Síguenos en redes sociales:

Ernai cierra su IV Congreso en Bergara

La organización ha subrayado que se reafirma en dos compromisos: el compromiso con la juventud y el compromiso con Euskal Herria

Ernai cierra su IV Congreso en Bergara

Durante todo el curso, los y las jóvenes de Ernai han estado inmersos en un proceso congresual, y para cerrarlo más de 800 personas se han reunido en el acto celebrado en Bergara. En el acto se han mencionado los pormenores del proceso del congreso, se ha situado su hipótesis estratégica y se ha contado con la intervención de la portavoz Amaiur Egurrola para poner el cierre.

En el contexto actual, han señalado que la organización juvenil Ernai es una herramienta y un punto de apoyo para toda la juventud, presentando para ello una organización amplia y centrada, con una línea política definida y que generará jóvenes independentistas para sumarlos al proceso de liberación.

También han subrayado que se reafirman en dos compromisos: el compromiso con la juventud y el compromiso con Euskal Herria. En ese sentido, han asumido también la responsabilidad de politizar las necesidades y preocupaciones de la juventud e incorporarlas al proceso de liberación.

Haciendo un llamamiento a continuar trabajando más que nunca durante el verano, han dado por finalizado el IV Congreso.

DISCURSO COMPLETO:

Nacimos, despertamos, germinamos, creamos, vivimos y llegamos al mundo en algún momento. Estuvimos despiertos en algún momento. Hace más de una

década llegamos al mundo. En un momento en el que teníamos el reto de abrir una nueva fase política en Euskal Herria, cientos de jóvenes asumieron el compromiso de rejuvenecer y renovar la lucha de Liberación Nacional. Pero ese compromiso no era nuevo, venía de lejos, y precisamente por eso estamos hoy aquí. Por tanto, gracias, mil gracias a todas las personas que habéis hecho Ernai durante estos 13 años. Gracias a todas las que os habéis sumado a ese compromiso, y gracias también a quienes os habéis unido a Ernai en los últimos años, a quienes habéis trabajado intensamente estos últimos meses, a quienes nos reunimos en el Topagune, el 3 de marzo, en la huelga general, en la movilización de Donostia, en las jornadas hacia la independencia y también a todas las que habéis participado en este IV Congreso de la organización.

Muchas gracias a quienes habéis participado en los debates, dedicado tiempo a esta reflexión y alimentado todo el proceso congresual. El trabajo realizado deja en evidencia el potencial que tenemos, pero sobre todo, el Congreso, siendo un ejercicio para multiplicar capacidades, nos sitúa en mejores condiciones para afrontar lo que debemos hacer.

Este momento exigía un ejercicio así, porque el contexto nos sitúa en un tiempo de tomar decisiones fuertes. A nivel mundial vivimos el final de una fase de

acumulación del sistema capitalista, acelerando aún más los procesos de crisis y precarización que veníamos viviendo en los últimos años. El mundo se encuentra en una encrucijada. Pasamos de un contexto en el que el poder de Estados Unidos era hegemónico hacia un escenario en el que otras potencias tendrán mayor protagonismo. Los estados occidentales que hasta ahora han dirigido el mundo a su antojo no aceptan esa transición y han demostrado estar dispuestos a hacer todo lo que esté en su mano para impedirla. En ese marco debemos entender los ataques imperialistas de los últimos meses y los conflictos militares que se están dando en numerosos rincones del mundo.

Además, en este contexto conflictivo, no solo aumentan los conflictos bélicos, sino que también se está produciendo un cambio de valores en la sociedad, cuyo principal exponente es el auge de los valores reaccionarios. Pero ese auge no solo toma forma entre quienes acumulan capital, estatus o poder a nivel mundial. Al contrario, vemos que esos discursos penetran en diferentes capas de la sociedad, incluso en proyectos emancipadores. Por ello, quienes queremos construir una sociedad sin oprimidos ni opresores, es decir, sin opresiones, debemos observar este fenómeno con atención y desarrollar estrategias

eficaces frente a él. Del mismo modo, nuestro pueblo sigue siendo negado, sin suficiente soberanía y, por tanto, sin capacidad suficiente para hacer frente a los retos que plantea este contexto. Y además, los estados español y francés trabajan para que esas aguas turbulentas que sacuden el mundo terminen tragándose a nuestro pueblo.

