Euskara gara. Bilbao se ha convertido este domingo en el latido final de un puebloEuskal Herria, que corre junto para que la lengua común no se detenga ni ante las inclemencias del tiempo, ni las de los tiempos. Sean estos los que son y puedan llegar. El eco de los pasos que partieron hace once días desde Atharratze (Zuberoa) retumba por la mañana por todos los barrios del Botxo con el Casco Viejo como clímax, transformando el asfalto bilbaino en una senda de ilusión donde el euskera fluye con más fuerza que la propia Ría.

Euskalgintzaren Kontseilua y miembros de AEK han portado el lekuko a lo largo del último kilómetro. Les han precedido colectivos e iniciativas ciudadanas como el Bilgune Feminista de Euskal HerriaGure EskuEuskal Herria 11 Kolore, las redes de apoyo a los derechos de los presos Sare y Etxerat, así como partidos políticos y sindicatos vascos. Al alcanzar las escalinatas del Ayuntamiento, el lekuko –el testigo desgastado por el roce de más de 3.436 manos a lo largo de 2.750 kilómetros– deja atrás su cuerpo de madera para dar paso a la palabra. Así se ha podido conocer tanto el contenido, como las personas que este año han escrito el mensaje que custodia el cilindro de madera diseñado por el escultor Remigio Mendiburu.

Este es el mensaje escrito colaborativamente por Oier Iñurrieta, Oihana Arana, Elene Mengyuk, Beñat Jusue, Aitzol Gil de San Vicente, Xalbat Alzugarai y Leire Casamajou:

Mezua: Euskara gara

Euskara gara eta hemen gaude. Eskutik eskura trazatu dugu gure herriaren gorpuzkera.

Hatsanturik, baina aitzina eraman gaitu gorputzak. Urrats bat eta bestea, lurrean errotuz.

Korrika dabilenean izerdiz betetzen den gorputza da gurea. Borrokaren eta desiraren aztarnak harro daramatzana. Korrika dabilenean taupadak azkartzen zaizkion gorputza da gurea. Asaldatu egiten dena. Nekatu egiten dena. Hunkitu egiten dena. Korrika dabilenean indarberritzen den gorputza da gurea. Etengabeko eraldaketak aberasten duena. Beti aurrerantz doana.

Sohütatik, Urepeletik, Tuteratik, Hendaiatik, Barakaldotik, Gasteiztik, Eskoriatzatik... pasatu den gorputz bat egin dugu. Basa, asfaltoa, belarra, harea... zapaldu dituena. Lur zati bakoitzeko eleak ikasi dituena. Pauso sendoz dabilela dirudi, baina zalantzatia ere bada gure gorputza. Birpentsatu zalea, beharrezkoa denean iritzia aldatzen duena.

Gure gorputzak esan nahi duen dena euskaraz da, baina ez du esan nahi bakarrik euskara. Egin nahi du berba nekeaz, pozaz, botereaz, minaz. Egin nahi die orro batzuei eta irri besteei.

“Zenbat gara?” galdetzen genuenok nortzuk garen ere jakin nahi dugu orain. Nondik garen, zergatik egiten dugun hau guztia, zerk sortzen duen gutasuna. “Euskara gara” diogu, ez “euskara naiz”. Komunitateaz ari gara. Beso zabalik dagoen gorputzaz, zeinak leihoak dituen begietan.

Urrats bat eta bestea, gorputz bat egin dugu denona. Ez dezagula ahaztu hori bihar, bakoitza berera itzultzen garenean. Euskarak egin du gorputza. Hizkuntzak eraldaketarako tresnak dira, leku bat ematen digute bizi gaitezen. Euskarak herri hau eman digu. Horregatik mintzo gara izateaz, egiteaz. Euskaraz egin egiten da, baina izatea ez da edozein gauza. Izatea egotea ere bada, nonbait mugimenduan, borrokan.

