El comité de empresa de TCC, compañía adjudicataria del transporte urbano comarcal de Pamplona (villavesas), ha criticado la "inaceptable intromisión de Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP) en el funcionamiento interno de este órgano, así como su intento de manipular la representación legítima de la plantilla".

Según ha indicado el comité en un comunicado remitido desde el sindicato ELA, "la MCP ha enviado un correo en el que pretende decidir quién debe acudir a las reuniones destinadas a abordar nuestras condiciones laborales".

"No es una sugerencia: es un intento directo de imponer representantes y de saltarse el acuerdo democrático del comité, que establece claramente que la asistencia corresponde a la Presidencia y a un segundo sindicato con carácter rotatorio", han añadido desde ELA.

La MCP, según han continuado, "no tiene ninguna competencia para elegir quién representa a las más de 600 personas que trabajamos en el Transporte Urbano". "Su actuación es un ataque frontal a la autonomía sindical y una falta de respeto hacia la plantilla y hacia este Comité", han remarcado.

A su juicio, "lo más grave es que esta imposición se justifica como un 'premio' a UGT por su papel en la adhesión al pacto que incluía la renuncia al derecho de huelga". "Tanto la MCP como UGT avalaron ese pacto, que supuso entregar un derecho fundamental de la clase trabajadora. Pretender ahora convertir esa renuncia en un privilegio de representación es una maniobra intolerable y profundamente antidemocrática", han criticado.

"Presiones y tutelas"

Por ello, el comité ha exigido a la MCP que "retire de inmediato cualquier intento de dirigir o condicionar la representación sindical", y ha advertido de que no aceptará "presiones ni tutelas de ningún tipo". "La representación de la plantilla se decide en las urnas y en los acuerdos del Comité, no en los despachos de la MCP", han reivindicado.

Del mismo modo, han instado a UGT a "respetar los acuerdos adoptados por mayoría y a dejar de ampararse en decisiones externas para obtener una presencia que no le corresponde". "La plantilla del Transporte Urbano no se controla, no se manipula y no se utiliza como moneda de cambio. La representación sindical es un derecho colectivo que defenderemos con toda la contundencia necesaria", han apuntado.