Con el objetivo de reparar los daños ocasionados por las fuertes lluvias registradas hace un año y prevenir episodios similares en el futuro, el Ayuntamiento de Iturmendi promovió con carácter de urgencia las obras de renovación en la calle Estafeta mediante un procedimiento sin publicidad. No obstante, se invitó a tres empresas a participar. Una vez valoradas las ofertas presentadas, los trabajos fueron adjudicados a Lakita por un importe de 137.597, 67 euros, IVA incluido. Comenzaron en marzo y deberán estar finalizadas para el 1 de julio.

La actuación contempla la instalación de un sumidero metálico en la plaza antes del parque y la sustitución de las rejillas existentes en la calle Estafeta por otras de mayor capacidad. Asimismo, se renovarán y reforzaran las capas de rodadura deterioradas así como la revisión y limpieza de colectores para garantizar una correcta evacuación del agua en caso de lluvias torrenciales.

Además, se construirá un murete frente a las casas situadas en esta calle, desde el número 25 hasta la calle Barrenkale, con el fin de evitar la entrada de agua durante grandes avenidas como la del 4 de mayo del pasado año. Aquel día se recogieron hasta 63 litros por metro cuadrado en apenas una hora lo que provocó el desbordamiento de las regatas de Txorralde y Atxumendi procedentes de la ladera de Urbasa. Como consecuencia, una veintena de casas sufrieron inundaciones en plantas bajas y bajeras, alcanzando hasta un metro de altura en algunos inmuebles.

La alcaldesa, Kai Galartza, explica que el Ayuntamiento ya tenía previsto acometer estas obras, aunque las inundaciones aceleraron su ejecución. En cuanto a la financiación, señala que la mayor parte será a será asumida por las arcas municipales, con una pequeña subvención del Gobierno de Navarra todavía sin concretar. Una resolución del Director General de Administración Local calificó de emergencia la iniciativa municipal e incluyó provisionalmente los trabajos en el Plan de Inversiones Locales.

Apuntes

Inundaciones del 4 de mayo de 2025. Las fuertes lluvias registradas aquella tarde provocaron el desbordamiento de las regatas de Txorralde y Atxumendi, procedentes de la ladera de Urbasa. Como consecuencia, una veintena de viviendas sufrieron inundaciones en plantas bajas y bajeras, alcanzando el nivel de agua hasta un metro de altura en algunos inmuebles.