Maitena Vega: "En mi trabajo mezclo pasado y futuro para traerlos al presente"

La diseñadora getxotarra Maitena Vega Silvano comparte con esta revista la experiencia de haber acudido al 'showroom' de El Ego en la pasada Semana de la Moda de Madrid, recientemente celebrada, con su recién estrenada firma Soplum Vitem.

18.05.2021 | 10:10
Maitena Vega, posando con una de sus prendas en una feria.

Con su título de Ingeniera de Caminos llevaba casi cinco años trabajando en el mundo de la movilidad en ciudades y el transporte cuando se dio cuenta de que su parte creativa de diseñadora empezaba a darle guerra y a no dejarle en paz. "Me gustaba mi trabajo, pero no me imaginaba yendo todos los días a la oficina y quería desarrollar mi parte creativa. Hasta entonces el diseño de prendas y su creación había sido algo parecido a un hobby, pero me decidí a convertirlo en algo más. Hice un curso de verano de diseño de moda y lo vi claro. El siguiente paso fue irme a Barcelona, a estudiar un grado superior en la Escuela de Diseño LCI". Así habla Maitena Vega Silvano, la creadora que se esconde tras la firma de moda Soplum Vitem. Esta getxotarra atiende a ON después de su paso por el Showroom de El Ego de la pasada Madrid Fashion Week y lo hace desde el apartamento que comparte con su pareja en Madrid y justo cuando acaba de regresar de visitar la exposición Materia gris, una muestra que recomienda ya que "me atrae mucho el tema de los biomateriales, especialmente el bioplástico".
Desde su Getxo natal (10 de marzo de 1985) sus estudios de moda le llevaron a Barcelona, su atrevimiento le condujo a Amsterdan y actualmente vive con Asier, su pareja, en Madrid. Después del desfile del final de carrera en Barcelona se armó de valor y decidió hacer una lista de sus 25 diseñadores preferidos y escribirles una carta, por si alguno le quería dar una oportunidad. Algo que a muchos les puede parecer una locura y que Maitena cuenta con una lógica aplastante. "Pensé que no tenía nada que perder€ y mucho que ganar". Y vaya si ganó. Le contestaron nada más y nada menos que Iris van Herpen y Viktor&Rolf, dos de las marcas más prestigiosas del panorama internacional, y casualmente las dos ubicadas en Amsterdam. Una oportunidad de aprender única al alcance de muy pocos. "Y para allá que me fui, ¡claro!". De la entrevista con Iris salió con buenas sensaciones, no así de la de V&R. Sus presentimientos no le engañaron: acabó trabajando seis meses en la famosa marca y presentando la colección en París.

Lo primero, ¿de dónde viene el nombre de su firma?
No te creas que el nombre tiene mucha lógica, pero te lo cuento. No hablo euskera en casa, pero en mi trabajo me gusta mantener mi nexo con Euskadi, así que siempre suelo buscar nombres en euskera, como el de la colección actual, Bihotzez. Pero para nosotros la marca de moda llegó como un impulso, un soplo de vida. En castellano no nos gustaba nada y un amigo que sabe latín nos lo tradujo y partimos de ahí. Al final hicimos un poco lo que nos dio la gana, pero nos gustaba cómo quedaba Soplum Vitem.

Cuando habla en plural€
Hablo de mí y de Asier, mi pareja. No es parte de la firma (todavía, porque intento convencerle) pero es mi apoyo incondicional. Solo con decir que el salón de nuestra casa se ha convertido en mi taller y nuestro lugar de trabajo€¡Te puedes imaginar!

¿Desde cuándo trabaja en su propia firma?
Desde que llegué de Amsterdam, el 9 de marzo de 2020, pensando en buscar trabajo como diseñadora en Madrid€ y el 11 de marzo nos confinaron. Lo intenté, pero tal y como estaban todas las marcas de moda... Entonces nadie pensaba que la pandemia tomaría esta magnitud y se prolongaría tanto en el tiempo, pero así ha sido, por lo que tomamos la decisión de montar la marca.

¿Cómo fue su experiencia en Amsterdam trabajando para la firma Iris van Herper? Porque eso sí que es trabajar a nivel internacional.
Fue increíble. Seis meses en los que aprendí muchísimo. Me dieron una oportunidad que sé que es única. Cuando respondieron a mi mail me pareció increíble. Me pidieron que acudiera un viernes a hacer una prueba de un día y me contestaron que empezara el lunes. Al final conseguí que me dieran un poco más de tiempo para poder trasladarme allá a vivir. Lo mejor es que conocí el proceso entero: desde la inspiración y la creación de la colección hasta su presentación en París. Pero las prácticas me permitían estar allí solo seis meses, así que volví a Madrid. Bueno, ¡y porque no nos pagaban las prácticas! Trabajé diez horas al día, y cuando se acercaba el desfile las jornadas se alargaban y eran de seis días a la semana, pero fue una experiencia increíble.