Aunque las amenazas a nuestro alrededor sean evidentes, en el último tiempo hemos visto que existen oportunidades, que hay posibilidades de afrontar esos retos como pueblo y dar nuevos pasos. Eso ocurre aquí mismo, en Euskal Herria, gracias al impulso de los vascos y vascas, y cómo no, basta con ver la fuerza de la juventud independentista. Si hay un elemento que define la historia de nuestro pueblo es el de levantarse después de caer: caer y levantarse, caer y levantarse. Hemos vivido tiempos duros, contextos políticos negativos, guerras y dictaduras. Pero hemos sabido seguir adelante, hemos creado mecanismos para avanzar.

Ahora, ante el cambio, la juventud somos un motor importante, tenemos fuerza: lo vimos hace unos meses en el Gazte Topagune, cuando nos reunimos más de 4.000 jóvenes; lo vimos en la movilización de Donostia, en la Huelga General y el 3 de marzo; y también lo hemos visto en la Korrika. Y lo vemos cada día en cada joven que se reúne en Ernai. La juventud vasca está en marcha y está preparada para dar a este pueblo el impulso que necesita.

Por eso decimos que el Movimiento de Liberación Nacional llega vivo y fuerte hasta hoy. Ernai es un claro ejemplo de ello. La organización juvenil nació en 1979 con una misión importante: unir a la juventud al proceso de liberación y formar jóvenes independentistas. Para comprender el proceso de liberación desde una perspectiva integral, es imprescindible atender a los deseos, necesidades e inquietudes de la juventud, y contar con una organización que les dé cauce dentro del proceso de liberación. Dicho de otro modo, la organización juvenil escucha las necesidades, deseos e inquietudes de la juventud y les da respuesta, entendiendo que en Euskal Herria cualquier proceso de emancipación pasa por el proceso de liberación nacional. ¿Y cómo lo hace? A través del desarrollo de una estrategia juvenil. Por eso decimos que la organización juvenil es una herramienta para la juventud y, al mismo tiempo, un elemento importante del movimiento de liberación.

Los congresos son momentos para reflexionar y pensar estrategias eficaces. En este IV Congreso hemos realizado una lectura adecuada del contexto, actualizado la estrategia juvenil y elaborado una propuesta renovada tanto para la juventud como para Euskal Herria. Porque los tiempos han cambiado y eso exige adaptación, pero sobre todo exige compromiso y ponerse a trabajar.

Por ello, hoy aquí declaramos que Ernai se reafirma en dos compromisos:

1. Ernai reafirma su compromiso con Euskal Herria. Nos reafirmamos en el compromiso de llevar Euskal Herria hacia la libertad. Este pueblo necesita una reacción del tamaño que exigen los tiempos, y además, en un mundo que se dirige al desastre, esta es nuestra única alternativa. Ernai da un paso adelante y asume el compromiso de dar al proceso de liberación el impulso que necesita.

2. Ernai reafirma su compromiso con la juventud de este pueblo. Como hemos dicho, la vocación histórica de la organización juvenil ha sido responder a las necesidades, deseos e inquietudes de la juventud, plantear alternativas y construir una Euskal Herria sin juventud oprimida. La crisis generacional es evidente entre los jóvenes de nuestra generación. Debido a la precariedad y la inestabilidad, los jóvenes nos hemos quedado sin expectativas ni horizontes de futuro. Por eso, Ernai trabajará para que toda la juventud en Euskal Herria pueda vivir con dignidad.

Esos son nuestros dos compromisos, nuestros dos principios rectores. Hoy prometemos luchar hasta llevarlos hasta sus últimas consecuencias. Juramos que no nos rendiremos hasta llevar a este pueblo a la libertad, que no nos rendiremos hasta que la juventud de este pueblo viva con dignidad. Gora Euskal Herria askatuta! Gora euskal gazteria!

Esa es la propuesta renovada que Ernai hace para esta época. ¿Y cómo lo haremos? Construyendo una Ernai más fuerte, ampliándola y abriendo espacios

para la organización juvenil. Porque los tiempos exigen lucha; en esta encrucijada histórica es tiempo de tomar decisiones firmes. Frente a la miseria, tenemos la oportunidad de impulsar el proceso de liberación en Euskal Herria y construir un pueblo sin opresiones. Es tiempo de expandir y fortalecer la organización juvenil, y Ernai es una herramienta para ello.

