A Rosa Álvarez (Castellón, 1974), como a tantas otras personas le cambió la vida el 29 de octubre de 2024. La presidenta de la asociación Víctimas Mortales de la dana pasó el miércoles por Pamplona, acompañada por otras representantes, en una agenda organizada por Contigo-Zurekin con encuentros en el Parlamento foral, en CIVIVOX de Iturrama, y en un hotel con colectivos navarros que se desplazaron a ayudar en aquellos días de tragedia.

Esta visita a Pamplona coincidió con la citación como testigo de Carlos Mazón. “No es nuestro escenario ideal”, dijo a un periodista justo antes de esta entrevista. “Vamos a luchar para que sea investigado, sobre todo para que este señor que ahora ocupa escaño en el gallinero pierda su aforamiento y dé la cara y vaya a la justicia ordinaria, porque tiene sobre su espalda, que no sobre su conciencia, la realidad de 230 personas”. “Hemos visto muchas fotos de compadreos de Carlos Mazón y del presidente del Tribunal Superior de Justicia. El PP siempre ha querido que toda persona que acceda a la carrera judicial sea de un determinado ámbito socioeconómico. Los bomberos no se chafan la manguera y perro no come perro”, añadió Rosa Álvarez justo antes de iniciar esta entrevista.

Aquel día perdió a su padre.

–Sí, la única familia de origen que me quedaba, porque soy hija única y mi madre falleció muy joven. Mi padre estaba en su casa, en Catarroja. Vivíamos al lado. Mi marido Eduard y nuestra única hija, Aitana, fueron a intentar rescatar a mi padre para traerlo a casa, y no los perdí por unos minutos.

Tenía 80 años.

–Esplendidísimos, ese día se había vacunado de la gripe y covid, y estaba perfecto. Cuando fueron a por él las cosas se fueron complicando porque ese día cada minuto contaba. Era inviable rescatarlo. Llamé a mi padre para decirle que el barranco del Poyo se había salido, me dijo que pondría el protector a las puertas.

Y las puso...

–A las ocho menos cinco de la tarde conseguí hablar con él por última vez. Fue una conversación agónica, que no voy a reproducir. Mi padre no podía acceder a la terraza, porque la puerta no abría al entrar agua de fuera. Yo le decía que Eduard y Aitana iban a por él, y lo último que me dijo fue: La xiqueta que se’n torni, que se’n torni (que se vuelva). Y ahí se cortó, no sé qué pasó exactamente. Yo me puse a chillar, nuestra perra comenzó a aullar como no había aullado nunca. El agua comenzó a subir, a subir.

Dramático.

–En ese momento me llamó Eduard para que le dijera a Aitana que había que volverse a casa, porque si no iban a ahogarse, los coches les golpeaban... Me recompuse y le dije que mi padre había subido a la terraza y estaba a salvo. Yo sabía que no había podido hacerlo. Llegaron a casa minutos antes de que sonara la alerta, que fue una burla. El agua ya llegaba prácticamente a la primera planta.

¿Cuántos años tenía su hija?

–Entonces veinte. El agua era espesa por el arrastre de la tierra. En menos de una hora era como una pasta. Era muy difícil moverse.

Una situación desesperada.

–Al salirse el barranco del Poyo pensamos que era como otras veces. En primero de BUP en el instituto de Catarroja, que ahora lo han tenido que derribar, nos pasamos varias horas en la primera planta y vinieron a recogernos cuando el agua bajó. Así que no nos asustaron en exceso esas primeras aguas. Y como tampoco nadie nos había avisado, cómo íbamos a imaginar tal magnitud.

–La casa de mi padre está en la avenida principal. El agua reventó la pared medianera; mi padre fue arrastrado 700 u 800 metros y lo encontramos al día siguiente, nos dijeron que había un cuerpo en un parque. Lo pude reconocer ahí, la UME estaba en Catarroja esa tarde, no sé si al mediodía también, pero a las siete de la tarde levantaron el cuerpo de mi padre.

¿Para entonces le quedaban esperanzas?

–La verdad es que sí, queriendo olvidar esa última conversación. A mi padre lo conocía todo el mundo, era barbero en activo. A Manolo el barber de Catarroja lo conocía todo dios, todos los días tras comer se iba a la biblioteca a leer la prensa en papel.

¿Cuándo pensó en organizarse dentro de una asociación?

–Yo soy trabajadora social de Atención Primaria y siempre he querido en mi pequeña parcela transformar las cosas a mejor. Imagínese esto. En el Ayuntamiento la alcaldesa me pidió perdón, me dijo que no sabía nada, y es verdad que los alcaldes no tenían información. En un primer momento yo no sabía que iba a constituir una asociación, pero sí que iba a hacer algo, porque mi padre no había muerto ni de enfermedad ni accidente.

Poco a poco se fue conociendo la gestión de lo sucedido

–El 9 de diciembre (de 2024) se hizo un funeral católico muy indignante. Se hizo porque al día siguiente se encendían las luces de Navidad. Las familias nos enteramos por la prensa. Fui con el firme propósito de conocer a otros familiares en la misma situación que yo. Tuve la suerte de charlar con la reina Letizia durante seis minutos y pico. Yo le dije: mira, no soy monárquica, pero respeto muchísimo las instituciones, me gustaría hablar contigo de ciudadana a ciudadana, de Letizia Ortiz Rocasolano a Rosa María Álvarez Gil. Ella se quedó... (hace un gesto de sorpresa), pero hubo muy buen feeling. Yo estaba muy indignada con la homilía, no se había nombrado a los fallecidos, no se nos había dado voz a los familiares, todo el rato se habló de que habían muerto por una catástrofe natural...

