Geroa Bai ha trasladado hoy al PSN una propuesta política con el objetivo de alcanzar una solución consensuada que permita evitar el cierre de aulas en la red educativa navarra.
Geroa Bai recuerda que ya pidió al consejero de Educación que revirtiera la decisión de cerrar aulas y, desde entonces, la coalición ha seguido trabajando para plantear alternativas viables. En ese sentido, Geroa Bai ha trasladado una propuesta política en clave constructiva y coherente con la sensibilidad y voluntad expresada por la mayoría parlamentaria. Según explica la coalición, “entendemos que es una cuestión de voluntad política poder encontrar una solución para las familias y el alumnado afectado”.
Geroa Bai insiste en que todavía es posible revertir el cierre de aulas y abrir un proceso de análisis sosegado y consensuado, que permita poner en marcha nuevas medidas con las que afrontar la mejora del sistema educativo navarro.
“El actual contexto requiere rigor, análisis y sosiego antes de adoptar decisiones que puedan tener consecuencias directas sobre las familias, el alumnado y la calidad de la enseñanza”, sostiene la coalición.
En este sentido, Geroa Bai apuesta además por reforzar la red educativa en Navarra mediante medidas que contribuyan a potenciarla y fortalecerla. Por ello, ha solicitado que no se adopten decisiones drásticas como el cierre de aulas y que se atienda las demandas trasladadas por las familias de niños y niñas afectadas.
Con esta iniciativa, Geroa Bai vuelve a tender la mano al PSN para alcanzar una solución pactada y negociada que priorice el interés del alumnado, las familias y la calidad de la red educativa navarra.
La presidenta María Chivite manifestó esta semana que el Ejecutivo "ha tomado una decisión" en torno al cierre de aulas para el próximo curso escolar, y señaló que "si hay una propuesta encima de la mesa por parte de Geroa Bai se valorará". En declaraciones a los medios de comunicación tras un acto, Chivite aclaró que el Departamento tiene "la mano tendida siempre y cuando haya una propuesta que se atenga a la legalidad". "Hay socios de Gobierno que no están de acuerdo, pues que hagan una propuesta, siempre dentro del marco de la legalidad", insistió la jefa del Ejecutivo foral.
La red pública gana dos aulas de infantil, mientras la concertada sigue perdiendo 14
Aunque inicialmente anunció la posible supresión de 19 unidades en la red pública y 14 en la concertada, Educación posteriormente rectificó y aseguró que en la enseñanza pública no habrá cierres, ya que las nuevas aperturas compensarán las eliminaciones previstas. El balance final dejará dos aulas más en la red pública.
Así lo avanzó esta semana el consejero de Educación, Carlos Gimeno, durante una comparecencia parlamentaria de más de dos horas en la que volvió a cargar contra la proposición de ley impulsada por UPN para blindar la educación concertada. Gimeno advirtió de que esta iniciativa obligaría a rehacer el proceso de escolarización, lo que tendría consecuencias tanto para centros públicos como concertados, con reducción de vacantes, posibles aulas sin alumnado y desplazamientos de estudiantes.
El consejero defendió que el actual sistema de adjudicación ha permitido que el 98,9% del alumnado de tres años obtuviera plaza en su primera opción para el próximo curso, una cifra que, según alertó, podría verse reducida si prospera la ley. Afirmó además que el Departamento actúa siguiendo criterios de equidad y el acuerdo programático del Gobierno, y no “en base a mayorías políticas”.
En este sentido, criticó que algunos grupos pretendan “blindar la educación concertada para que no le afecte el bajón demográfico que sí está afectando a la escuela pública”. A su juicio, la propuesta responde a una estrategia para “fortificar la red concertada en detrimento de la pública”, que es la que escolariza mayoritariamente al alumnado con necesidades específicas.
Gimeno también rechazó las críticas relacionadas con la enseñanza en euskera y calificó de “absoluta falsedad” que el Departamento esté atacando este modelo educativo. Sus declaraciones llegaron después de la llamada ‘Declaración de Lodosa’, firmada por unas 150 personas en apoyo a las ikastolas y contra el cierre de aulas.
El consejero explicó que la caída de la natalidad está afectando a todos los modelos educativos, incluidos los modelos A y D, y señaló además que la apertura progresiva de líneas de modelo D en la escuela pública, especialmente en zonas rurales, influye también en la situación de las ikastolas. Pese a ello, aseguró que el derecho a estudiar en euskera “está garantizado en toda la geografía navarra”.
Sobre la proposición de ley, Gimeno sostuvo que introduce “dos medidas contradictorias”: reducir las ratios —hasta 23 alumnos en Infantil y Primaria y 28 en ESO— y mantener el mismo número de unidades que el curso anterior. Según explicó, esta combinación impediría reorganizar grupos y obligaría a rehacer la adjudicación de plazas ya realizada.
El consejero detalló que la reducción de ratio sin aumentar unidades disminuiría las vacantes disponibles en varios centros concertados de la Comarca de Pamplona y Tudela, entre ellos San Ignacio, Liceo Monjardín, Irabia-Izaga, Miravalles-El Redín y Compañía de María. Además, advirtió de que la ley obligaría a mantener 15 aulas concertadas que no han recibido ninguna preinscripción, en centros como Luis Amigó, Ikastola San Fermín o Nuestra Señora del Huerto, llegando incluso a existir “aulas concertadas con cero alumnos”.