Soluciones ya

09.09.2020 | 00:52
A la contra, por Jorge Nagore

Abaurrea Alta, el pueblo más alto de Navarra y el único por encima de los 1.000 metros, dispuso el año pasado de un taxi que hacía las veces de autobús escolar, para que los niños pudiesen ir a la escuela de Garralda, que está a 14 kilómetros, 14 kilómetros de curvas enrevesadas y difíciles, mucho más en invierno. El Departamento de Educación, en cambio, este año ha eliminado por ahora ese servicio de taxi y manda un microbús, el mismo que recoge a los alumnos de los pueblos más cercanos a Garralda –Abaurrea Alta está el pueblo que más al Este de la Aezkoa y Garralda el que más al Oeste–, como son Aribe –a 3 kilómetros de Garralda–, Garaioa –a 6– e Hiriberri –a 7–. El asunto es que para ir en ese microbús los alumnos no hacen esos 14 kilómetros que hacían en el taxi, sino que tienen que irse desviando –por ejemplo para subir a Hiriberri antes de llegar a Aribe, lo que suma 8 kilómetros más– y, por tanto, deben montarse en el bus a las 7.50, cuando el colegio empieza a las 9. Lo mismo creo que les sucede a los txikis de Orotz-Betelu y Orbaizeta, las esquinas de la otra ruta existente, que deben comerse casi 30 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, así como más de 1 hora para entrar a clase y otra para llegar a casa. Eso, ya digo, en carreteras estrechas, sinuosas, muchos días nevadas (los alumnos de Garaioa ahora también tienen que subir y bajar a Hiriberri, cuando antes no). Este año el Pirineo Navarro ha estado hasta los bordes, llenito de gente, sin apenas una sola solución de urgencia para ayudar a los pueblos a acoger miles de coches y personas que otros años ni aparecían, pero seguro que ayudando a que el turismo local algo colaborase con la economía. Los políticos suelen sacar mucho pecho hablando del Pirineo, el Irati, bla, bla, bla. Luego ya atender a la población con arreglo a su situación especial para qué. Eso ya cuesta dinero y son gente dura.