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"Cinco cosas que parecen saludables pero empeoran tu ansiedad con la comida", según el nutricionista Pablo Ojeda

Un impulso emocional "que nos lleva a ingerir alimentos, casi siempre poco saludables, en momentos de estrés, aburrimiento o cansancio"

"Cinco cosas que parecen saludables pero empeoran tu ansiedad con la comida", según el nutricionista Pablo OjedaEP

Los expertos de la Universidad Tecnológica Atlántico-Mediterráneo (UTAMED) explican que la ansiedad por la comida es "un impulso emocional que nos lleva a ingerir alimentos, casi siempre poco saludables, en momentos de estrés, aburrimiento o cansancio. Estudios en diferentes ramas de la psicología señalan que el cerebro busca placer inmediato a través de la comida cuando se enfrenta a situaciones de tensión".

En esa misma línea, desde esta entidad argumentan que "en este sentido, como controlar la ansiedad por comer implica aprender a distinguir entre el hambre fisiológica y el hambre emocional. Una estrategia útil es llevar un registro de horarios y emociones que nos permita identificar patrones".

"Cinco cosas que parecen saludables pero empeoran tu ansiedad con la comida", según un Pablo Ojeda

Con más de 2.200 me gustas, la publicación del nutricionista Pablo Ojeda, con nombre de usuario @pabloojedaj y que cuenta con más de 292.000 seguidores en Instagramy más de 42.000 en TikTok, no ha pasado desapercibida en dos de las redes sociales del momento. En ella, el especialista y también creador de contenido enumera "cinco cosas que parecen saludables pero empeoran tu ansiedad con la comida".

"Llegué a pesar 138 kg y tuve adicción a la comida y al juego. Hasta que entendí algo: no necesitaba más fuerza de voluntad, necesitaba entender qué estaba pasando en mi cerebro y en mis hábitos. Muchas veces el problema no es la comida, es la relación que has creado con ella. Comer 'solo un poco', hacer ayunos eternos, quitar grasas o cambiar todo por versiones 'light' puede parecer saludable… pero muchas veces mantiene el ciclo de ansiedad, antojos y pérdida de control con la comida. Yo también estuve ahí", comienza explicado el conocido nutricionista.

Pero sus palabras no se quedan ahí. "Comer solo un poco. Cuando haces 'pop', no hay stop. Cuando comes sube la glucosa, sube la insulina y baja la glucosa. A la hora, tu cuerpo vuelve a pedir comida. Si quieres dejar los antojos, comer solo un poco no te ayudará. Cambiar algo dulce por su versión 'light'. Aunque no lleve azúcar, los edulcorantes activan lo mismo en tu cerebro. La dopamina, la recompensa y el placer. Si quieres dejar de depender del dulce, la versión 'light' no es la solución. Forzar ayunos. Aguantas todo el día comiendo poco, pero llegas a la noche cansado/a, con hambre y sin control. Y ahí pasa lo típico: buscas alimentos con sal y azúcar y comes con ansiedad. Si quieres comer menos por la noche, la solución no es comer poco durante el día. Comer con distracción. Comes mirando el móvil, la tele o de pie. Masticas poco, el cerebro no registra bien la comida y la señas de saciedad llega tarde. Si quieres saciarte a tiempo, masticar conscientemente te ayudará. Comer con pocas grasas. Las grasas saludables regulan hormonas, estabilizan la glucosa y aumentan la saciedad. Si eliminas la grasa, no te saciará lo suficiente, y eso no lo puedes sostener mucho tiempo", añade Pablo Ojeda.