El Gobierno de Navarra, a propuesta del departamento Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, reconocerá este año el compromiso de las mujeres afganas en favor de la educación por la paz y la igualdad de género con motivo de la celebración del Día Internacional de la Paz. La distinción recaerá en Nadia Ghulam, fundadora de la ONGD “Ponts per la Pau” (Puentes de Paz), a quien acompañará Zuhal Sherzad.

Ambas son dos activistas de los derechos humanos con unas duras trayectorias vitales y un elevado compromiso de defensa de los derechos de las mujeres y la educación en valores de paz. Tudela acogerá de nuevo el acto oficial que en esta ocasión tendrá lugar el martes 16 de septiembre, y la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, entregará el reconocimiento y presidirá el acto.

Como es sabido, desde el año 2016 el Gobierno de Navarra se suma a la conmemoración del Día Internacional de la Paz, efeméride establecida en este mes de septiembre, con un acto institucional que año y con la presencia de la propia presidenta del ejecutivo en el que, a propuesta de Memoria y Convivencia, se reconoce anualmente una persona o entidad que se hubiera significado de modo especial en su trabajo por la paz y la convivencia.

Paco Etxeberria y las asociaciones memorialistas, Federico Mayor Zaragoza, La Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (WILPF), Staša Zajović, Centro de educación e investigación para la paz (CEIPAZ), Guillermo Múgica Munárriz y Foro Gogoa, la organización Voces Para La Paz y Fundación +34, UNRWA (Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente) han sido las personas y entidades reconocidas en este marco al que se sumarán ahora el activismo de las mujeres afganas. 

Un compromiso y una historia individual y colectiva

Nadia Ghulam, nacida en Kabul, Afganistán, refugiada, narradora, activista tiene una larga y dura historia en su biografía. A los 8 años sufrió gravísimas heridas por la explosión de una bomba encima de su casa durante la guerra civil. Después de la guerra y como hija mayor de una familia en la que el único hermano murió, tuvo que disfrazarse de hombre durante 10 años para poder trabajar.

La vicepresidenta Ollo proponente del premio destaca la trayectoria de Nadia, “una activista por necesidad y una figura influyente para la promoción de la paz, la educación y la igualdad de género. Ha sido colaboradora de organizaciones como la Asamblea de Cooperación por la Paz, Casa Asia y AUDIR”. De hecho, ha sido premiada en numerosas ocasiones y también ha participado en cumbres de Naciones Unidas y en varios TEDx Talks además de trabajar en la Fundació Catalana de l’Esplai.

A los 21 años, Nadia se trasladó a España para recibir atención médica a través de una ONG. Más tarde logró el asilo político, así como los títulos en Educación Social y Relaciones Internacionales de prestigiosas instituciones españolas. “Más allá de sus roles como autora y narradora, Nadia lidera con pasión Ponts per la Pau, una organización sin fines de lucro y no confesional que ella misma fundó en 2016, dedicada a fomentar la paz y la justicia. Traducido del catalán como «Puentes para la Paz», esta iniciativa impulsada por voluntarios está comprometida con inculcar valores y restaurar la dignidad a través de la educación”, señala la consejera Ana Ollo. “De hecho, está centrada en ayudar a mujeres y menores en Afganistán, y apoyar a personas refugiadas e inmigrantes en Barcelona con formación en idiomas e integración, Ponts per la Pau aspira a empoderar a los y las jóvenes para que se conviertan en individuos autosuficientes y agentes proactivos de cambio”.

Fundadora y directora de Ponts per la Pau, Nadia contribuye como educadora social en la Fundación Española Fundesplai donde promueve la conciencia sobre la paz, los derechos humanos y la educación, con un enfoque que pone el acento en avanzar los derechos y la participación plena de niñas y mujeres. “A través de su liderazgo en Ponts per la Pau y su trabajo en Fundesplai, Nadia encarna –señala la consejera Ollo- un compromiso de crear un mundo mejor a través de la educación y el empoderamiento”. Los objetivos de esta ONGD, una asociación dedicada a construir puentes entre comunidades divididas, promover el diálogo y apoyar la rehabilitación e integración de víctimas de guerra, encajan también perfectamente en el compromiso por el diálogo, atención a las víctimas, deslegitimación de toda violencia y, vocación de acogida y apuesta por la convivencia social defendida por el Ejecutivo.

Un proyecto con futuro: joven defensora de Derechos Humanos

En el acto estará presente también Zuhal Sherzad, una joven defensora de los derechos humanos que ha coordinado una red de escuelas subterráneas donde ya hay más de 700 niñas y jóvenes estudiando clandestinamente o aprendiendo un oficio. Sherzad salió de su país en enero, gracias al programa catalán de protección de defensores y defensoras de derechos humanos, que la acogió este semestre debido a su trabajo en la ONG “Ponts per la Pau”.

Desde niña, Sherzad fue una de las beneficiarias de esta solidaridad, pronto se convirtió en mentora de otras pequeñas y acabó coordinando los proyectos de la ONG en Afganistán. Este binomio recoge también una historia circular de compromiso en la educación por la paz.