Fiestas de junio a septiembre

Una cosa es el ocio de verano y otra las fechas festivas. ¿Se acuerdan de las no fiestas? Algo hemos aprendido y vamos por el segundo verano de pandemia

12.04.2021 | 08:20
Una persona, con una vela y ondeando el pañuelo, a la hora en que se hubiese celebrado el Pobre de Mí de los Sanfermines

Javier Remírez aseguraba esta misma semana que es "francamente complicado" celebrar fiestas este año. Actuar con "prudencia" es el mensaje que también transmite el presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos, Juan Carlos Castillo, en la antesala del verano y en vísperas de la reunión que van a mantener con el departamento de Interior del Gobierno de Navarra. Garantizar la salud y la seguridad frente al coronavirus es compatible, aseguraba Castillo, con apoyar a lo largo de este verano la celebración de actividades culturales, deportivas y de ocio "siempre que se desarrollen en condiciones de máxima seguridad y sin riesgo". ¿Será lo mismo junio (empiezan las fiestas de Castejón por citar pueblos grandes) que septiembre? Juegan con que a mediados de julio tengamos el 70% de la población vacunada al menos con una dosis (la consejera de Salud del Gobierno foral habla de llegar al 40% de inmunizados antes del verano). A día de hoy y hasta que la vacunación no esté más avanzada, los riesgos de rebrote son "indiscutibles", admite el que también es alcalde de Peralta y que acaba de salir de un confinamiento por contagio en una de la comarcas más afectadas por la covid. "Habrá que buscar las mejores alternativas, ser imaginativos y ofrecer lo que sea viable y razonable", subraya. Ninguna objeción. Se está pensando en lugares donde se puede controlar el aforo como casas de cultura o plazas de toros donde se puede controlar "la entrada y salida de las personas", no en la calle. Algo habrá que hacer desde luego para dinamizar el ocio de la población en espacios seguros y con fuertes medidas de seguridad, pero desvinculándolo del cartel de fiestas. Si asociamos actividades musicales o artísticas, que se pueden programar desde luego pero no vinculadas con el santoral, la gente joven y no tan joven se va a querer juntar. Y la vamos a liar. Y lo de menos es la calle, el problema y especialmente en los pueblos son los encuentros de familias y cuadrillas en casas, huertas y fincas. Ya ha ocurrido en Semana Santa y tod@s conocemos casos. ¿Se acuerdan de las no fiestas? Da mucho miedo. Y ya vamos por el segundo verano de pandemia. Y algo hemos aprendido.