El Ministerio de Sanidad ha aprobado el Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas 2023-2024, dentro del cual la temperatura umbral establecida para Navarra es de -3.7ºC, siendo la estación de referencia el aeropuerto de Noáin.
El Plan establece tres niveles de alerta, y la asignación de los mismos se realiza desde el Ministerio de Sanidad con una metodología específica tomando de referencia la predicción de temperatura mínima a tres días.
El Plan, que estará activo desde este viernes hasta el próximo 31 de marzo, se incluye en el marco del Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA) y tiene como objetivo reducir el impacto sobre la salud de la población asociado a las bajas temperaturas-.
A nivel foral se ejecuta desde el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, según apunta el Gobierno Foral.
En ese plan se indica que el frio intenso afecta negativamente a la salud, tanto de forma directa como indirecta, y se establecen acciones para la prevención y el control, estructuradas en varios niveles de actuación según el riesgo alcanzado como consecuencia de descenso de las temperaturas.
En todo caso, puntualiza el Gobierno Foral, los efectos de las bajas temperaturas no suelen ocurrir de una forma tan aguda y repentina como en el caso de las temperaturas elevadas, el plan señala que el frío es un factor de riesgo ambiental que debe ser tenido en cuenta y que sus impactos en salud pueden ser incluso superiores a los del calor extremo.
Para evitar las situaciones de riesgo más frecuentes asociadas al frio, es conveniente proteger a las personas más vulnerables como son las personas sin hogar y las que sufren pobreza o bajo estatus económico, en especial cuando esta se manifiesta en la forma de pobreza energética, así como los inmigrantes en situación de precariedad.
A ellas se suman las personas que trabajan al aire libre; las personas mayores; las personas con ciertas enfermedades crónicas; mujeres gestantes; recién nacidos y lactantes; personas que toman medicamentos que pueden potenciar los síntomas ligados al frío; personas con movilidad reducida, desnutridas, con agotamiento físico o casos de intoxicación etílica; o las que practican deportes al aire libre.
Para ello, según apuntan, todas las áreas involucradas del Gobierno de Navarra trabajan en sus respectivos programas y planes de actuación para combatir las consecuencias del frío.
En los próximos días se convocará el comité con los departamentos y entidades implicadas como en campañas anteriores para la coordinación de las acciones a desarrollar en esta temporada.