El otro día, fueron los vecinos de la plaza de San José, y antes, otros. Ante la situación de que “la vecindad del Casco Viejo de Pamplona lleva tiempo denunciando un progresivo deterioro de las condiciones de vida en la zona”, Contigo–Zurekin alerta que el parque de vivienda residencial se contrae de manera constante en el barrio para “dar paso a hoteles, hostales y pisos turísticos, mientras se suceden las autorizaciones municipales para nuevos establecimientos hosteleros”. Ante ello, Contigo-Zurekin solicita la paralización cautelar de nuevas licencias de hostelería mientras se tramita una normativa más restrictiva que garantice la convivencia y preserve el Casco Viejo y el II Ensanche como espacios habitados de forma permanente. Desde la formación se subraya que la saturación actual de establecimientos hosteleros ya ha alcanzado un límite incompatible con la vida vecinal.
De foto Leache a hotel
“Esta tendencia se materializa en casos recientes como la reconversión del emblemático local Fotografía Leache”, en la calle Estafeta, en un alojamiento turístico”, o el proyecto de degustación de café “en la plaza de San José impulsada por el grupo Vidaurre, una iniciativa que ha suscitado el rechazo explícito de los residentes. Ambos ejemplos ilustra una línea de actuación que prioriza el uso comercial y turístico frente a las necesidades cotidianas de la población fija”, dice el concejal Txema Mauleón.
Asimismo, la formación Contigo-Zurekin exige la reversión del uso del antiguo edificio Unzu, sin conceder más prórrogas a su licencia de obras. El proyecto actual, de clara vocación hotelera, “resulta incompatible con el objetivo de mantener un barrio vivo, diverso y al servicio de sus residentes”, según recoge el comunicado de la formación.