La borrasca Francis, que azota a la Península Ibérica, ha dejado un temporal de frío que ha sumido a Navarra en temperaturas bajo cero y que amenaza con nevadas a cotas muy bajas. Casi todo el territorio foral registró en la madrugada del lunes temperaturas mínimas inferiores a los 0ºC y, en el caso del Pirineo, los termómetros descendieron por debajo de los -10ºC.
Según las estaciones meteorológicas del Gobierno foral, en Arangoiti (Prepirineo) se alcanzó la temperatura más baja de toda Navarra: -11,1ºC a las 7.00 de la mañana del lunes. Ya en el Pirineo, la estación de Isaba registró una mínima de -9,4ºC y en Abodi se llegó a los -7,5ºC. Asimismo, en la estación meteorológica de Aralar el termómetro descendió hasta los -10ºC; en Pamplona, la mínima fue de -2,4ºC; en Lesaka, de -5,7ºC; en Etxarri-Aranatz, -3,5ºC; en Tafalla, -1,2ºC; y la zona de Tudela fue la única que no tuvo mínimas bajo cero, aunque se llegó a los 0,4ºC.
En cuanto a los próximos días, la Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) mantiene para este martes la alerta amarilla por bajas temperaturas en el norte, el Pirineo y el centro de la Comunidad Foral. Asimismo, el temporal amenaza con nevadas en toda Navarra, con una cota de nieve situada en los 200 metros.
Ante esta situación, el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) recuerda la necesidad de extremar la precaución debido al mantenimiento de la alerta sanitaria por bajas temperaturas. Según ha detallado, el Plan Nacional de actuaciones preventivas por baja temperatura, vigente desde el 1 de diciembre de 2025 hasta el 31 de marzo de 2026, y promovido por el Ministerio de Sanidad, describe que el frío intenso afecta negativamente a la salud, tanto de forma directa como indirecta. Este plan establece acciones de prevención y control, estructuradas en varios niveles de actuación según el riesgo alcanzado como consecuencia del descenso de las temperaturas.
En todo caso, aunque los efectos de las bajas temperaturas no suelen ocurrir de una forma tan aguda y repentina como en el caso de las temperaturas elevadas, el plan señala que el frío es un factor de riesgo ambiental que debe ser tenido en cuenta y que sus impactos en la salud pueden ser incluso superiores a los del calor.
Recomendaciones
Por este motivo, y teniendo en cuenta la previsión de AEMET para estos días, así como la celebración de las Cabalgatas de los Reyes Magos, el ISPLN recuerda a la ciudadanía la importancia de aplicar recomendaciones generales para evitar situaciones de riesgo, como por ejemplo: informarse sobre las previsiones meteorológicas antes de salir de casa; en el exterior, respirar por la nariz y no por la boca, ya que el aire se calienta al pasar por las fosas nasales; extremar la precaución en caso de hielo y, si es posible, utilizar calzado antideslizante, ya que un elevado porcentaje de lesiones relacionadas con el frío tiene que ver con caídas por resbalones; tener en cuenta que varias capas de ropa fina protegen más que una sola gruesa; si se utilizan braseros o chimeneas, ventilar la estancia con frecuencia para evitar la acumulación de monóxido de carbono, al menos dos veces al día durante 15 minutos; apagar estufas eléctricas y de gas durante la noche; no tomar medicamentos sin receta médica, ya que algunos pueden agravar los efectos del frío; mantener una alimentación variada, con fruta y verdura diaria; y beber líquidos aunque no se tenga sed, especialmente agua y bebidas calientes, evitando el consumo de alcohol, ya que disminuye la sensación de frío.
Especial protección a grupos vulnerables
El ISPLN recuerda que, para evitar las situaciones de riesgo asociadas al frío, es fundamental proteger a los grupos vulnerables, como las personas sin hogar, quienes sufren pobreza o pobreza energética, personas inmigrantes en situación de precariedad, trabajadores al aire libre, personas mayores, personas con enfermedades crónicas, mujeres gestantes, niñas y niños menores de 4 años, personas que toman determinados medicamentos, personas con movilidad reducida, desnutridas, con agotamiento físico, en casos de intoxicación etílica o que practican deportes al aire libre.
Por otra parte, solo en los casos más extremos, la exposición a muy bajas temperaturas puede conducir a hipotermia y congelación.
La hipotermia es una situación en la que se produce una temperatura corporal anormalmente baja, causada por frío intenso, cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede compensar su sistema de termorregulación.
La congelación es el resultado de lesiones corporales causadas por temperaturas por debajo del punto de congelación. Las señales de congelación incluyen adormecimiento de la piel, piel blanca o amarillenta, o piel entumecida y firme. En estos casos, es importante evitar caminar si están afectados pies o dedos, ya que puede agravarse la lesión.
Se recomienda introducir la zona afectada en agua tibia (no caliente) o aplicar calor corporal por contacto, teniendo en cuenta que estas zonas tienen menor sensibilidad y pueden quemarse sin que se perciba.
Por último, en el ámbito de la salud laboral, se recomienda a empresas y administraciones públicas aplicar medidas preventivas específicas frente al riesgo de exposición a bajas temperaturas, especialmente en trabajos al aire libre.