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El Gobierno de Navarra afirma que no se han detectado delitos en el centro 'Vida Nueva' de Ciriza

El Ejecutivo foral muestra preocupación por la investigación de Newtral pero descarta ilícitos tras la última inspección

El Gobierno de Navarra afirma que no se han detectado delitos en el centro 'Vida Nueva' de CirizaJavier Bergasa

El consejero portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, ha afirmado que en las inspecciones realizadas no se ha detectado la comisión de delitos en el centro evangélico 'Vida Nueva' de Ciriza, en el que, según una investigación de Newtral, se estarían cometiendo prácticas sectarias y de reversión de la homosexualidad, entre otras.

Remírez, quien ha mostrado la preocupación del Ejecutivo ante estas informaciones, ha señalado en la rueda de prensa posterior a la sesión de gobierno que se trata de un centro de iniciativa privada, no concertado, y tampoco existe un protocolo de derivación de personas desde los servicios sociales.

En el Departamento de Derechos Sociales no se ha recibido ninguna queja por parte de usuarios sobre los hechos denunciados, ha asegurado el portavoz, quien ha explicado que el servicio de inspección de la consejería ha realizado seis inspecciones del centro desde 2016, la última en diciembre de 2025, y "no se ha detectado ningún tipo de ilícito penal".

Sí se ha detectado un incumplimiento de la normativa en el número de plazas por habitación, que debe ser de un máximo de dos, y se ha instado al centro a que haga las modificaciones oportunas.

Ayudas públicas

El 16 de diciembre, la inspección abrió un procedimiento para revocar la autorización de funcionamiento del centro y excluirlo del registro de centros de servicios sociales, lo que supondría que ya no podría concurrir a ayudas públicas en concurrencia competitiva.

En este sentido, ha indicado que desde el Instituto de Salud Pública se ha concedido ayudas a este centro para la prevención de adicciones, pero en concurrencia competitiva.

Además, ha incidido, por parte del Departamento de Salud "ni existe relación contractual ni ningún tipo de derivación" desde los servicios de salud mental.

Remírez ha subrayado que el Gobierno de Navarra ha actuado en el ámbito de sus competencias y ha declarado que, si cualquier persona considera que se están vulnerando sus derechos en este centro, "que lo denuncie".

"Si tenemos conocimiento de alguna práctica de estas características" como las denunciadas en la investigación periodística, ha agregado, "el Gobierno actuará".

"Diez años de control coercitivo y terapias de conversión"

El reportaje elaborado por Newtral habla con Mónica, una mujer que ingresó con 22 años en el centro evangélico Vida Nueva, en Navarra, tras un brote psicótico asociado al consumo de cannabis. Su familia la consideraba una “hija problemática” y, sin alternativas claras, fue llevada al centro a la fuerza bajo la amenaza de un ingreso psiquiátrico. Lo que desconocía entonces es que pasaría allí la siguiente década de su vida sometida, según su testimonio y el de otras víctimas, a un régimen de control coercitivo, trabajos forzados, castigos, exorcismos y terapias de conversión para modificar su orientación sexual y su conducta.

Las denunciantes describen un sistema basado en la obediencia absoluta: incomunicación inicial con las familias, vigilancia constante mediante una “sombra”, castigos físicos y psicológicos —incluidos encierros en sótanos durante días— y una utilización sistemática de la culpa religiosa. Las internas eran obligadas a vestir de forma “recatada”, a asumir roles domésticos y a aceptar un modelo de mujer sumisa, heterosexual y destinada al matrimonio y al hogar.

Varias de las mujeres relatan haber sido sometidas a rituales de “imposición de manos” que, según los testimonios, funcionaban como exorcismos para expulsar supuestos demonios vinculados a la “rebeldía” o la homosexualidad. Expertos en sectas consultados por Newtral señalan que estas prácticas, en un contexto de aislamiento y dependencia, refuerzan la anulación de la voluntad y el control ideológico.

Además, las víctimas denuncian explotación laboral: jornadas de hasta diez horas limpiando empresas externas sin salario ni alta en la Seguridad Social, mientras los pagos se realizaban directamente al centro. Algunas de estas empresas estaban vinculadas familiarmente a responsables de Vida Nueva.

El reportaje también pone el foco en la derivación de personas desde instituciones públicas. Según la propia memoria del centro, cerca del 21% de las personas atendidas en 2024 llegaron desde servicios sociales o sanitarios públicos, pese a que oficialmente no existe concierto con la Administración. Vida Nueva ha recibido, además, más de 170.000 euros en subvenciones públicas solo en 2025.

Otro punto crítico, según el reportaje de Newtral, es la atención sanitaria. El centro colabora con un gabinete médico propio que asegura ofrecer servicios de psicología clínica sin contar con profesionales habilitados legalmente para ello, según el Colegio Oficial de la Psicología. Algunas internas relatan incluso la negación de diagnósticos médicos previos, atribuyendo supuestas curaciones a “milagros de Dios”, con consecuencias graves para su salud.

Las denunciantes afirman que estas prácticas no son hechos del pasado y alertan de que el centro continúa activo. Desde Vida Nueva niegan las acusaciones y aseguran que no imponen normas sobre vestimenta, sexualidad o matrimonios. Sin embargo, los testimonios recogidos describen un patrón sostenido durante años que, según los expertos, encaja con el funcionamiento de comunidades sectarias de alto control.