El Ayuntamiento de Leitza reclamó la construcción de un nuevo edificio para albergar el centro de salud con el fin de resolver los problemas de espacio y mejorar su ubicación. Así lo trasladaron el alcalde, Dabid Anaut, la concejala Maider Amantegi e Iosune Uranga; enfermera del centro, a la comisión de Salud del Parlamento en la visita realizada a las instalaciones el miércoles. La falta de espacio impide prestar los servicios “de manera adecuada”, incidieron y defendieron su necesidad y prioridad para “garantizar los derechos básicos de la ciudadanía y modernizar al atención primaria en un municipio con retos demográficos y geográficos específicos”.
Aunque tras la pandemia se instaló de forma provisional un módulo prefabricado en el exterior para acoger los servicios de fisioterapia, psicología y trabajo social, señalaron que “no cumple las condiciones para garantizar una adecuada atención”. Además, el servicio de matrona se debe prestar en Areso, sin un espacio apropiado para la utilización del ecógrafo. A ello se suma que el almacén, de reducidas dimensiones, “no cumple las condiciones y medidas de seguridad que exige la normativa”. Tampoco posibilita ofrecer oportunidades de trabajo comunitario como talleres o charlas de educación para la salud.
Ubicación alejada del centro urbano
El centro de salud está en la calle Okillin, alejado del centro de Leitza, una situación agravada por la ausencia de transporte público y por la escasez de plazas de aparcamiento, factores que, a juicio de los representantes municipales, “afectan a la accesibilidad y equidad”.
Además, dada su antigüedad, el edificio presenta diferentes carencias en cuanto a climatización, humedad y baja insonorización, que “comprometen la confidencialidad e incumplen las normas que regulan el diseño de las infraestructuras sanitarias”.
A la visita, asistieron Leticia San Martín, de UPN; Úrsula Pardo, PSN; Mikel Zabaleta, EH Bildu; Isabel Aranburu, Geroa Bai; y Daniel López, de Contigo-Zurekin,