La Fundación Sustrai Erakuntza ha presentado alegaciones al tramo del tren de alta velocidad (TAV) entre Pamplona y Alsasua para pedir la paralización de esta infraestructura, al cuestionar su "justificación, necesidad y viabilidad".

"El sentido de dichas alegaciones no ha sido el de mejorar o aliviar los impactos puntuales que pueden generar las obras del nuevo trazado, ya que no existe margen para ello. Las presentamos con el convencimiento de que nos encontramos ante una obra que supone una gigantesca estafa medioambiental, social y económica. Supone una profunda agresión al territorio y a quienes viven en él", ha asegurado el colectivo en una nota.

Sustrai Erakuntza ha reivindicado, frente al TAV, "la mejora de la infraestructura y servicios ferroviarios actuales, que responda a las necesidades de movilidad cotidianas de las personas y pueblos". "Es la única salida racional y justa", ha defendido.

Según señala el colectivo en sus alegaciones, "se infringe gravemente la legislación de evaluación ambiental al no analizarse adecuadamente la mejora del ferrocarril actual ni la alternativa cero, lo que contraviene de plano la legislación de evaluación ambiental". "Han de analizarse todas las opciones, incluidas las de mejorar el actual trazado en lo imprescindible", considera.

También señala que "la tramitación actual incurre en una fragmentación artificiosa e interesada del proyecto global en partes menores". "En concreto, lo que antes era un tramo común entre la Comarca de Pamplona y la conexión con la Y Vasca, ahora se divide en dos tramos. Esta fragmentación se añade a la del resto de tramos de Navarra: Zaragoza-Castejón, Castejón-Comarca de Pamplona y bucle ferroviario de Pamplona. Con ello se impide una evaluación ambiental conjunta, rigurosa y completa y vicia el análisis global de alternativas", sostiene.

Otras de las alegaciones de Sustrai Erakuntza apuntan a que "esta megaobra provoca impactos acumulativos y sinérgicos que no son adecuadamente analizados". "Actualmente en Sakana se encuentran infraestructuras lineales en un corredor de apenas cinco kilómetros de anchura y que se extiende durante 35 kilómetros de longitud: autovía, carreteras, ferrocarril convencional, las dos líneas eléctricas actuales, gaseoductos, a lo que se viene a añadir ahora este proyecto del tren de alta velocidad. Todas estas infraestructuras llevan trazados paralelos, separados por una escasa distancia, que generan importantes impactos como es el efecto barrera", considera.

Sustrai Erakuntza entiende también que "se producen afecciones importantes a espacios naturales protegidos y otros ecosistemas de interés" y afirma que "los destrozos que se provocarán tendrán importantes impactos en especies de animales y plantas protegidas y en peligro de extinción".

Por otro lado, el colectivo apunta que el TAV "contraviene los criterios del Plan de Ordenación Territorial que determina la necesidad de reforzar el ferrocarril convencional" y considera que "es notoria la falta de rentabilidad económica y social de la alta velocidad ferroviaria".

La Fundación Sustrai Erakuntza se ha mostrado "consciente de que las alegaciones no pararán el TAV y tenemos claro que los gobiernos de Madrid y los estudios informativos del Ministerio tampoco han de marcarnos el ritmo". "No podemos esperar a su respuesta. La única opción para detener el desaguisado actual (unas obras que avanzan lentamente, una hemorragia económica silenciosa que tras dos décadas 'tan sólo' ha podido despilfarrar 500 millones de dinero público de los 3.500 millones que se calculan, donde la conexión con Zaragoza y la Y Vasca no se prevé hasta pasados una buena cantidad de años) es la movilización amplia, articulada y sostenida en el tiempo", ha señalado.