Para aquellas personas que nunca han visto una prenda de Soplum Vitem, ¿cómo les explicaría qué es lo que hace en su firma?
Tengo una fijación muy fuerte con no olvidar el pasado, así que en mi trabajo mi intención es siempre mezclar pasado y futuro y traerlos al presente. Soy una enamorada de la artesanía, que mezclo con la tecnología. Mi patronaje es clásico, pero yo intento modernizarlo. Así son mis prendas. Ahora estoy centrada en el diseño de bañadores; el año pasado quedé finalista en el Premio Nacional de Moda Baño y la experiencia me gustó mucho, así que ahora estoy con la creación de bañadores desde el salón de casa y con tejidos que tenía, de manera que las piezas sean más sostenibles.


Bañadores de Soplum Vitem, la firma con la que la getxotarra Maitena Vega.

Parece que el tema de la sostenibilidad gana peso entre las nuevas firmas de moda...
Es que yo no quiero contribuir a la generación de residuos porque sí. Me agobia mucho el tema de la frivolidad en la moda, y por suerte la sostenibilidad en nuestro trabajo es algo que ya nos van introduciendo desde la universidad. Quiero que si alguien compra una prenda mía le dé todo el uso posible. Tengo una idea que igual algún día llegaré a desarrollar. Se trata de entregar una tarjeta con cada una de mis prendas y pedirle al comprador que cuando quiera dejar de usarla me la traiga. Yo le hago un descuento en la siguiente compa y además llevo la que devuelve a reciclar o reutilizo el tejido. Sería algo circular€ pero de verdad.

¿Qué tema le está costando más a la hora de montar su propia firma?
Los temas ajenos al diseño: la gestión, el marketing€ Ese tipo de cosas. En la carrera no nos forman para esto y claro, en una firma nos toca hacerlo todo a nosotros solos.

¿Y lo que mejor lleva?
Cuando veo algo terminado. Y eso que soy muy, muy crítica con mi trabajo.

Hable de su experiencia en el Showroom de El Ego de la Madrid Fashion Week.
Aprendí mucho, hice contactos y me obligué a mí misma a dar visibilidad a la marca, a decirme que esto va para adelante. Hubo poca gente por las restricciones de la pandemia, pero creo que con más gente me hubiera saturado o abrumado un poco. Estuvo muy bien, la verdad.

Actualmente, en el mundo de la moda parece que es necesario trabajar desde ciudades como Barcelona o Madrid, ¿o es cierto que con las nuevas tecnologías se puede trabajar desde cualquier punto del mundo?
Pues ahora, y más que nunca, ha quedado demostrado que se puede trabajar desde cualquier punto del mundo. Eso sí, hay que tener predisposición a viajar, a ir a un desfile, a una feria, a una sesión€ Pero es cierto que las grandes firmas siguen estando en ciudades como París, y si quieres trabajar con ellas has de vivir allá.

¿En los últimos años se empiezan a valorar más las prendas hechas a mano?, ¿o sigue reinando el fastfashion?
Yo soy una defensora total de la artesanía, y no solo en la moda. Creo, sinceramente, que cada vez se valoran más las prendas hechas a mano y la exclusividad, o por lo menos en el entorno en el que me muevo yo lo noto. El fastfashion está ahí y se consume, pero la manera de vestir dice mucho de cómo somos, y el hecho de vestir una prenda artesana o única habla de nuestra manera de ser. Y no solo me pasa con la moda, sino con la artesanía en general. ¿O no es increíble la sensación de tener en casa una cerámica única, una que no hay otra igual? 

En corto
Si no fuera diseñadora sería€ "Me sigue gustando mucho el tema de la mobilidad y no descarto combinarlo de alguna manera con lo que hago ahora. También me gusta el deporte (llegué a jugar al baloncesto de manera semiprofesional), pero tengo claro que nunca sería sanitaria€ ¡ni periodista! Se me da mal lo de escribir".
Lo que más le gusta de su trabajo es€ "Diseñar y buscar inspiración. Es apasionante. Coser igual es lo que menos me gusta, y eso que no lo hago mal".
Si tuviera que elegir un color€ "Sería el rosa, aunque ahora estoy saliendo de mi fase rosa y me estoy introduciendo en una fase amarilla".
El material con el que se siente especialmente cómoda es€ "No es que me sienta cómoda, pero me apasiona el bioplástico. No lo controlo todavía, más bien como que me controla él a mí, porque nunca sabes cómo van a salir las cosas exactamente con este material. Igual me gusta por eso". 
Si pudiera elegir una ciudad para desfilar sería€ "París, por todo lo que significa en el mundo de la moda. Pero tengo muchas ganas de desfilar en Bilbao".
Y si pudiera elegir una celebrity para que luzca una prenda suya sería€  "Emma Watson. Me gusta su defensa de la moda sostenible".
Si queremos comprar una prenda de Soplum Vitem tenemos que ir a€ "Nuestra web https://www.soplumvitem.eus/ o ponerte en contacto por nuestro instagram @soplumvitem".
De Euskadi echa de menos€ "La familia, los amigos, nuestra forma de vida y de relacionarnos entre nosotros... y el pintxo de tortilla".
¿Vuelve a Euskadi? "Siempre que puedo. Ahora no nos dejan, pero cuando estaba viviendo en Barcelona iba una vez cada tres semanas. En cuanto se pueda, iré otra vez".
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