En 1969 y más concretamente el 31 de enero, día en que se obtuvo la fotografía, la prensa venía llena de noticias jugosas. El Pensamiento Navarro comentaba, por ejemplo, el extraño caso del italiano Michelo Ferraro, que despertó en su propio velatorio y pidió que le sirvieran un plato de spaghetti, que devoró delante de sus asombrados familiares. Diario de Navarra, más terrenal, hablaba de la “salud de hierro” del Caudillo Franco. En páginas interiores, en tono eufórico, se glosaban uno por uno los datos de sus análisis, concluyendo que, a sus 76 años, tenía las constantes vitales de “un deportista en activo”. Tal cual.
La foto de aquel día nos muestra el nuevo barrio de Iturrama como un bosque de grúas, a cuyos pies brotaban bloques de viviendas. Se ven a la derecha las casas de Barcos, y a la izquierda la casita de dos alturas donde se encontraba la carpintería de Ederra. El espacio de la avenida va aún ocupado por piezas agrícolas.
Hoy en día el ángulo de obtención de la imagen es necesariamente distinto, puesto que el punto en que se situó Eusebio Mina para obtener su foto va ocupado por edificios. Hace tiempo que las piezas agrícolas desaparecieron del barrio de Iturrama, y la carpintería de Ederra fue derribada doce años después, en mayo de 1981. La carretera de la Fuente del Hierro dio lugar a la calle homónima, y la avenida de Sancho el Fuerte, antigua caja del ferrocarril Plazaola, se transformó en una moderna vía, un tanto agobiada por el tráfico.
Hemos intentado recabar información sobre Michelo Ferraro, el resucitado de 1969, pero no hemos encontrado nada, lo cual nos lleva a pensar que su milagroso regreso del más allá fue un timo en toda regla. En cuanto a Francisco Franco, se fue al otro barrio seis años después, en 1975, llevándose a la tumba su salud de hierro. Y dando un enorme disgusto al Régimen y a su prensa afín, “Pensamiento” y “Diario” incluidos.