Mesa de Redacción

San Saturnino Kantuz

30.11.2021 | 01:10
San Saturnino Kantuz

Menos mal que el coro de voces de Orreaga Kantuz capitaneado por Mikel Ordoki y el grupo de acordeonistas que dirige Bittor Balentzia han sabido recuperar la calle tras un año de pandemia desafiando el frío y la lluvia para ambientar la festividad San Saturnino y darle un sabor popular. Es lo que necesita la ciudad en días tan especiales como el de ayer en homenaje a su patrón San Saturnino. Colectivos o iniciativas que animen y que involucren a la ciudadanía en espíritu de hermandad, además de mantener las tradiciones. Porque sin la salida de los gigantes y cabezudos la fiesta desmerece. Es el segundo año en el que los txikis se quedan sin ver a la comparsa. Primero por el coronavirus y ayer por la nieve. Y los gigantes, no lo olvidemos, son figuras muy grandes a la hora de construir espíritu de comunidad. Tampoco pudo desfilar la corporación en Cuerpo de Ciudad –y de unidad–. La música fue protagonista con las voces de la.Capilla de Música de la Catedral de Pamplona, en colaboración con el Orfeón Pamplonés y la Orquesta Sinfónica de Navarra en la iglesia de San Saturnino, y La Pamplonesa en el Gayarre. Nos esperan también desde ayer los Reyes y Olentzero en el zaguán municipal para recordarnos que ya estamos cerca de la Navidad y que habrá que reinventarla para no perder la ilusión. La magia se crea entre todos. Aunque vengan mal dadas.

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