Jokin Altuna y Joseba Ezkurdia tienen los suficientes tiros en el ala como para saber de qué va la competición, un asunto en el que llevan negociándose las habichuelas desde hace once y quince años, respectivamente. En su palmarés se derraman las txapelas –quince entre los dos– y en su pasado aparecen las alabanzas, las flores, el vino y las rosas, pero también las decepciones, los palos, que construyen a los deportistas de talla gigantesca, que lo son no porque ganen, o no al menos únicamente por ello, sino porque cada escalón es un aprendizaje, cada paso una convicción y cada cana en el cabello una tonelada de oficio.

El dueto de delanteros se guardó lo mejor del Parejas para el Día D y la Hora H, para templar este jueves a Javier Zabala y Julen Martija –que llevan un Campeonato magnífico al que no se le puede poner ningún pero– e impulsarse a las primeras de cambio a la liguilla de semifinales, junto a Laso-Albisu y Elordi-Zabaleta, en el estreno del play-off en Tolosa. El retrovisor del experimento de Aspe, que mezcló a sus dos figuras de los cuadros alegres por necesidad, vibra entre el desierto de hace un mes, cuando se llegaron a jugar la vida ante Peña II-Imaz, a la situación actual: el momento de la emersión, redivivos. Por en medio, la paciencia, el camino tranquilo de quien ha visto el futuro, el bueno y el malo, y sabe que si las rosas son bellas, también es porque tienen espinas y que es necesario apretar el puño, sangrar, llorar, recuperarse y crecer para alcanzar la eternidad. 

Altuna III y Ezkurdia ganan a Peña II-Imaz en la duodécima jornada del Campeonato de Parejas en el frontón Ogueta de Gasteiz. Álex Larretxi

Un guion bien escrito

Fundieron los plomos a Zabala en un inicio eléctrico, con ritmo bestial, en el que escribieron el guion y lo ejecutaron a las mil maravillas. Altuna III buscó escorarse al ancho. Ezkurdia se ancló en el cinco, con tendencia a buscar el txoko, y tiró de volea. Atropellaron a Javier, le buscaron los pies y le atacaron, pese al peligro que tiene el riojano, con dos manos llenas de dinamita. Los veteranos enseñaron el trapo al riojano y, noble, honesto, entró hasta dejar el cogote listo para la estocada. 

Unai Laso y Albisu ganan a Zabala y Martija en el Astelena de Eibar en el Parejas. Javier Colmenero

En el inicio, el compromiso de los figuras, una maquinaria bicéfala cerca del frontis, obligó a trabajar al de Logroño con el corazón a punto de salírsele del pecho y sacó de la ecuación a un Julen Martija estupendo –en el 1-3, por ejemplo, el delantero había dado ya veinte pelotazos más que su compañero–. Ezkurdia, por su parte, disputó su mejor partido del campeonato y, aun así, el de Etxeberri le puso en serios aprietos y, de hecho, terminó cuatro tantos a base de cruzar de derecha y arrimar el pelotazo. Era lo que se le pedía.

Zabala-Martija se la juegan este domingo

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Zabala y Martija llegaron a ir 1-3, pero los colorados le dieron la vuelta con una tacada de siete tantos de fábrica, en los que Joseba deslumbró con un gancho desde el cuatro, Altuna III alternó sotamanos de genio con el primi y Javier se asfixió. En el 8-3 se contabilizaban más de 300 pelotazos a buena. 

No cejaron los azules, que no conocen el verbo rendirse. En el 12-10 no habían fallado una sola pelota, pero estaban tocados al no poder sacar a Joseba al abismo más allá del siete. Zabala se enredó y otorgó más espacio en el marcador. Acabó con cinco yerros en el epílogo. Justo 22-12 que reconoció el riojano en los micrófonos de EiTB, pero también manifestó que “sabíamos desde la elección que no pasábamos de doce. Cada vez hay menos pelota. Si la pelota no anda, es más difícil sacarles de sitio”. Javier y Martija y se jugarán el pase a la siguiente fase este domingo en Arrasate contra el ganador del Jaka-Iztueta contra Larrazabal-Landa de este viernes en Amorebieta (20.45 horas).