Urrats bat eta bestea, aurrekoei jasoa dakargu ahots berrietan. Honaino heldu gara, bai, baina ez gara iritsi. Oraina berehala amaitzen da. Azalberrituta datoz munstro zaharrak, baina gorputz bat sortu dugu. Askotarikoa, konprometitua, indartsua. Eta gaur hemen badago, egongo da bihar ere.

Euskara gara eta hemen gaude. Hemen gara eta euskaraz gaude.

Aurrera goaz. Bazatoz?

  • Leire Casamajou Elkegarai (Sohüta, 2002)
  • Elene Mengyu Larrinaga Bilbao (Barakaldo, 2003)
  • Aitzol Gil de San Vicente Pla (Hendaia, 2003)
  • Oier Iñurrieta Garmendia (Gasteiz, 2000)
  • Beñat Jusue Rosano (Tutera, 1998)
  • Oihana Arana Cardenal (Eskoriatza, 2001)
  • Xalbat Alzugarai Etxeberri (Urepele, 2001)

- Bilbon, 2026ko martxoaren 29an

Mensaje: Somos euskera

Somos euskera y estamos aquí. Mano a mano hemos trazado la corporeidad de nuestro pueblo.

Jadeantes, pero el cuerpo nos ha llevado hacia adelante. Un paso y otro, arraigándonos en la tierra.

Cuando corre, nuestro cuerpo se llena de sudor. Lleva con orgullo las huellas de la lucha y del deseo. Cuando corre, nuestro cuerpo siente cómo se aceleran los latidos. Se agita. Se cansa. Se emociona. Cuando corre, nuestro cuerpo se revitaliza. Lo enriquecen las transformaciones constantes. Siempre avanza.

Desde Sohüta, Urepele, Tudela, Hendaia, Barakaldo, Vitoria, Eskoriatza… hemos formado un solo cuerpo. Ha pisado bosque, asfalto, hierba, arena. Ha aprendido las palabras de cada pedazo de tierra. Parece que avanza con paso firme, pero también es un cuerpo dubitativo. Reflexivo, que cambia de opinión cuando es necesario.

Todo lo que nuestro cuerpo quiere decir está en euskera, pero eso no significa solamente euskera. Quiere hablar de cansancio, alegría, poder, dolor. Quiere hablar a algunos lamentos y a otras risas.

“¿Cuántos somos?” preguntábamos, y ahora también queremos saber quiénes somos. De dónde venimos, por qué hacemos todo esto, qué genera nuestra alegría. Decimos “Somos euskera”, no “soy euskera”. Hablamos de comunidad. De un cuerpo abierto, con ventanas en los ojos.

Paso a paso, hemos formado un cuerpo que es de todos. No olvidemos eso mañana, cuando cada uno regrese a su lugar. El euskera ha formado el cuerpo. Las lenguas son herramientas de transformación, nos dan un espacio para vivir. El euskera nos ha dado este pueblo. Por eso hablamos de ser, de hacer. Se hace en euskera, pero ser no es cualquier cosa. Ser también es estar, en algún lugar en movimiento, en lucha.

Paso a paso, llevamos lo heredado de los anteriores en nuevas voces. Hemos llegado hasta aquí, sí, pero no hemos llegado todavía. El presente termina de inmediato. Vienen renovados los monstruos antiguos, pero hemos formado un cuerpo. Diverso, comprometido, fuerte. Y si está aquí hoy, estará mañana también.

Somos euskera y estamos aquí. Estamos aquí y estamos en euskera.

Seguimos adelante. ¿Vienes?

El euskera es una fiesta

El ambiente festivo y reivindicativo ha dominado la última jornada de la carrera, que arrancó con polémica por el "veto" de la coordinadora organizadora AEK a CCOO, tras recurrir el sindicato varias oposiciones en las que consideraba que el nivel de euskera exigido era desproporcionado e incumplía la ley.

