Osasuna ha regresado esta mañana a los entrenamientos en Tajonar tras un día de descanso y se ha metido en faena para preparar el siguiente partido, el penúltimo de la temporada, en el campo del Atlético de Madrid. Arrasate, que cuenta sus horas como técnico rojillo – desde Mallorca cobra cada vez más fuerza que ese será su próximo destino–, recupera a Pablo Ibáñez una vez cumplida su sanción frente al Mallorca. Si el técnico mantiene la idea de las rotaciones –hubo cinco en el último encuentro respecto al de San Mamés–, en el Cívitas toca nueva alineación y bien tocada.
En la sesión de esta mañana ha participado con absoluta normalidad e intensidad Ante Budimir, lo que anuncia que sigue su progreso y satisfactoria evolución. Si el martes ante el Mallorca estuvo en el banquillo, quizás contra el Atlético de Madrid puedan llegar los primeros minutos tras su grave lesión del pasado 15 de abril, en el encuentro en El Sadar ante el Valencia.
El Atlético de Madrid está inmerso en la lucha por llegar a la tercera plaza de la clasificación -está a dos puntos del Girona cuando quedan seis en juego-, por lo que los rojillos, que no están finos y están en plena despedida de curso, van a tener enfrente un rival animado, necesitado y, además, revolucionado por Simeone.
El equipo se entrena este sábado en El Sadar a puerta cerrada y después se ofrecerá la convocatoria de jugadores.