El futuro del monumento a los Caídos de Pamplona ha sido objeto de otro intenso debate entre los grupos municipales después de que UPN presentara este miércoles en la Comisión de Urbanismo una propuesta para pedir la paralización del nuevo concurso internacional de ideas convocado por el Ayuntamiento para reformar el edificio franquista.
La iniciativa no ha salido adelante porque han votado en contra los tres partidos que firmaron el acuerdo para resignificar el monumento: EH Bildu, PSN y Geroa Bai, que han tenido el apoyo adicional del representante de Contigo-Zurekin, socio en el equipo de Gobierno, pese a estar en contra de la resignificación de los Caídos, al considerar que la única intervención viable es su demolición. UPN y PP han votado a favor.
Debate en Comisión
El regionalista Juan José Echeverría ha reclamado la paralización del nuevo concurso, abrir un proceso participativo para definir los usos del edificio y analizar las siete propuestas seleccionadas en el anterior concurso de ideas para escoger una de ellas. “La falta de consenso es tal que hasta el Colegio de Arquitectos se ha desmarcado. Es un atentado contra el patrimonio histórico”, ha señalado el concejal de UPN, quien además se ha quejado de la falta de participación ciudadana.
Por parte de EH Bildu, ha intervenido Joxe Abaurrea, quien ha acusado a UPN de perder el norte y de no respetar a las personalidades que forman parte del jurado. “La verdad es que el monumento les gustaba como estaba y con la simbología que tenía”.
Abaurrea ha mencionado que las derechas nunca quisieron hacer nada ahí y que ahora existe una mayoría para transformar el edificio en términos de memoria histórica. Sobre la participación ciudadana, el concejal ha dicho que “será determinante en el proyecto que será elegido”, aunque no ha dado más pistas.
Txema Mauleón, concejal de Contigo-Zurekin, le ha recordado al representante de UPN que una de las propuestas elegidas en 2018 contemplaba la demolición del monumento y le ha preguntado si aceptaría que resultara elegida esta opción.
“El fondo del asunto es que UPN quiere mantener el edificio por lo que representa, la exaltación del fascismo”, ha indicado Mauleón.
Javier Leoz, de Geroa Bai, ha defendido el acuerdo para cambiar el edificio por dentro y por fuera. “La gestión del futuro centro será independiente. Tuvimos dudas con seguir con el concurso de ideas de 2018, pero el Colegio de Arquitectos era favorable a convocar otro”.
El concejal de la formación progresista ha asegurado que el concurso no se paralizará y ha defendido que el Ayuntamiento marque los términos de la intervención.
Marina Curiel, del PSN, ha criticado a UPN por tratar de bloquear el proyecto y ha destacado la solvencia de los integrantes del jurado que elegirá las mejores propuestas del nuevo concurso de ideas. “Siguen instalados en el bloqueo permanente y sin capacidad para buscar acuerdos con nadie. No quieren construir ciudad y, aunque le moleste, la resignificación de los Caídos será una realidad”, ha comentado la portavoz socialista.
Carmen Alba, del PP, ha respaldado la propuesta de UPN y ha reclamado más participación ciudadana. “Es una paradoja que el proyecto de convivencia venga de la mano de una formación como EH Bildu, que no puede dar ningún ejemplo”.
Cabe recordar que, poco antes de la Comisión, se celebró la reunión de la Gerencia de Urbanismo, donde se dio la designación de las diez personas integrantes del jurado del concurso internacional de arquitectura para la transformación del monumento a los Caídos.
Jurado del concurso
Este jurado seleccionará hasta un máximo de cinco propuestas, que posteriormente se expondrán a la ciudadanía para que realice sus aportaciones. El proyecto técnico final creará un museo memorial para la recuperación de la memoria democrática y la denuncia del fascismo, con transformación de su entorno urbano.
El concurso está previsto que se resuelva en la primera mitad de 2026, antes de la Semana Santa. Contará con una primera fase abierta en la que un jurado técnico seleccionará de 3 a 5 propuestas, una segunda fase de participación ciudadana y finalmente un procedimiento negociado que dará lugar a la contratación de la redacción del proyecto que definirá la remodelación del edificio y su entorno.
Además de la creación de un centro de la memoria, el proyecto incluye la desaparición y demolición de las criptas, la retirada de mármoles de la inauguración que incluyen inscripciones franquistas ocultas hoy en día y la demolición de las arquerías exteriores. Asimismo, la cúpula deberá ser ocultada o configurada de tal forma que sirva para crear un paisaje urbano diferente.