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La guinda de Braulio para la temporada que viene

El director deportivo ve al equipo "competitivo" y busca un refuerzo que lo haga mejorar

Fotos de la rueda de prensa de Braulio Vázquez tras su renovación con OsasunaOskar Montero

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El fichaje de Víctor Muñoz es para el director deportivo de Osasuna, Braulio Vázquez, paradigmático del “éxito” conseguido por su gestión en los últimos ocho años. “Todas las direcciones deportivas le seguían, pero tienes que ir allí, negociar con el Madrid y poner los 5 millones de euros”, explicaba en un acto en la Universidad de Navarra para ilustrar lo que le parece más complicado de su trabajo: acertar. “Nosotros los pusimos cuando había jugado 20 minutos en Primera y había fallado una ocasión contra el Barça que meto hasta yo”, afirmó Vázquez.

Solo seis meses después ha sido convocado con la Selección Española lo que hace pensar a Braulio que servirá como “efecto llamada”: “Víctor Muñoz [dijo en un periódico]: ‘Braulio no me engañó en nada’. Eso hace que el próximo Víctor, llámale Pepe o Manolo, diga: ‘Osasuna es el sitio para crecer’”. Algo similar ocurre con Budimir: “Ahora tú fichas un extremo y le dices: ‘Tú ponla que tenemos a uno que remata una lavadora y eso te hace contar asistencias’. Tenemos al 17, que lo remata todo”, apuntaba Vázquez.

Todo el mundo quiere jugar con los buenos. Y aunque pueda parecer una tontería, para un club como Osasuna, que es de los socios y tiene sus limitaciones, puede ser clave. “Estamos muy orgullosos de lo que somos, pero tiene sus limitaciones. Nuestro presupuesto viene de los socios, de la televisión y de la venta de Areso al Athletic”, dijo con ironía Vázquez. “Competimos contra equipos como el Athletic que tienen 100 millones de euros más de presupuesto”. Esas limitaciones económicas son el contrapunto a un sentimiento de pertenencia que “hace a Osasuna diferente”: “Hay un sentimiento de pertenencia brutal. Vas por la calle y ves cómo se siente la gente con el club. Eso es lo que nos hace especiales”.

Asimismo, Vázquez confirmó que ya están trabajando en la plantilla de la próxima temporada: “Nosotros trabajamos con mucha anticipación porque tenemos claro lo que necesitamos. O nos anticipamos mucho o vamos al outlet de Zara en el último momento. No podemos ir en medio y entrar en una puja”. No desveló ningún detalle, salvo que cree que “el equipo ya es competitivo” por lo que buscan “una guinda que lo haga mejorar”. Además, confesó que en el pasado mercado invernal negociaron con “un jugador muy bueno, muy bueno, muy bueno” que no jugaba ningún minuto y que, desde entonces, lo juega todo en su club, y que se entablaron conversaciones con un jugador que no interesaba solo para acelerar el fichaje de Raúl Moro.

Con esas triquiñuelas juega Braulio Vázquez para conseguir que el equipo siga creciendo después de ocho años en los que se ha asentado en Primera División, jugado una final de Copa del Rey y clasificado a una competición europea. Aunque, tras las palabras de Budimir sobre ir a Europa, Vázquez rebajó las expectativas: “El Athletic dijo que el objetivo es la permanencia con 100 millones de euros más. Yo no quiero pecar de ambicioso. No podemos olvidar la perspectiva. Somos lo que somos. Jagoba me decía: ‘Creo que estamos tocando ya el límite’ y, como nos equivoquemos un año, nos vamos para segunda. Cuidado con perder la conciencia de lo que eres”.

La cantera

Dentro del club, es él junto a Cata, Secretario Técnico de Osasuna, quienes toman las decisiones. “El presidente, Luis Sabalza, nos deja libertad, dentro del presupuesto”. Su objetivo es crear valor deportivo y económico mientras mantienen la identidad Tajonar: “Nuestro valor de plantilla, cuando llegamos era de 16 millones, hoy es de 100 millones. Obviamente estamos orgullosos. Además, buscamos tener la plantilla equilibrada 50-50 entre Tajonar y fichajes”. El contacto entre técnico y director deportivo es constante, pero en la confección de la plantilla, las decisiones recaen en la dirección deportiva: “El entrenador igual en diciembre se va y no vamos a dejar una plantilla hecha a su medida. Tiene que saber que se entrena a puerta abierta y que, aunque opine, la decisión es nuestra. Cuando Lisci llegó a Pamplona, teníamos todos los fichajes cerrados”, explicó Braulio.

La fuga de jugadores navarros es uno de los aspectos que más frustran al director deportivo de Osasuna y sobre el que más incidió. “Nuestros mejores jugadores no llegan al Promesas porque las amenazas cercanas que tenemos se los llevan antes de los 16 años porque tienen más capacidades económicas”. Vázquez cree, de nuevo, que el “efecto llamada” de jugadores como Aimar, Monca y “Oso” [Osambela] puede ser parte de la solución y afirmó que “para estos equipos, que Osasuna esté en Primera, es un problema”. Aunque también aclaró: “Estos jugadores están aquí porque son muy osasunistas y porque cobran un buen salario. Monca ha disparado la renta per cápita de su pueblo”.

Para finalizar, Braulio pidió a los padres que apuesten por Osasuna: “Antes de los dieciséis, los padres son quienes deciden. Creen que por irse a un equipo más grande van a triunfar y yo creo que corren el riesgo de perder a su hijo”, y volvió a señalar el ejemplo de Víctor Muñoz: “Crecer con los valores navarros es bueno para los jóvenes. Que en seis meses pase de Primera RFEF a la Selección Española, no es solo por sus cualidades, sino por todo lo que le rodea”.