El arranque del año 2026 muestra una evolución muy positiva en materia de seguridad vial en Navarra, al registrar una importante reducción de la mortalidad en comparación con el año anterior. Según los datos acumulados hasta ahora, en las carreteras navarras se han contabilizado seis víctimas mortales, una cifra significativamente inferior a los 16 fallecimientos que se produjeron en el mismo periodo de 2025.

La cifra actual de decesos sitúa a 2026 en el mismo nivel de inicio que el año 2023, cuando también se acumulaban seis fallecidos durante en estas mismas fechas en accidentes de circulación. Precisamente ese ejercicio 2023 fue el periodo en el que se registraron el menor número de personas muertas en la vías de la Comunidad Foral en toda la serie histórica, incluso menos que en el año 2020 –ejercicio de la pandemia–, ya que la anualidad finalizó con 17 fallecidos.

Las seis personas muertas en lo que va de año supone un cambio de tendencia drástico tras el año 2025, el cual representó el pico máximo de mortalidad desde el año 2007, con un total de 49 muertes. En esa anualidad, en estas mismas fechas se había producido 16 fallecimientos en las carreteras de la Comunidad Foral, cifra que duplicaba los registrados en el ejercicio previo.

Medidas en marcha

Como consecuencia de los nefastos datos de siniestralidad que se acumulaban el año pasado, el Gobierno de Navarra puso en marcha un plan de acción con medidas concretas, como la realización de un estudio de movilidad, la colocación de más cámaras y radares o el refuerzo de los controles de carretera para frenar el incremento de la mortalidad, que en esta primera parte del año parece estar consiguiéndose.

Muertos en accidente de tráfico en Navarra. REDACCIÓN DDN

De este modo, los seis fallecidos hasta la fecha son un 62,5% menos que en el mismo periodo de 2025 y devuelven las cifras de mortalidad vial a los mínimos históricos en Navarra, marcando un punto de inflexión y una clara tendencia descendente tras el preocupante repunte experimentado durante el pasado año.

Cinco conductores

De las seis víctimas mortales registradas este año en las carreteras de la Comunidad Foral, cinco ocupaban el puesto de conducción de uno de los vehículos accidentados, mientras que la sexta era ocupante de un turismo como pasajera. Cuatro de los muertos eran varones y dos, mujeres.

Tres accidentes mortales consistieron en colisiones frontales, en todos los casos contra camiones. Los tres siniestros mortales restantes fueron salidas de vía con diferente resultado (choque contra un edificio, vuelco o despeñamiento).

La carretera N-121 (Pamplona-Tudela) ha sido escenario de dos de los siniestros –en Bardenas Reales y Valtierra–, mientras que la N-121-B registró otros de los accidentes mortales. Los otros tres fallecidos se produjeron en carreteras secundarias (NA-134, NA-115 y NA-718).