arróniz - Un vecino de Arróniz, de 45 años de edad, Enrique Morrás Fernández de las Heras, falleció ayer por la mañana en un accidente laboral ocurrido en una granja de pollos de esta localidad, ubicada en las cercanías del trujal. La víctima, que se encontraba recogiendo estiércol, fue atropellada por un vehículo con una pala acoplada que le aplastó las piernas contra una pared y le causó lesiones irreversible.

Enrique Morrás Fernández de las Heras, de 45 años, vivía en Arróniz, de donde es su mujer, Belén Echeverría, aunque en realidad era natural de una localidad cercana, Barbarin. Tenía dos hijos, Iván y Haimar, y una enorme vinculación con el club de fútbol del municipio, el CD Zarramonza.

El centro de gestión de emergencias del 112-SOS Navarra recibió el aviso del suceso a las 10.20 horas y movilizó hasta el lugar al equipo médico del consultorio de Arróniz, a una dotación del parque de bomberos de Estella y a patrullas de Seguridad Ciudadana de la comisaría de Estella de la Policía Foral. También fue movilizada una ambulancia medicalizada y el helicóptero medicalizado, aunque no llegaron a ser empleados.

Según las primeras investigaciones llevadas a cabo sobre el accidente, el fallecido se encontraba amontonando estiércol con una herramienta manual, mientras otro trabajador manejaba una pequeña máquina con una pala, con la cual iba retirando la materia orgánica.

Por causas que están siendo investigadas por el Cuerpo autonómico, dicho operario descendió de la máquina y la misma se puso en marcha sin conductor, con tan mala fortuna que atropelló a Enrique Morrás, al que aplastó contra una pared de las instalaciones que conforman la granja. La pala le alcanzó las piernas, seccionándole la arteria femoral y provocando que perdiera abundante sangre.

Por espacio de más de 40 minutos, tanto los trabajadores como el equipo médico del consultorio de Arróniz desplazado al lugar le realizaron maniobras de reanimación tras entrar en parada cardiorrespiratoria, si bien únicamente pudo certificar el fallecimiento. El cadáver fue trasladado al Instituto Navarro de Medicina Legal, donde se le practicará la autopsia, mientras que la Policía Foral se hizo cargo de confeccionar el atestado.

El sindicato LAB lamentó este accidente laboral y advirtió de que detrás de estos accidentes “subyacen las condiciones de trabajo y vida de la clase trabajadora”. LAB ha censurado en un comunicado “la siniestralidad laboral que sufrimos en general la clase trabajadora y en particular también el régimen de autónomos y el sector primario, que es, junto a las mujeres y los jóvenes, de los sectores más desprotegidos dentro de este sistema capitalista de explotación en el que estamos inmersos”. - J.M.S.