"Pisotón temerario". Esa es la frase que usó Soto Grado cuando lo llamaron al VAR para ver el penalti de Catena que en directo no había señalado.

Pese a que en las imágenes que le ponen se ve que el balón ya ha salido varios metros de la bota de Boyé, ni el árbitro ni el VAR valoraron ni un segundo la acción como residual, aunque a principio de temporada así se marcó. De hecho, hace una semana, en una acción muy similar, ni el árbitro ni el VAR señalaron penalti de Carvajal a Llorente en el derbi madrileño.

La acción acabó costando la amarilla a Catena y el empate a Osasuna, con su consecuente cabreo de entrenador y plantilla.