La presa de Yesa, en Navarra, es "la más observada de España" en cuestión de seguridad, con mejoras tecnológicas en auscultación "que no tienen las demás", por lo que el proyecto de recrecimiento ahora en tramitación ofrece plenas garantías. Así lo afirmado este viernes en el Senado el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Carlos Arrazola.

"La seguridad de la presa está garantizada", ha subrayado. Como consecuencia del modificado aprobado después de que en 2012 se observasen deslizamientos en la ladera derecha, "las siguientes etapas se han afrontado con una seguridad extra".

Se han cambiado de lugar los aliviaderos "para mejorar la seguridad geológica, hidrológica e hidráulica" y se ha mejorado la estabilidad de la ladera derecha, de modo que la presa será capaz de asimilar avenidas extremas, ha concretado.

Arrazola ha comparecido ante la Comisión de Transición Ecológica del Senado para explicar la situación que ha motivado la paralización del proyecto de recrecimiento de la presa de Yesa, que embalsa el río Aragón entre Navarra y Zaragoza.

La obra del recrecimiento, más allá de 2030

El dique original de la presa data de 1959. Su recrecimiento empezó a proyectarse hace mas de dos décadas y ha sufrido desde entonces sucesivos retrasos debido a cuatro modificados, el último de los cuales ya ha superado la etapa técnica, tras la supervisión de "los mejores expertos de España", y está actualmente en fase de aprobación económica, ha indicado Arrazola a los senadores.

El expediente lo tiene el Ministerio de Transición Ecológica y aún debe pasar por el Consejo de Estado.

En cuanto a los plazos, el presidente de la Confederación ha indicado que el recrecimiento estará listo 54 meses después de que el proyecto se apruebe. Es decir, la obra finalizará más allá del año 2030.

El embalse pasará entonces de una capacidad actual de unos 446 hectómetros cúbicos a unos 1.000, tras descartarse los 1.500 que contemplaba el tercer modificado del proyecto.

La senadora Uxue Barkos, de Izquierda Confederal, ha indicado que les preocupan las demandas de los regantes, "pero más la seguridad de las personas", por lo que ha pedido a Arrazola que se despeje cualquier duda sobre este asunto, "sin alarmismos".

Para Antonio Luengo, del Grupo Popular, los retrasos en la ejecución del recrecimiento reflejan "la forma de gobernar de un Ejecutivo que no ejecuta". "Es una obra estratégica para España, Aragón y Navarra", ha indicado. "Algo se hizo mal desde el principio", ha añadido. "Mientras tanto, los regantes no saben a qué atenerse y las personas temen por su seguridad".