Polonia. Años 70. La joven doctora Jolanta Wadowska-Król destapa un escándalo sanitario por la contaminación de una fundición que la llevará a enfrentarse al Estado y a todo un sistema opresivo. Esa es la premisa de Niños de plomo, la miniserie polaca de seis episodios que llega hoy a Netflix y que aspira a convertirse en uno de sus nuevos éxitos reviviendo un drama real que conmocionó a Polonia.

Porque la plataforma de streaming es conocida por incluir en su catálogo series basadas en hechos reales que suelen funcionar bastante bien entre el público. Entre ellos se encuentran algunos de los títulos más populares y premiados de los últimos años, como Dahmer, Así nos ven, The Crown e incluso Mi reno de peluche.

En esta ocasión Niños de plomo, dirigida por Maciej Pieprzyca y protagonizada por Joanna Kulig (Cold War, Ida), está basada en la historia real de Wadowska‑Król, una joven médica que en plena era del comunismo detecta que numerosos niños que viven cerca de una fundición en Alta Silesia están gravemente enfermos por saturnismo –intoxicación con plomo–.

En la Polonia comunista

La región de Alta Silesia, al sur de Polonia, fue durante décadas uno de los centros industriales más intensos del país, con grandes acerías y plantas metalúrgicas que producían metales para el aparato productivo del Estado comunista. Pero este desarrollo económico no tenía en consideración el impacto en el medio ambiente ni en la salud humana y las emisiones tóxicas estaban a la orden del día.

Así el plomo –un metal pesado usado en múltiples procesos industriales– se liberaba en el aire o en el suelo y acababa llegando a los niños que vivían cerca de las fábricas. Algo muy peligroso ya que el saturnismo puede causar graves efectos en la salud infantil, como retraso en el desarrollo mental y físico, problemas de aprendizaje, irritabilidad y daños neurológicos severos.

Jolanta Wadowska-Król fue entonces reconocida por su trabajo en la defensa de la salud pública frente al plomo en la región. La médica no solo identificó un patrón alarmante de intoxicación infantil cerca de la fundición de metales no ferrosos de Szopienice, sino que también impulsó medidas concretas para proteger a los niños afectados, como el traslado de las familias afectadas para reducir su exposición directa al metal.

Sin embargo, su trabajo no fue bien recibido por las estructuras políticas de la época. El régimen comunista tendía a minimizar o silenciar problemas que pudieran percibirse como críticas al sistema, y Wadowska-Król incluso se enfrentó a dificultades para avanzar en su carrera académica, como la negativa a defender su tesis doctoral en tiempos del socialismo.

La serie de Netflix también muestra la indecisión de las familias, que dudan entre si creer a la doctora o arriesgarse a perder su trabajo en la acería. La crítica y los espectadores han destacado el enfoque realista de la ficción de Pieprzyca y su capacidad para convertir un caso histórico poco conocido fuera de las fronteras polacas en un relato capaz de conmocionar a nivel universal, especialmente en un momento en que las discusiones sobre salud pública y medio ambiente están cada vez más a la orden del día.