dedicación a la investigación y promoción de la Alcachofa de Tudela a lo largo de su trayectoria profesional. El galardonado ha agradecido al Consejo Regulador el homenaje, y ha destacado que, en los más de 32 años de su carrera profesional, “la ‘Blanca de Tudela’ ha sido una de las líneas de trabajo más importantes” y añadió que "todo el mundo envidia a la Blanca de Tudela pero aunque se llevan esquejes no sobrevive en cualquier lugar necesita las condiciones de esta tierra". Además Macua ha recordado que en realidad los primeros pasos para la IGP se dieron en 1987 "con Osta, Agorreta y Castel-Ruiz".
Por su parte, el reconocimiento gastronómico ha recaído en el Restaurante Rodero, por su apuesta decidida con Alcachofa de Tudela. Verónica Rodero, quien ha recogido el reconocimiento, ha recordado que “la corona de Alcachofa de Tudela con cigalas es un plato emblemático para nosotros porque fue el primer plato creado por Koldo Rodero”. También ha asegurado que “este plato fue el que comenzó a transformar la cocina, hasta entonces de nuestros padres, hasta lo que es hoy el Restaurante Rodero”. Y ha destacado que “desde entonces está en carta porque nos lo pide la clientela y no podemos quitarlo, así que convive con otros más actuales”.
Antes de finalizar, el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, ha manifestado que la Alcachofa de Tudela es “un elemento indisociable de la idiosincrasia ribera, de su cultura y del paisaje; una pieza clave del sector agroindustrial y la economía local”. Además, ha remarcado que “jamás ha renunciado a su sencillez y a su autenticidad, pese a haberse convertido, gracias entre otras cosas al trabajo de la IGP, en un icono y todo un símbolo, que cualquier persona a la que preguntes relaciona inmediatamente con la ciudad de Tudela".
La Alcachofa de Tudela
La Alcachofa de Tudela, conocida también como ‘la flor de la huerta’, adquirió notoriedad en la década de los ochenta. Primeramente, el uso generalizado de la planta de la variedad autóctona ‘Blanca de Tudela’ en cultivos de todo el país llevó a los productores de la comarca de Tudela a buscar una identificación propia para este producto. Posteriormente, la Alcachofa de Tudela logró la Indicación Geográfica Protegida en 2001, tanto para el producto fresco como en conserva, siempre que fuera elaborada en una de las 33 localidades de la Ribera de Navarra, con su centro de gravedad en la comarca de Tudela. Cabe destacar que la certificación de Alcachofa de Tudela es la única Indicación Geográfica Protegida de este alimento en conserva.