La popular carrera ha vivido otros momentos de polémica tras la exhibición de imágenes de presos de ETA a su paso por algunos municipios. También se ha visto algún cartel esta mañana al paso de la carrera por algunos puntos de Bilbao, donde uno de los corredores ha sido el lehendakari, Imanol Pradales.

Miles de 'euskaltzales'

El frío y la lluvia de las primeras horas matinales no han impedido a miles de 'euskaltzales' sumarse a la carrera o animar a los corredores desde las aceras al paso de la Korrika por los distintos barrios de la capital vizcaína.

Niños y mayores, algunas personas en sillas de ruedas, se han ido pasando el testigo en cuyo interior ha viajado el mensaje secreto de la presente edición de la Korrika, que, según se ha desvelado a su término, ha sido elaborado por siete jóvenes procedentes de todos los territorios en los que se habla euskera.

El lehendakari ha recibido el testigo temprano, sobre las 9:30 horas, en la calle Autonomía: "Es un día bonito de reivindicación de nuestra lengua", para "mandar un mensaje al mundo de que apostamos como pueblo vasco por una lengua propia", ha indicado el mandatario.

Pradales ha abogado por continuar "en el camino de la normalización" para que el euskera "sea lo que tiene que ser, patrimonio de todas y de todos", así como "una lengua viva, en la que nos podamos comunicar y mantener la identidad vasca en este mundo cada vez más global", donde "necesitamos también que la singularidad tenga un peso".

Ante el Ayuntamiento de Bilbao

Tras los 2.750 kilómetros recorridos y los 3.436 testigos pasados de mano en mano desde el inicio de la 24 edición de la Korrika el pasado 19 de marzo en Atharratze, en Iparralde, la carrera, ya con mejor tiempo, ha llegado cerca de las 13:00 horas a su meta, frente al Ayuntamiento de Bilbao.

Especialmente emocionantes han sido los últimos metros con el testigo portado por miembros de la organización y los siete jóvenes autores del mensaje.

Ante miles de personas congregadas en las inmediaciones del Ayuntamiento de Bilbao, los autores han señalado que durante la carrera el euskera ha dado forma "a un cuerpo, que es de todas, de todos".

Programa

La 24ª Korrika ha cumplido su misión: demostrar que no solo hablamos una lengua, sino que somos euskera. Se sepa euskera o no, se esté aprendiendo o solamente se respete y se quiera. En definitiva, Bilbao no será este domingo destino de una carrera, sino el altavoz de todo pueblo que tipi-tapa (paso a paso) reafirma su identidad al grito de Euskara gara. La fiesta continuará con un potente cartel musical en el corazón de la capital vizcaina. A partir de las 14.00 horasLa Basu pondrá el ritmo inicial, seguida a las 15.30 horas por el grupo Arranoaren. El broche de oro lo pondrán ZETAK (16.00)Gozategi (17.00).

Zetak ofrecerá un concierto en el escenario de El Arenal como cierre festivo de la Korrika. El músico navarro Peio Reparaz ha puesto voz y letra a la canción “Voy”, que este año se ha convertido en la sintonía de la carrera en favor del euskera. El grupo ha anunciado en redes sociales que ofrecería este concierto, que ha sido sorpresa.

Antes incluso del inicio del concierto, numerosas personas ya se han congregado frente al escenario con la intención de disfrutar de la actuación en primera fila.

Para la chavalería y las familias, el espacio entre las calles Ripa y Bailén ofrecerá actividades ininterrumpidas desde las 13.00 hasta las 19.00 horas. Habrá hinchables, rocódromo, circuitos de karts y talleres lúdicos organizados por la Fundación Athletic. A la tarde, el Casco Viejo y la Plaza Nueva se llenarán de fanfarres, trikitilaris y grupos de dantza. Los bares y las txosnas instaladas para la ocasión servirán de punto de encuentro para todas aquellas personas que quieran brindar por el futuro del euskera.