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Mesa de Redacción

Ana Ibarra Lazkoz

Traumas en el sistema

Traumas en el sistemaPIXABAY

Tener más de 14.400 personas esperando meses por una cita en Traumatologíaes, sin duda, un fracaso ético. Detrás de ese número hay personas mayores que han dejado de caminar y pacientes que solo logran pasar el día a base de fármacos. Mientras la respuesta sanitaria se retrasa, la calidad de vida de miles de navarros y navarras se resiente. La auditoría encargada por el Gobierno de Navarra para la mejora en esta especialidad ha sido dura: el sistema es débil porque -entre otros motivos- falta de orden y vigilancia. Tenemos agendas desorganizadas y un descontrol total sobre los horarios y la actividad real.

Este caos no es casual ni inevitable; es el resultado de una gestión mejorable pero también deja entrever fisuras en el compromiso individual. Y lo más grave es que este desorden tiene un beneficiario claro: la sanidad privada. Cuando el sistema público se vuelve lento y opaco, empuja a quien puede pagarlo a buscar fuera lo que por derecho debería tener dentro. Es una fuga de confianza y de recursos que debilita lo que es de todos y todas. Es cierto que faltan especialistas, pero la falta de recursos se ha convertido en la excusa perfecta para tapar desidias.

No se puede pedir más dinero o más personal si primero no se optimiza lo que ya tenemos. La compatibilidad con la privada, en este contexto de colapso, genera una sombra de sospecha lógica: ¿se está poniendo todo el esfuerzo donde más se necesita? La solución no es solo técnica, es de actitud. La administración debe dejar de mirar para otro lado y empezar a supervisar de verdad. Y los profesionales deben recuperar el rigor y la responsabilidad. Para recuperar la confianza en nuestro sistema de salud.