Pamplona. Ayer se clausuró en el Salón del Trono de la sede del Ejecutivo el XIII Curso Internacional Navarra en el que entre los días 18 y 30 de julio han participado 20 universitarios procedentes de los centros navarros de Argentina y Chile. Durante el acto de clausura, el presidente del Gobierno, Miguel Sanz, acompañado por el consejero de Relaciones Institucionales, Alberto Catalán, y la directora de Relaciones Institucionales, Lola Eguren, así como el presidente del centro navarro de Buenos Aires y presidente de las casas navarras de Argentina, Crisanto Ayanz Monreal, hicieron entrega de los diplomas y becas correspondientes al curso.
Los estudiantes, descendientes de navarros que emigraron al continente americano, habían participado en las casas navarras de sus países en el aprendizaje de las tradiciones de Navarra, en los bailes e instrumentos, como es el caso de Gabriela Ibáñez y Jorge Clariá, que aprendieron a tocar la gaita. Durante los días que han permanecido en la Comunidad Foral, los visitantes participaron en excursiones, conferencias y visitas guiadas por toda la geografía navarra, centrándose en el Camino de Santiago, tema central de las jornadas tituladas La vertebración del Camino de Santiago. Además, visitaron las cinco capitales de merindad (Estella, Olite, Pamplona, Sangüesa y Tudela) y otros lugares destacados como Roncesvalles, San Miguel de Aralar, el Parque Natural de Bardenas Reales, el circuito de velocidad de Los Arcos y Baztan.
Al finalizar el acto, Damisa Grisel, del centro de Bolívar, expresó su alegría tras la visita. "Representábamos a Navarra de la mejor manera posible, pero nos faltaba algo, estar acá, poder ver, conocer, sentir esa calidez humana de la que tanto nos hablaban", señaló Grisel. Por su parte, Mª del Mar Alderete, de Buenos Aires comentó: "Crecimos escuchando la historia de nuestros abuelos, lo qué significó para ellos tener que abandonar su tierra, y era para nosotros un sueño poder vivenciar todo lo que nos inculcaron". Mª Victoria Sarasa, de Mar del Plata añadió que se sentía afortunada "por tener la dicha de regresar a la tierra" de sus ancestros y "disfrutar de aquello que me han hablado mis abuelos, oriundos del Valle de Olza". Finalmente, Juan José Pinto, del centro navarro de Chile señaló que "fue una linda vivencia que nos hizo tener un cariño aún más grande a Navarra".