Queremos que Ernai sea una herramienta y un apoyo para la juventud vasca.

Queremos ser una herramienta para la reacción que exige esta época. Por tanto, nos corresponde abrir caminos. Para ello, es imprescindible ampliar la propuesta que hacemos a la juventud. Hablamos de ampliar las formas de participación y, en definitiva, de convertirnos en una casa para la juventud. Para ello necesitamos una organización y unas dinámicas construidas sobre esos dos compromisos antes mencionados: entendemos ambas tareas de forma interrelacionada; para construir una sociedad diferente en Euskal Herria nos corresponde aprovechar esa oportunidad al máximo y generar un fuerte impulso juvenil. Debemos responder a las problemáticas que tenemos los jóvenes. Aunque algunos quieran normalizar estas situaciones, sabemos que no se puede normalizar no poder emanciparse del hogar familiar, no tener acceso a una vivienda digna o encadenar trabajos precarios para siempre; en definitiva, no podemos aceptar vivir en la miseria. Ernai construirá propuestas para hacer frente a todo ello.

Asimismo, sabemos que el camino no puede recorrerse en solitario. Tenemos compañeros y compañeras de viaje que han estado a nuestro lado durante muchos años. Haremos el camino junto a ellos y ellas, convencidos de que solo juntos seremos capaces de construir el pueblo libre que soñamos.

Por eso volvemos a decir: LOS TIEMPOS EXIGEN LUCHA. Debemos construir una organización capaz de responder a este momento histórico. Tenemos que comprometernos con el camino y ponernos a trabajar. Todas las personas que hoy nos hemos reunido aquí seremos imprescindibles en esa tarea. Sí, tú y quien

está a tu lado, o esa compañera o compañero con quien te cruzas cada día en el instituto, en el trabajo o en el metro: somos necesarios. Debemos afrontar esta tarea entre todos y todas, unidos, entregándonos de lleno hasta liberar Euskal Herria.

Muchas veces decimos que la juventud vasca actual somos un eslabón de décadas de lucha. Que hemos llegado hasta aquí porque antes otros abrieron

camino, y que somos gracias a esos pasos dados. A pocos metros de aquí nació Telesforo Monzón, histórico militante abertzale. Él impulsó a los utópicos de su

tiempo a luchar por la libertad de Euskal Herria. Hoy hacemos nuestro ese mensaje. Vamos a elevar el nivel de responsabilidad. Porque los caminos se

construyen paso a paso, andando. Como dice la canción: “no hay camino delante si uno mismo no lo hace”. Por tanto, no habrá camino si no lo construimos nosotros, si la juventud no se organiza. Por eso, desde hoy nos toca seguir trabajando. Con calma, pero con determinación. Porque juntos llegaremos lejos, porque vamos a conquistar una Euskal Herria libre, socialista, feminista y euskaldun. Somos los utópicos que luchan en el año 2026 y quienes

conquistaremos la libertad de Euskal Herria.

Éramos Ernai, y ahora más que nunca, somos Ernai. Es momento de impulsar con más fuerza y convicción que nunca. Porque los tiempos exigen lucha, porque la oportunidad es posible en Euskal Herria y quienes formamos Ernai no dejaremos escapar esa oportunidad. Vamos a aprovechar cada momento para

liberar este pueblo.

Tened por seguro que llegará el día en que nuestro pueblo sea libre, en que no exista juventud oprimida. Llegará el día en que la República Vasca, socialista,

feminista y euskaldun sea una realidad. Y en ese momento alguien nos preguntará: ¿qué hicimos? ¿Dónde estuvimos? Y nosotros responderemos con orgullo que estuvimos aquí luchando. Que junto a miles de jóvenes estábamos dando lo mejor de nosotros mismos, con ilusión. Y entonces sí, entonces seremos libres. Vamos a la lucha, vamos al trabajo, porque no hay libertad sin lucha. Unámonos, avancemos juntos y multipliquémonos hasta liberar Euskal Herria.

¡JO TA KE GARAIPENERARTE!