Existen dos asociaciones.

–Pero la nuestra es solamente de víctimas mortales, representamos a casi un centenar y a cuatro amputados. No admitimos a personas que no hayan perdido a un familiar o no tengan una grave lesión.

¿Volvió a hablar con Letizia?

–Sí, en el funeral que organizamos las dos asociaciones. Se acordaba muy bien de mí. Fue superrespetuosa, esta reina sí que me representa. Hasta se acordaba del nombre de mi hija, y quiso que se la presentara. La reina es maravillosa.

¿Qué hubo aquel 29-O de 2024, negligencia, indolencia...?.

–Falta de previsión, de anticipación, de todo, con un componente de negación del cambio climático como parte del lobby turístico. La consellera de Turismo y Comercio meses antes de la dana dijo que si existía el cambio climático sirve para alargar la temporada turística. Con eso qué te puedes esperar. José Ángel Núñez, el jefe de Climatología de la AEMET de la Comunidad Valenciana, que además de físico es geógrafo, estaba avisando desde el día 20. Y dos días antes dijo que iba a caer una dana histórica.

Ese segundo funeral celebrado...

–El verdadero.

Determinante para que Mazón dimitiera. ¿Cómo era su relación con víctimas y familiares?

–De maltrato permanente.

Palabra muy fuerte.

–Sí, sí, tal cual, maltrato permanente. Sobre todo para las personas que hemos encabezado las asociaciones y damos la cara. De mí se han inventado no sé cuántas biografías.

¿Quién se las ha inventado?

–Los tentáculos de ellos, su prensa muy muy afín, que jamás se ha puesto en contacto conmigo. Hay dos seudomedios que jamás lo han hecho, se han inventado biografías de todo tipo. Yo he llegado a ser alcaldesa de un pueblo, directora de la Escola Valenciana, familia de la alcaldesa de Catarroja... con el objetivo de desacreditarme. Lo dicen como si todo eso fuera un delito. Pero es que encima es mentira, porque no han dado ni una.

Y en noviembre Mazón dimitió.

–Sin utilizar ese verbo.

¿Ha cambiado algo con el nuevo president?

–Sí, las formas, eso hay que reconocérselo. ‘El sustituto Pérez’ que le llamamos nosotras, Pérez Llorca, ha cambiado mucho eso, pero es que el anterior es chulesco, prepotente... Pérez Llorca está muy obsesionado en quedar de buena persona, pero tú puedes tener muy buenas formas y muy mal fondo. Luego nos dicen que estamos politizados, pero si ellos nos muerden la mano, nosotros cogemos la de quien nos la tiende.

El TSJCV ha rechazado investigar a Mazón.

–Que no nos digan que este señor no tenía ninguna competencia, porque es que entonces era un florero.

Un revés en sus expectativas...

–Sobre todo porque te aleja tanto de la Justicia... La jueza está haciendo un trabajo encomiable y detrás tiene a la Audiencia Provincial de Valencia, con una lectura jurídica al TSJCV. Por eso todo ha vuelto al juzgado número 3 de Catarroja y ya veremos qué pasa.

¿Cuál es la reparación que pueden encontrar?

–En que se haga justicia pero de verdad. Luego cada cual la tendrá que encontrar a título personal, pero la justicia ha de ser reparadora; si no, ¿qué tipo de justicia tenemos?

Culpan de “irresponsabilidad criminal” al Govern. Denuncian que la gran mayoría de víctimas mortales “si no todas, se podían haber evitado”.

–Efectivamente. La primera falleció un poco antes de las nueve de la mañana. Si el CECOPI o el organismo que fuera se hubiese reunido y dado las directrices, ni siquiera esa persona hubiera fallecido. Pero hasta las cinco de la tarde no se reunió y hasta las ocho y once de la tarde... (no envió la alerta). En esas horas fallecieron prácticamente todas las personas. El Partido Popular de la Comunidad Valenciana lo único que quiere es la foto. Ellos están obsesionados con la foto. En febrero tuvimos una comparecencia y le planté cara a Nando Pastor, a él le gusta que le llamen así, que es el portavoz del PP. él me llama a mí víctima VIP con derecho a roce real, por esos dos encuentros con la Casa Real.

¿Eso lo dijo públicamente?

–Sí.

Indignante.

–Ellos tiran la piedra y otros te apedrean. Tienen dos seudo medios que se dedican a apedrearte constantemente. A mí estar en la asociación me cuesta dinero. No me paga en ni el PSPV ni Compromís. No me he dedicado a la política en mi vida, pero aunque me dedicara, hay que dignificarla. ¿Cuántas víctimas tienen de ETA? No tendría vida por delante para dedicarme los años que lleva Mari Mar Blanco en política.

Con todo su derecho, claro.

–Claro, lo digo por lo que me dicen a mí. Y aunque ahora dijera que me voy a dedicar, ¿por qué no? ¿Yo no soy una ciudadana de primera? ¿Por qué ella sí y yo no? Y es verdad que me ha interesado la política, porque mis padres les ha interesado, me la han transmitido, porque a mi marido le interesa la política, porque a mi hija también, y porque yo no soy una consumidora, soy una ciudadana, y como ciudadana me dedico a participar, a crear un tejido en mi entorno.

El móvil como herramienta de alerta ya se reconocerá para siempre.

–El otro día me lo dijo una mujer andaluza. Ahora nadie quiere hacer un Mazón.