Una mujer de 32 años, que viajaba en el avión con la que se cree es la paciente cero de la crisis del hantavirus, ha sido hospitalizada en Alicante de forma preventiva al presentar síntomas compatibles con el virus (tos y malestar). A la espera de conocer los resultados de la PCR que se le ha hecho en el hospital donde está aislada, Canarias se prepara ante la llegada del cruero MV Hondius, previsto para las tres o cuatro de la madrugada del sábado. Tras ser evaluado por personal médico, el traslado del pasaje al puerto de Granadilla se realizará en las propias zodiacs del barco, donde les recibirán varias “guaguas burbuja” que les llevarán en un trayecto de 10 minutos al aeropuerto de Tenerife Sur para que varios aviones les repatríen hasta sus países de origen. El Gobierno español, en estos momentos, está ultimando los contactos con los gobiernos de los 147 pasajeros de 23 nacionalidades para que envíen vuelos directos a la isla.

Los 14 españoles a bordo del buque —trece pasajeros y un miembro de la tripulación— serán evacuados bajo un protocolo de seguridad extrema que comenzará en el puerto de Granadilla con su traslado directo hacia un avión militar medicalizado del Ministerio de Defensa. Este vuelo los llevará hasta la base aérea de Torrejón de Ardoz para ser ingresados de inmediato en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid. Allí deberán cumplir una cuarentena obligatoria de 42 días, periodo que corresponde al margen máximo de incubación del hantavirus, con el fin de garantizar que no desarrollen la enfermedad ni supongan un riesgo para la salud pública. El Ministerio de Sanidad ha hablado con este grupo, conversación en la que ha estado presente la ministra Mónica García. Los pasajeros —que continúan asintomáticos— han trasladado que se encuentran bien pero con una sensación de “miedo” o “inseguridad” por los comentarios que les han llegado contrarios a su desembarco.

“Nosotros les hemos intentado tranquilizar mandándoles el mensaje de que las instituciones están a su lado, y estamos convencidos de que la inmensa mayoría de la población española está a su lado”, dijo el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, que por la mañana confirmó en televisión que los 14 españoles han mostrado su disposición a cumplir la cuarentena en el Gómez Ulla. Asimismo, aclaró que estas personas “no son un riesgo para la población general”. Padilla compareció con la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, para explicar la situación médica actual de los afectados por el brote y los pasos que se darán una vez el buque llegue al puerto de Granadilla, en Tenerife.

Primer caso “sospechoso” 

Según explicaron, la persona ingresada —una mujer de 32 años— refirió “síntomas compatibles” de hantavirus, principalmente relacionados con tos, mientras se encontraba en su domicilio familiar en Alicante, por lo que de manera inmediata se contactó con la Dirección General de Salud Pública de su comunidad. En coordinación con la consejería de Sanidad se procedió a su “traslado preventivo y seguro” a un hospital donde se encuentra en una habitación de aislamiento para tomarle “con todas las precauciones necesarias” una muestra de PCR, cuyo resultado esperan tener hoy.

En caso de dar un resultado negativo pero que siga con síntomas, se le volvería a repetir la PCR a las 24 horas; si siguiera siendo negativa, continuara con síntomas y “no hubiera otro cuadro compatible que pudiera dar el diagnóstico”, se repetiría la PCR a las 48 horas. También puede ser que la PCR sea negativa y ya no tenga síntomas, precisó Padilla, que explicó que en este caso se le consideraría un contacto y sería trasladada al Hospital Gómez Ulla de Madrid, al que ya se ha informado de este extremo.

Y el otro escenario sería que la paciente fuera positiva, algo “bastante improbable”, subrayó Padilla al explicar que tuvo un “contacto breve” con la mujer contagiada cuando intentaban trasladarla en avión desde Sudáfrica a Países Bajos. “Iba dos filas por detrás de la persona que falleció con hantavirus positivo, con un contacto que fue breve porque la persona estuvo poco tiempo embarcada”, ha precisado. Si resultara contagiada, la paciente que ahora se encuentra en aislamiento en un hospital de Alicante, “iría directamente a uno de los recursos de la red UATAN (Unidades de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel)”.

Mientras tanto, el Departamento de Salud Pública de la Comunidad Valenciana ha empezado a ponerse en contacto con los contactos que ha tenido esta persona considerada como caso sospechoso. Sanidad trata de contactar con la persona sudafricana que estuvo en Barcelona y ya ha vuelto a Sudáfrica. Según el Gobierno de Canarias la evacuación de los pasajeros se llevará a cabo de manera íntegra durante la mañana de este domingo.

Evacuación y cuarentena

 La operación tendrá lugar en el puerto de Granadilla bajo un estricto protocolo de seguridad diseñado por Sanidad Exterior para evitar cualquier contacto con la población local. Según explicó el portavoz del Ejecutivo autonómico, Alfonso Cabello, el buque fondeará en el interior del dique sin llegar a tocar tierra en ningún momento. Los pasajeros serán trasladados en falúas hasta el muelle, donde embarcarán directamente en autobuses encapsulados denominados “guaguas burbuja”. Este dispositivo los transportará bajo escolta hasta la misma pista de aterrizaje del aeropuerto Tenerife Sur, omitiendo el paso por la terminal para embarcar de inmediato en los aviones de repatriación.

La precisión del operativo responde a una “ventana de oportunidad” meteorológica, ya que se espera un fuerte empeoramiento del estado del mar a partir del lunes, con rachas de fuerza 9 que imposibilitarían la maniobra hasta finales de mayo. Por este motivo, el Gobierno canario ha exigido que todos los aviones necesarios estén posicionados en la isla entre la noche del sábado y la mañana del domingo, instando al Estado español a utilizar recursos militares si la Unión Europea no garantiza la logística aérea.

Por su parte, los 14 españoles seguirán “un circuito cerrado” con personal “exclusivo” del Hospital Gómez Ulla al llegar al centro hospitalario, que se compromete a reforzar la plantilla entre 60 y 90 trabajadores. En principio, se ha establecido una cuarentena de 42 días en caso de que no presenten ningún tipo de síntoma, aunque podría ser menor si no hay posibilidad de contagio y las PCR y analíticas que se les realicen lo determinen, y si cuenta con el aval del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Función Pública y Salud Pública. El centro seguirá todos los protocolos de aislamiento, tanto de contacto como respiratorios, por parte del personal para tratamiento de estas personas.

Se ha establecido que accederán al centro por un “circuito cerrado con personal exclusivo” hasta la planta de aislamiento que se ha preparado para ellos, siempre que continúen sin síntomas. Entrarán por una parte externa al hospital, subirán por un ascensor cerrado y todo el camino se desinfectará y se volverá a limpiar según establecen los protocolos de seguridad. De esta forma, no tendrán contacto ni con los trabajadores que no sean necesarios, ni con cualquier otro paciente o familia. El Hospital Gómez Ulla es puntero en situaciones como esta, como la cuarentena del covid que pasaron los 21 repatriados de Wuhan (China) en 2020. Los pasajeros del crucero serán atendidos por personal altamente cualificado de la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UATAN), planta a la que pasarían en el caso de que generen síntomas, y que ya está alertada y preparada.